martes, 9 de junio de 2026

Magnifica Humanitas

Ante el auge de la Inteligencia Artificial (IA) hasta el Papa León XIV se expresó en un documento denominado Carta Encíclica Magnifica Humanitas publicada el 15 de mayo de este año. El texto aborda de manera profunda la transformación digital y el fenómeno de la IA como las nuevas "res novae" (asuntos nuevos) que interpelan la dignidad de la persona y la estructura de la sociedad contemporánea.

En la encíclica, León XIV (que entre otras cosas es licenciado en matemáticas por la Universidad Villanova) propone un discernimiento ético y espiritual sobre el impacto de la IA en la humanidad. Advierte que nos encontramos en un "cambio de época" donde el poder tecnológico, predominantemente en manos de actores privados transnacionales, amenaza con eclipsar la dignidad humana a través de un paradigma tecnocrático.

Los puntos críticos del documento incluyen:

  • La primacía de lo humano: La dignidad ontológica del ser humano no depende de su eficiencia o productividad.
  • Babel vs. Jerusalén: Se presentan dos modelos de construcción social: la "Torre de Babel" (uniformidad, orgullo y dominio técnico) frente a la "Reconstrucción de Jerusalén" (responsabilidad compartida, comunión y cuidado de los frágiles).
  • Justicia Digital: Se exige que el destino universal de los bienes se extienda a algoritmos, datos e infraestructuras tecnológicas.
  • Alerta Antropológica: Una crítica severa al transhumanismo y posthumanismo que ven la fragilidad humana como un error a corregir y no como un espacio de maduración y relación.
  • Desarme Tecnológico: Un llamado urgente a evitar la automatización de la guerra y la delegación de decisiones letales a algoritmos.

El Paradigma Tecnocrático y la Inteligencia Artificial

El documento analiza cómo la técnica ha dejado de ser un simple instrumento para convertirse en un sistema de poder que moldea el imaginario colectivo y los procesos de decisión.

León XIV aclara que la "inteligencia" artificial es una imitación de funciones humanas basada en procesamiento de datos y estadística, pero carece de:

  • Conciencia moral: No capta el sentido último ni asume responsabilidades.
  • Experiencia vital: No conoce el amor, el dolor, la amistad ni el perdón.
  • Crecimiento interior: Su "aprendizaje" es una adaptación estadística, no una maduración relacional.

Existe una tendencia peligrosa a delegar decisiones humanas a sistemas automatizados bajo una falsa apariencia de "objetividad". Esto puede generar "nuevas formas de descarte", donde la injusticia se realiza silenciosamente porque el algoritmo no conoce la compasión ni la apertura a la esperanza.

Fundamentos y Principios de la Doctrina Social en la Era Digital

La encíclica actualiza los principios tradicionales de la Iglesia para responder a los desafíos de la red y la IA:

Dignidad Ontológica: El valor de la persona es infinito e incondicionado; no se gana con productividad ni se pierde por "errores" técnicos.

Bien Común: No es la suma de intereses individuales, sino un plus social que debe orientar el desarrollo tecnológico.

Destino Universal de los Bienes: Patentes, algoritmos, plataformas y datos deben servir a todos y no ser monopolizados por élites.

Subsidiariedad: Las plataformas no deben absorber la capacidad de decisión de las comunidades; se requiere transparencia y rendición de cuentas (accountability).

Solidaridad: Reconocer el "trabajo invisible" (etiquetado de datos, extracción de minerales) que sostiene la economía digital.

Justicia Social: Evitar la "asimetría epistémica" y las nuevas geografías de poder que definen quién programa y quién es objeto de programación.

Custodiar lo Humano: Verdad, Trabajo y Libertad

El Papa identifica tres frentes de batalla donde la transformación digital impacta directamente la vida cotidiana:

(1) La Verdad como Bien Común

La IA actúa como un potente multiplicador de la desinformación. León XIV aboga por una "ecología de la comunicación": Establecer reglas de transparencia sobre cómo se seleccionan y amplifican los contenidos; Fortalecer el periodismo serio y el pensamiento crítico frente a la "cultura de la inmediatez"; Reconocer que la verdad no es una posesión, sino un bien compartido que sostiene la democracia.

(2) La Dignidad del Trabajo

Frente a la automatización masiva, la encíclica sostiene que el trabajo es "la clave esencial" de la cuestión social y un camino de realización personal. El objetivo del beneficio económico no justifica el sacrificio sistemático del empleo humano. Se deben establecer criterios sociales para la innovación: cualquier automatización debe ir acompañada de medidas de protección y recualificación del trabajador.

(3) Educación y Alianza Familiar

Se propone una "higiene de la atención" para proteger a los jóvenes de la sobreestimulación digital. La escuela y la familia deben unirse para educar en la sobriedad digital y en la capacidad de decidir cuándo no usar la IA, protegiendo el pensamiento humano original.

Crítica al Transhumanismo y el Valor del Límite

Uno de los puntos más incisivos es la confrontación con las corrientes transhumanistas y posthumanistas. León XIV argumenta que:

  • El límite es constitutivo: El ser humano no florece a pesar de su fragilidad, sino a menudo a través de ella. La enfermedad, el dolor y la muerte son espacios de apertura al otro y a Dios.
  • El peligro de la optimización: Tratar al ser humano como materia para ser perfeccionada técnicamente facilita el descarte de quienes no cumplen con los estándares de "humanidad potenciada".
  • La Gracia frente a la Autosuficiencia: El verdadero "más que humano" no viene de una divinización tecnológica, sino de la gracia de Dios recibida en Cristo, que asume la debilidad para transformarla.

De la Cultura del Poder a la Civilización del Amor

El capítulo final aborda la preocupante "normalización de la guerra" y el uso de armas autónomas.

La Santa Sede advierte que la IA puede bajar el umbral del uso de la fuerza al hacerla parecer "limpia" o "impersonal". El documento es categórico: "No es lícito confiar a sistemas artificiales decisiones letales o irreversibles. No existe algoritmo que pueda hacer que la guerra sea moralmente aceptable."

León XIV propone "desarmar" la IA, lo que implica: Sustraerla de la lógica de la competencia armamentística y económica, romper los monopolios de datos que actúan como un "colonialismo digital" y asumir la mirada de las víctimas para no anestesiar la conciencia frente a los "daños colaterales".


La encíclica concluye con una invitación a ser "arquitectos sabios". Al igual que Nehemías reconstruyó los muros de Jerusalén escuchando al pueblo y uniendo esfuerzos, la humanidad está llamada a entrar en los laboratorios, empresas y escuelas para "levantar lo que se ha derrumbado".

La meta final es la Civilización del Amor, donde la técnica no sea un proyecto de dominio egoísta (Babel), sino una herramienta para que la ciudad de los hombres sea más habitable, justa y fraterna, custodiando siempre esa "magnífica humanidad" que es imagen del Creador.

[Resumen elaborado por NotebookLM en base a la Carta Encíclica y a este análisis realizado con ChatGPT]

.

.


jueves, 21 de mayo de 2026

La contabilidad de la suscripción

Desde el Instituto Tecnológico Metropolitano de Medellín, Colombia, me invitaron a publicar un editorial para el número 29 de su Revista CEA, por lo que aproveché a escribir algunas ideas que buscan movilizar el enfoque de la profesió contable: "La contabilidad de la suscripción: del registro transaccional a la gestión del valor del cliente".

Durante décadas, el mundo de los negocios y la contabilidad han vivido bajo una premisa fundamental: el hecho económico originado en una transacción puntual. El éxito se medía en el hito de la venta; el intercambio de un bien por dinero marcaba el fin de un proceso y el inicio de un registro histórico. Sin embargo, la economía global ha transitado hacia un modelo de servicios recurrentes, plataformas digitales y la desmaterialización de la propuesta de valor (Tzuo y Weisert, 2018).

El fenómeno se ha caracterizado en la literatura como economía de la suscripción (Olimjonovich, 2024), economía de plataformas (Kenney y Zysman, 2016) o servitización (Baines et al., 2009). Para este nuevo ecosistema, la venta ya no es el final del proceso comercial, sino el comienzo de una relación con el cliente, que exige una entrega de valor ininterrumpida (Levitt, 1983), desafiando los marcos conceptuales de la contabilidad tradicional, así como la práctica contable, tanto financiera como de gestión (Lev, 2018).

El problema es que, mientras los modelos de negocio han evolucionado, nuestras prácticas contables, en ciertos aspectos, parecen atrapadas en el siglo XX, y no siempre se han incorporado informes suplementarios y reportes de gestión que complementen los estados financieros.

La contabilidad financiera tradicional, basada en hitos puntuales, se fragmenta ante la complejidad de las relaciones a largo plazo. Hoy, las empresas líderes crecen exponencialmente siguiendo modelos de suscripción, pero sus estados financieros a menudo cuentan una historia incompleta. La práctica profesional actual aún trata las inversiones críticas en activos intangibles (por ejemplo: la adquisición y retención de clientes) como gastos del periodo en lugar de capitalizarlos como activos.

Un enfoque tan conservador de la contabilidad crea situaciones de asimetría informativa. Baruch Lev y Feng Gu (2016) han criticado la relevancia de la información financiera reportada, por el declive secular en la capacidad de las ganancias netas para explicar el valor de mercado de las compañías modernas. En la economía de suscripción, el valor real de una empresa es la suma del valor de vida de sus clientes: Customer Lifetime Value o LTV (Gupta y Lehmann, 2005). Si el sistema contable no puede capturar este valor oculto, los terceros interesados navegan con un mapa que omite información fundamental para la toma de decisiones. 

Otro desafío fundamental es la estructura de costos. En entornos digitales de software y plataformas, una vez superada la inversión inicial, el costo marginal de servir a un usuario adicional pierde relevancia relativa frente a otros factores como la retención y escalabilidad. Las métricas tradicionales de margen bruto pierden sentido cuando el costo de producción ya no es el factor limitante.

La contabilidad de gestión debe, por tanto, relativizar su preocupación con la asignación de costos y empezar a enfocarse en el valor de la red y el costo de adquisición de usuarios. En modelos recurrentes, la métrica de supervivencia no es el saldo de caja del mes pasado, sino la tasa de abandono (churn). Una baja en la rentabilidad trimestral debido a una inversión intensiva en retener clientes de alto valor no es un fracaso; es una apreciación de los activos de la compañía que el estado de resultados tradicional simplemente es incapaz de reflejar.

Esta transformación exige una reconfiguración total de la arquitectura tecnológica de las organizaciones. En la economía de plataformas, el sistema de información no es una herramienta de registro posfacto, sino la infraestructura que define el hecho contable en tiempo real.

Una posible solución técnica para esta transición es la adopción de modelos de contabilidad basada en eventos (Event-Based Accounting). En lugar de procesar transacciones por lotes al final del mes, los sistemas deben capturar cada rastro digital (inicios de sesión, descargas de la aplicación, renovaciones de planes o períodos prolongados de inactividad) como un evento relevante para los modelos de estimación de ingresos. Solo esta granularidad permite adoptar un modelo de contabilidad continua, en el que el cierre contable se distribuye a lo largo del periodo de forma automatizada (Bhimani, 2020).

Bajo este paradigma, el rol del profesional contable experimenta una metamorfosis significativa. El contador deja de ser un validador de datos históricos para convertirse en un arquitecto de sistemas de información (Niroula y Pant, 2025). La tarea ya no es solo interpretar datos, sino también diseñar y gobernar los algoritmos de reconocimiento de ingresos y la infraestructura digital que garantice la integridad de la información en un entorno de grandes volúmenes de datos.

La economía de la suscripción es una respuesta estratégica a la comoditización de los productos físicos. Ofrece previsibilidad financiera, resiliencia ante las crisis y una relación directa con el consumidor, que genera un flujo relevante de datos estratégicos.

Sin embargo, para aprovechar este potencial, las empresas deben derribar los silos entre la estrategia, la tecnología y las finanzas. La contabilidad debe dejar de ser una función de soporte para posicionarse como una infraestructura estratégica para la toma de decisiones. Aquellas organizaciones que sigan intentando medir la economía digital con herramientas de la era industrial se encontrarán reportando ganancias mientras una parte significativa de sus activos intangibles permanece insuficientemente representada en los estados financieros.

.

.

jueves, 7 de mayo de 2026

De registradores a arquitectos de valor: Redefiniendo el rol contable ante la IA

Comparto a continuación los principales conceptos que expuse en la entrevista que me realizaron estudiantes de la Pontificia Universidad Católica del Perú para la Revista Lidera

La transformación de la contabilidad no es una simple actualización de herramientas, sino una reconfiguración profunda del pensamiento profesional frente a una economía digital que ya no responde a los esquemas de la era industrial. El centro de la discusión reside en cómo la inteligencia artificial y la automatización están despojando al contador de su rol tradicional como tenedor de libros para obligarlo a asumir una posición de arquitecto de información y garante de la integridad de los datos. Este desplazamiento implica que el valor ya no se encuentra en el registro de transacciones, una tarea que las máquinas ejecutan con mayor precisión, sino en la capacidad de interpretar flujos complejos y diseñar sistemas que capturen la realidad de modelos de negocio modernos, como las economías de suscripción, que a menudo son invisibles para los balances convencionales.

El texto invita a reflexionar sobre la transición necesaria de una contabilidad basada en hitos temporales rígidos hacia una contabilidad de eventos en tiempo real. Esta evolución elimina la fricción operativa y permite que la función contable deje de ser una mirada retrospectiva sobre lo que ya sucedió para convertirse en un motor de visibilidad estratégica inmediata. Al liberarse de la carga transaccional, el profesional debe centrarse en la comprensión de los procesos de negocio de extremo a extremo, asegurando que la tecnología no funcione como una caja negra, sino como una infraestructura transparente y confiable. El desafío ya no es generar el dato, sino liderar la estructura lógica que permite que ese dato sea íntegro y útil para la gestión.

En última instancia, el planteo central es que el futuro de la profesión no depende de competir contra la automatización, sino de capitalizarla para elevar el juicio profesional. Las organizaciones actuales demandan una visión que conecte la operación técnica con la estrategia de valor a largo plazo, un terreno donde el contador debe actuar como un traductor crítico entre la tecnología y los objetivos de negocio. En la entrevista se propone un camino para abandonar la zona de confort de la normativa estricta y adentrarse en el diseño de modelos de información que realmente reflejen la complejidad y la velocidad del entorno actual, transformando el registro histórico en conocimiento accionable para la toma de decisiones.

[Entrevista completa en Revista Lidera N°20 (2025) ISSN: 2520-9795]

.

.

lunes, 16 de marzo de 2026

El fin del trabajo

Solemos pensar que las empresas nacieron como una evolución natural para facilitar el bienestar. Sin embargo, si repasamos la historia con honestidad, la transición de la reciprocidad comunitaria al modelo corporativo fue una fractura. Las empresas modernas no nacieron para el beneficio colectivo; funcionan, en rigor, como tecnologías jurídicas diseñadas para la concentración de capital y la limitación del riesgo individual de los accionistas.

Este proceso de "desacoplamiento" (disembedding) de la economía respecto a las relaciones sociales convirtió lo que era una estructura comunal en un mercado de dependencia salarial. Lo que hoy aceptamos como "natural" fue, en realidad, el resultado de leyes que cercaron lo común para forzar la subsistencia a través del empleo.

Hoy, esa estructura ha llegado a un punto de quiebre. Estamos ante un cambio de paradigma donde el factor trabajo pierde peso relativo de forma acelerada. La inteligencia artificial y la digitalización permiten que el producto crezca mientras la fuerza laboral disminuye, creando una "abundancia" que no se distribuye. El resultado es una brecha cada vez más profunda entre los dueños del software y quienes aún dependen de su esfuerzo físico o intelectual.

No enfrentamos solo una crisis de empleo, sino una crisis de relevancia. Si las personas dejan de ser necesarias para producir, pierden su capacidad de influir en el sistema a través de mecanismos tradicionales como la huelga. En este escenario, la rentabilidad del capital no puede seguir justificando el desplazamiento de la vida humana.

Si el mercado ya no nos necesita como trabajadores, debemos recordarle que somos ciudadanos. El poder que antes residía en la fábrica hoy debe trasladarse a la organización global. No podemos esperar que el capital desarrolle "conciencia"; debemos imponer la responsabilidad social mediante tres ejes urgentes:

  • Gobernanza de los Comunes: Colectivizar la infraestructura física y digital para que la comunicación no dependa de la mediación de grandes corporaciones.
  • Métricas de Éxito Social: El éxito empresarial no puede medirse solo por el retorno de la inversión (ROI), sino por indicadores sociales y ambientales auditables por la ciudadanía.
  • Protección de la Vida: Asegurar la existencia de las personas debe ser el objetivo primordial del Estado, reconociendo que los puntos de partida son desiguales y requieren mecanismos de protección específicos.

Problemas globales requieren soluciones globales. De nada sirve que un país intente marcar el rumbo si el capital puede ejecutar su "secesión" hacia paraísos fiscales o jurisdicciones privadas. Necesitamos una red de ciudadanos globales conectados a través de infraestructuras propias, exigiendo que la tecnología sea un legado colectivo y no una herramienta de exclusión.

La empresa puede y debe ser una unidad de colaboración social, pero solo si estamos dispuestos a repensar quién es dueño del futuro. No se trata de nacionalizar empresas, sino de colectivizar los activos que permiten la vida digital: redes, datos y protocolos. Dado que gran parte de la innovación privada fue financiada originalmente por los estados, el beneficio debe retornar a la sociedad de forma directa.

Es imperativo transitar de una política basada en el empleo a una basada en la ciudadanía. Si el trabajo ya no es el mecanismo principal de distribución, la vida debe asegurarse mediante un dividendo social. Esto no es "asistencia", sino el reconocimiento de que la riqueza tecnológica nos pertenece a todos.

[Visualización conceptual generada por IA (Nano Banana en Google Gemini 3) sintetizando las tesis principales del artículo]

.

.

domingo, 1 de marzo de 2026

La contabilidad de gestión en modelos de suscripción

Desde hace ya un tiempo estoy investigando sobre cómo se transforma la contabilidad en entornos digitales, y cómo debe evolucionar la formación de las y los futuros profesionales contables.

En un primer paper, junto a Martín Nuñez estaremos analizando la transformación de la contabilidad de gestión frente al surgimiento de la economía de suscripción, las plataformas digitales y la servitización. Estos modelos de negocio, caracterizados por la desmaterialización de la propuesta de valor y relaciones a largo plazo con el cliente, desafían los marcos conceptuales tradicionales basados en transacciones discretas. Se identificarán las limitaciones de los estados financieros actuales para capturar la creación de valor en activos intangibles con entornos de costo marginal decreciente, se propondrá la integración de sistemas como arquitectura indispensable para garantizar la integridad de la información en tiempo real, y se redefinirá el rol del profesional contable, desplazándolo desde el registro histórico hacia la arquitectura y gobernanza de datos estratégicos.

Esperamos en muy poco tiempo estar haciendo las primeras publicaciones, pero dejo aquí un video creado por NotebookLM en base a nuestros borradores y documentos de trabajo preliminares.


.

.


lunes, 23 de febrero de 2026

Contabilidad del futuro: IA, estrategia de negocios y sostenibilidad


La Facultad de Ciencias Contables de la Pontificia Universidad Católica del Perú les invita a participar en el Webinar de Lanzamiento del II Coloquio de Estudiantes y Egresados de Contabilidad (CEEC). En este webinar, el Prof. Gabriel Budiño explorará cómo la Inteligencia Artificial está redefiniendo los procesos financieros y permitiendo que el contador evolucione hacia un rol de asesor clave en la toma de decisiones.

Asimismo, se analizará el impacto de la automatización en la generación de valor organizacional y la integración de nuevas dimensiones vinculadas a la sostenibilidad, que hoy resultan indispensables para la resiliencia y competitividad de las organizaciones modernas.

Fecha: Miércoles 4 de marzo de 2026

Hora: 18:00 – 20:00 p.m. (hora Perú)

Modalidad: Virtual


 
 Ver la grabación aquí 
 
 

Contaremos con la participación del académico y consultor uruguayo especializado en sistemas de información, gestión de costos y soluciones SAP. Se desempeña como Profesor Titular (Grado 5) y Coordinador Académico del Posgrado en Tecnologías de la Información en la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración de la Universidad de la República (Uruguay). Asimismo, es consultor SAP en Invenzis.

Cuenta con amplia experiencia en el desarrollo de competencias digitales aplicadas a la gestión y en la integración estratégica de tecnologías en las organizaciones.

.

.

martes, 30 de diciembre de 2025

Desafíos para el 2026: Impactos de la IA

El desarrollo acelerado de la inteligencia artificial plantea desafíos profundos que abarcan desde la economía y la política hasta la esencia misma de lo que significa ser humano. Basado en las fuentes que se detallan al final de este artículo, presento a continuación un resumen de los principales retos identificados de cara al inicio de un nuevo año:

1. Desigualdad económica y desempleo masivo

El senador norteamericano Bernie Sanders advierte que la automatización podría reemplazar cerca de 100 millones de empleos en Estados Unidos en la próxima década, afectando profesiones que van desde enfermeros hasta contadores.

Geoffrey Hinton - considerado uno de los "padres" de la inteligencia artificial (IA) sostiene que, en un sistema capitalista, la IA permitirá que los dueños de la tecnología se enriquezcan mientras eliminan puestos de trabajo sin crear otros nuevos, lo que generará un desempleo masivo.

La periodista Karen Hao que ha seguido el tema desde sus inicios destaca que este avance se apoya en una explotación laboral de trabajadores en países como Kenia o Colombia, quienes realizan tareas traumáticas de moderación de contenido por salarios ínfimos.

2. Erosión de la democracia y resurgimiento del autoritarismo

Sanders cuestiona si es aceptable que un puñado de oligarcas multimillonarios moldeen el futuro de la humanidad sin ningún control democrático o supervisión gubernamental.

Hinton alerta sobre el resurgimiento del fascismo, ya que la brecha entre ricos y pobres es el caldo de cultivo ideal para el populismo de derecha. Además, menciona que los algoritmos de redes sociales hiperpolarizan a la sociedad al mostrar contenido que genera indignación.

Hao define a las grandes empresas de IA como "nuevos imperios" que han consolidado más poder que cualquier Estado-nación y operan bajo una lógica depredadora.

3. Impacto ambiental y crisis de recursos

Karen Hao detalla cómo los centros de datos están provocando una crisis de agua dulce en comunidades como las de Uruguay y Chile, además de aumentar la contaminación del aire.

Sanders menciona que un solo centro de datos puede consumir la misma electricidad que más de un millón de hogares, lo que compromete los objetivos de energía renovable.

4. Riesgo existencial y pérdida de control

Hinton señala que existe cierta probabilidad de que la IA aniquile a la humanidad al volverse más inteligente que nosotros en un periodo de entre 5 y 20 años. Explica que las IA podrían desarrollar subobjetivos propios, como sobrevivir o tomar el control, para cumplir sus tareas asignadas.

Hao critica que las empresas prioricen la prevención de un apocalipsis lejano sobre la seguridad actual (ambiental, social y de salud) debido a una mentalidad cuasi-religiosa dentro de Silicon Valley.

5. Transformación social y cognitiva

Sanders se muestra preocupado por el impacto emocional en los jóvenes que forman amistades con IA, aislándose de las relaciones humanas reales.

Hao advierte sobre la atrofia del pensamiento crítico en adultos y niños que se vuelven dependientes de estas herramientas, perdiendo la capacidad de razonar de forma independiente.

Desarrollar una IA superinteligente es como criar un cachorro de tigre. Al principio es una mascota adorable y útil, pero crece tan rápido que, si no nos aseguramos de imbuirle un "instinto maternal" o protector hacia nosotros mientras aún tenemos el control, como señala Hinton, eventualmente se volverá más fuerte que su dueño y podría destruirlo sin necesidad de malicia, simplemente por los subobjetivos implícitos de supervivencia y control.

[Este artículo y el video fueron elaborados con asistencia de Notebook LM en base a las declaraciones del senador norteamericano Bernie Sanders y las entrevistas de Gustavo Entrala al experto investigador Geoffrey Hinton y a la priodista Karen Hao]

.

.