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lunes, 16 de marzo de 2026

El fin del trabajo

Solemos pensar que las empresas nacieron como una evolución natural para facilitar el bienestar. Sin embargo, si repasamos la historia con honestidad, la transición de la reciprocidad comunitaria al modelo corporativo fue una fractura. Las empresas modernas no nacieron para el beneficio colectivo; funcionan, en rigor, como tecnologías jurídicas diseñadas para la concentración de capital y la limitación del riesgo individual de los accionistas.

Este proceso de "desacoplamiento" (disembedding) de la economía respecto a las relaciones sociales convirtió lo que era una estructura comunal en un mercado de dependencia salarial. Lo que hoy aceptamos como "natural" fue, en realidad, el resultado de leyes que cercaron lo común para forzar la subsistencia a través del empleo.

Hoy, esa estructura ha llegado a un punto de quiebre. Estamos ante un cambio de paradigma donde el factor trabajo pierde peso relativo de forma acelerada. La inteligencia artificial y la digitalización permiten que el producto crezca mientras la fuerza laboral disminuye, creando una "abundancia" que no se distribuye. El resultado es una brecha cada vez más profunda entre los dueños del software y quienes aún dependen de su esfuerzo físico o intelectual.

No enfrentamos solo una crisis de empleo, sino una crisis de relevancia. Si las personas dejan de ser necesarias para producir, pierden su capacidad de influir en el sistema a través de mecanismos tradicionales como la huelga. En este escenario, la rentabilidad del capital no puede seguir justificando el desplazamiento de la vida humana.

Si el mercado ya no nos necesita como trabajadores, debemos recordarle que somos ciudadanos. El poder que antes residía en la fábrica hoy debe trasladarse a la organización global. No podemos esperar que el capital desarrolle "conciencia"; debemos imponer la responsabilidad social mediante tres ejes urgentes:

  • Gobernanza de los Comunes: Colectivizar la infraestructura física y digital para que la comunicación no dependa de la mediación de grandes corporaciones.
  • Métricas de Éxito Social: El éxito empresarial no puede medirse solo por el retorno de la inversión (ROI), sino por indicadores sociales y ambientales auditables por la ciudadanía.
  • Protección de la Vida: Asegurar la existencia de las personas debe ser el objetivo primordial del Estado, reconociendo que los puntos de partida son desiguales y requieren mecanismos de protección específicos.

Problemas globales requieren soluciones globales. De nada sirve que un país intente marcar el rumbo si el capital puede ejecutar su "secesión" hacia paraísos fiscales o jurisdicciones privadas. Necesitamos una red de ciudadanos globales conectados a través de infraestructuras propias, exigiendo que la tecnología sea un legado colectivo y no una herramienta de exclusión.

La empresa puede y debe ser una unidad de colaboración social, pero solo si estamos dispuestos a repensar quién es dueño del futuro. No se trata de nacionalizar empresas, sino de colectivizar los activos que permiten la vida digital: redes, datos y protocolos. Dado que gran parte de la innovación privada fue financiada originalmente por los estados, el beneficio debe retornar a la sociedad de forma directa.

Es imperativo transitar de una política basada en el empleo a una basada en la ciudadanía. Si el trabajo ya no es el mecanismo principal de distribución, la vida debe asegurarse mediante un dividendo social. Esto no es "asistencia", sino el reconocimiento de que la riqueza tecnológica nos pertenece a todos.

[Visualización conceptual generada por IA (Nano Banana en Google Gemini 3) sintetizando las tesis principales del artículo]

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martes, 30 de diciembre de 2025

Desafíos para el 2026: Impactos de la IA

El desarrollo acelerado de la inteligencia artificial plantea desafíos profundos que abarcan desde la economía y la política hasta la esencia misma de lo que significa ser humano. Basado en las fuentes que se detallan al final de este artículo, presento a continuación un resumen de los principales retos identificados de cara al inicio de un nuevo año:

1. Desigualdad económica y desempleo masivo

El senador norteamericano Bernie Sanders advierte que la automatización podría reemplazar cerca de 100 millones de empleos en Estados Unidos en la próxima década, afectando profesiones que van desde enfermeros hasta contadores.

Geoffrey Hinton - considerado uno de los "padres" de la inteligencia artificial (IA) sostiene que, en un sistema capitalista, la IA permitirá que los dueños de la tecnología se enriquezcan mientras eliminan puestos de trabajo sin crear otros nuevos, lo que generará un desempleo masivo.

La periodista Karen Hao que ha seguido el tema desde sus inicios destaca que este avance se apoya en una explotación laboral de trabajadores en países como Kenia o Colombia, quienes realizan tareas traumáticas de moderación de contenido por salarios ínfimos.

2. Erosión de la democracia y resurgimiento del autoritarismo

Sanders cuestiona si es aceptable que un puñado de oligarcas multimillonarios moldeen el futuro de la humanidad sin ningún control democrático o supervisión gubernamental.

Hinton alerta sobre el resurgimiento del fascismo, ya que la brecha entre ricos y pobres es el caldo de cultivo ideal para el populismo de derecha. Además, menciona que los algoritmos de redes sociales hiperpolarizan a la sociedad al mostrar contenido que genera indignación.

Hao define a las grandes empresas de IA como "nuevos imperios" que han consolidado más poder que cualquier Estado-nación y operan bajo una lógica depredadora.

3. Impacto ambiental y crisis de recursos

Karen Hao detalla cómo los centros de datos están provocando una crisis de agua dulce en comunidades como las de Uruguay y Chile, además de aumentar la contaminación del aire.

Sanders menciona que un solo centro de datos puede consumir la misma electricidad que más de un millón de hogares, lo que compromete los objetivos de energía renovable.

4. Riesgo existencial y pérdida de control

Hinton señala que existe cierta probabilidad de que la IA aniquile a la humanidad al volverse más inteligente que nosotros en un periodo de entre 5 y 20 años. Explica que las IA podrían desarrollar subobjetivos propios, como sobrevivir o tomar el control, para cumplir sus tareas asignadas.

Hao critica que las empresas prioricen la prevención de un apocalipsis lejano sobre la seguridad actual (ambiental, social y de salud) debido a una mentalidad cuasi-religiosa dentro de Silicon Valley.

5. Transformación social y cognitiva

Sanders se muestra preocupado por el impacto emocional en los jóvenes que forman amistades con IA, aislándose de las relaciones humanas reales.

Hao advierte sobre la atrofia del pensamiento crítico en adultos y niños que se vuelven dependientes de estas herramientas, perdiendo la capacidad de razonar de forma independiente.

Desarrollar una IA superinteligente es como criar un cachorro de tigre. Al principio es una mascota adorable y útil, pero crece tan rápido que, si no nos aseguramos de imbuirle un "instinto maternal" o protector hacia nosotros mientras aún tenemos el control, como señala Hinton, eventualmente se volverá más fuerte que su dueño y podría destruirlo sin necesidad de malicia, simplemente por los subobjetivos implícitos de supervivencia y control.

[Este artículo y el video fueron elaborados con asistencia de Notebook LM en base a las declaraciones del senador norteamericano Bernie Sanders y las entrevistas de Gustavo Entrala al experto investigador Geoffrey Hinton y a la priodista Karen Hao]

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sábado, 13 de diciembre de 2025

De Pacioli a las plataformas: ¿alcanza la contabilidad para entender el futuro?

Más allá de la imagen romántica del fraile matemático en la soledad de su estudio, la formalización de la contabilidad por parte de Fray Luca Pacioli no fue un acto de invención aislada, sino de recopilación de la sabiduría práctica de su tiempo. Los registros contables no nacieron para contar botellas en una bodega, sino para poner orden en el caos del comercio renacentista. Fueron la respuesta lógica a una Venecia que, al conectar mercados, personas y riesgos de todo el mundo, necesitaba un sistema robusto para dar seguimiento al crédito y validar la confianza entre comerciantes.

Tras su evolución la contabilidad fue un instrumento clave para generar confianza, transparencia y auditabilidad en las transacciones económicas. Registrar para pagar impuestos, registrar para informar a otras personas, registrar para dejar evidencia. Siempre con una lógica clara: dar cuenta del pasado.

Con la Revolución Industrial, los desafíos crecieron en escala y complejidad, y la contabilidad volvió a adaptarse. Ya no alcanzaba con documentar transacciones; era necesario determinar costos, evaluar procesos, medir eficiencia y apoyar decisiones en contextos productivos cada vez más desafiantes. Una vez más, la disciplina respondió a las necesidades de su época.

En economías cada vez más globalizadas, la contabilidad consolidó su rol como lenguaje de los negocios: facilitó la inversión, permitió comparar resultados, ayudó a medir rentabilidad y a proteger activos. Durante décadas, inversores, gobiernos y otros usuarios miraron la información histórica con la expectativa —implícita o explícita— de que el futuro sería una repetición razonable del pasado.

La contabilidad moderna, bajo estándares internacionales como las NIIF, ha dejado de ser una simple acumulación de costos históricos para incorporar mecanismos que traen el futuro al presente. Hoy, la valuación de una empresa se nutre de conceptos como el Valor Razonable, que captura las expectativas del mercado, o el análisis de Deterioro de Activos (Impairment), que exige proyectar si los flujos de fondos venideros justificarán las inversiones actuales. Del mismo modo, registrar provisiones o reconocer activos por impuestos diferidos implica estimar desembolsos o beneficios fiscales que ocurrirán mañana. Así, los estados financieros han evolucionado silenciosamente: ya no son solo una foto estática de lo que ocurrió, sino una construcción compleja que, mediante estimaciones financieras, intenta anticipar la realidad económica que vendrá.

Hoy vivimos en entornos volátiles, inciertos, complejos y ambiguos (VUCA), donde proyectar el futuro únicamente a partir de información histórica resulta, en la mayoría de los casos, insuficiente o directamente engañoso. La contabilidad sigue siendo el enfoque predominante para reportar hechos pasados, pero por sí sola no ofrece todos los elementos necesarios para anticipar lo que viene.

A esto se suma un cambio profundo en las expectativas de los usuarios de la información. Ya no alcanza con reportar resultados financieros y se desarrolla una mirada de triple impacto, donde la sostenibilidad, lo social y lo ambiental forman parte de la evaluación del desempeño organizacional. El concepto de “éxito” empresarial se volvió más amplio y más exigente.

Pero hay un elemento adicional que merece atención: los nuevos modelos de negocio.

La economía digital —y en particular la economía de plataformas y los modelos de suscripción— plantea desafíos que tensionan los límites tradicionales de la contabilidad. En este tipo de organizaciones, el verdadero valor no está tanto en los activos registrados ni en los resultados pasados, sino en la capacidad real de generar ingresos en el futuro.

En un modelo de suscripción, por ejemplo, entender el negocio requiere mirar variables como el volumen de suscripciones activas al inicio de cada período, las tasas de abandono (churn), la capacidad de retención y la propuesta de valor ofrecida a los usuarios. Son indicadores que hablan más del futuro probable que del pasado ya realizado.

Autores especializados en la economía de suscripciones, como Tien Tzuo en Subscribed, proponen analizar las organizaciones desde su capacidad de generar ingresos en el próximo ejercicio, estimar pérdidas potenciales y evaluar cómo se reinvierten los fondos: si se distribuyen beneficios, si se destinan a retener clientes a través de la mejora del servicio o si se utilizan para crear nuevo valor para los suscriptores.

Frente a este panorama, surge una pregunta inevitable: ¿cumplió la contabilidad su ciclo como sistema de información central de las organizaciones? Probablemente no. Pero sí es evidente que ya no alcanza por sí sola.

Las organizaciones actuales necesitan sistemas de información cada vez más integrados, que combinen datos financieros y no financieros, pasado y futuro, control y estrategia. En ese contexto, la contabilidad sigue teniendo mucho para aportar, siempre que sea gestionada por profesionales capaces de interpretarla, complementarla y traducirla en valor para la toma de decisiones.

Luca Pacioli jamás imaginó la permanencia ni la relevancia que tendría su sistema siglos después. Pero tampoco imaginó plataformas digitales, modelos de suscripción, métricas de sostenibilidad ni inteligencia artificial. El desafío actual de la profesión contable no es defender el pasado, sino aprovechar su enorme potencial, incorporando nuevas miradas, nuevos enfoques y nuevas formas de presentar la información según las necesidades reales de los usuarios.

La contabilidad no está terminada. Está, una vez más, en transformación. Y como tantas otras veces en la historia, el verdadero desafío no es técnico, sino profesional.

[Imagen generada en AIStudio con NanoBanana gemini-2.5-flash-image]

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lunes, 24 de marzo de 2025

Cervezas Artesanales en Uruguay: Modelos de Negocios

Cuando hablamos de los grandes cambios que han atravesado los mercados en las últimas décadas, solemos pensar automáticamente en el sector tecnológico. Sin embargo, hay ejemplos fascinantes de transformación e innovación en rubros que, a primera vista, parecen alejados del mundo de las TIC. Uno de ellos es el de las cervezas artesanales en Uruguay, un fenómeno que crece de manera sostenida y que refleja con claridad cómo las nuevas lógicas de producción, consumo y colaboración están redefiniendo la manera en que concebimos los negocios.

La mayoría de estas cervecerías nacen como iniciativas personales. Personas que, más que emprender con una visión puramente comercial, comienzan su camino desde una necesidad propia: el deseo de consumir algo diferente, algo que el mercado masivo no ofrece. Desde allí, deciden producirlo. Este gesto inicial tiene mucho que ver con el concepto de prosumer (productor + consumidor), donde quien antes era sólo un consumidor pasivo ahora toma un rol activo, participando no sólo en la elección sino también en la creación y transformación de los productos que desea.

Pero lo interesante no termina ahí. Las cervecerías artesanales no se limitan a fabricar un producto alternativo; construyen una forma distinta de vincularse con su entorno. Apoyadas en herramientas digitales y redes sociales, aprovechan canales de comunicación directa con sus clientes. Dialogan, reciben retroalimentación, ajustan sus recetas y experimentan constantemente. El ecommerce y las plataformas digitales les permiten llegar a consumidores sin necesidad de intermediarios, manteniendo un vínculo cercano y genuino que refuerza el valor de lo artesanal y lo local.

Además, en este sector es notable el grado de cooperación entre actores que, en otro contexto, serían considerados competidores. Lejos de replicar la lógica de las grandes corporaciones cerveceras, donde prima la competencia feroz y la estandarización, las cervecerías artesanales optan por colaborar, compartir conocimientos, insumos, y hasta espacios de producción o distribución. Se organizan en redes, participan en ferias conjuntas, y fortalecen una marca colectiva que trasciende a cada una de ellas.

Este tipo de dinámicas no son casuales. Son parte de un cambio más profundo en la forma en que entendemos el trabajo, la producción y el consumo. Las claves del éxito en este sector no pasan únicamente por el volumen, sino por la calidad, la cercanía, la innovación y la capacidad de adaptarse rápidamente. La experimentación es constante, ya sea probando nuevas combinaciones de ingredientes, nuevos estilos, o incluso nuevas formas de presentación y distribución.

En el fondo, lo que vemos en las cervecerías artesanales es la aplicación práctica de varios conceptos que han ganado relevancia en los últimos años: cooperación, redes horizontales, innovación abierta, economía colaborativa y crecimiento sostenible basado en la diferenciación, no en la homogeneización.

Quizás lo más importante sea la lección que dejan: no hace falta ser parte del sector tecnológico para adoptar y beneficiarse de estos enfoques. La transformación digital, entendida en un sentido amplio, no es sólo cuestión de software y algoritmos, sino también de nuevas maneras de relacionarse, de producir valor, de conectar con clientes y con otros actores del mercado.

Las cervecerías artesanales nos muestran que es posible construir modelos de negocio más humanos, descentralizados y colaborativos, donde la innovación no esté reservada a gigantes, sino que sea el resultado natural de la interacción entre personas apasionadas por lo que hacen.

Y, en ese sentido, vale la pena preguntarse: ¿qué otros sectores podrían mirar hacia este modelo para repensar sus prácticas y abrirse a nuevas formas de crecer?

[Si quieres probar cervezas locales, uso y recomiendo Birrava]

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miércoles, 15 de enero de 2025

Seguridad Social y Automatización del Trabajo

La revolución tecnológica actual, impulsada por la automatización y la inteligencia artificial (IA), está transformando el mercado laboral de formas profundas y multifacéticas. Este artículo explora tres perspectivas recientes sobre este tema, destacando sus implicancias en las decisiones de jubilación, el futuro de los sindicatos y la participación política de los trabajadores.

Automatización y jubilación anticipada

El trabajo de Casas y Román (2023) analiza cómo la automatización está influyendo en las decisiones de jubilación anticipada en 26 países europeos. Utilizando datos de la Encuesta de Salud, Envejecimiento y Jubilación en Europa (SHARE), los autores examinan el impacto del riesgo de automatización en diferentes grupos ocupacionales. Sus hallazgos revelan que los trabajadores de mayor edad, particularmente aquellos con menores niveles educativos o empleos más expuestos a la automatización, enfrentan mayores probabilidades de salir del mercado laboral antes de la edad legal de jubilación. Esta situación genera tensiones entre las políticas gubernamentales que buscan retrasar la edad de retiro y las presiones del mercado laboral que tienden a excluir a estos trabajadores.

Casas y Román destacan la necesidad de acompañar el retraso en las edades legales de jubilación con medidas concretas, como programas de capacitación para reubicar a trabajadores desplazados y políticas de fomento del autoempleo. También proponen enfocar estos esfuerzos en ocupaciones menos susceptibles a la automatización, facilitando así una transición laboral más fluida y sostenible (Casas y Román, 2023).

En el contexto uruguayo, donde la reforma jubilatoria es un tema de actualidad y se han utilizado mecanismos de jubilación anticipada, el análisis de Casas y Román es pertinente. La implementación de programas de capacitación y políticas de reubicación podrían ser claves para evitar la exclusión laboral y garantizar una transición más justa.

El rol de los sindicatos en la era de la automatización

Por otro lado, Nissim y Simon (2021) abordan el desafío de los sindicatos frente a la automatización y el surgimiento de la IA. Estos autores identifican dos roles esenciales para las organizaciones sindicales en este contexto: salvaguardar los derechos de los trabajadores durante la transición hacia economías más automatizadas y reconfigurar su función para representar los derechos sociales de todos los ciudadanos. Esto incluye atender los intereses materiales de sectores vulnerables que pueden quedar marginados por los cambios tecnológicos.

La adaptación de los sindicatos a estas nuevas realidades podría requerir, según los autores, una transformación de su estructura y estrategias. Al pasar de un enfoque exclusivamente laboral a uno más amplio que considere los derechos sociales en general, los sindicatos podrían convertirse en actores clave en la defensa de una transición tecnológica inclusiva (Nissim y Simon, 2021).

En Uruguay, los sindicatos tienen una larga tradición de negociación colectiva y representación laboral, pero también ha sido actores clave con una visión integral de los problemas sociales. Por lo que, si bien la transición tecnológica plantea nuevos retos tal como señalan los autores mencionados, ya existe un camino recorrido que servirá como base para que los representantes sindicales aborden estos nuevos escenarios. La clave quizás está en cambiar de enfoque donde se proteja con mayor énfasis a los trabajadores que a los puestos de trabajo. Los sindicatos uruguayos podrían desempeñar un papel fundamental adaptando sus estrategias para abogar por una transición inclusiva y la incorporación de programas de capacitación tecnológica.

Automatización y participación política

Finalmente, Gonzalez-Rostani (2023) explora un ángulo menos estudiado: el impacto de la automatización en el compromiso político de los trabajadores. Sus resultados muestran que aquellos más expuestos al cambio tecnológico tienden a desvincularse de la política, participando menos en elecciones y protestas, y sintiéndose menos cercanos a los partidos políticos. Este efecto es más pronunciado en contextos de mayor desigualdad económica y menor organización sindical.

La investigación también revela una relación preocupante entre la desvinculación política de los trabajadores y el auge de los partidos de derecha radical, lo que subraya la importancia de fortalecer los mecanismos de organización colectiva y reducir las brechas de desigualdad (Gonzalez-Rostani, 2023).

En un país como Uruguay, en el que existe una fuerte institucionalidad de la democracia de partidos, esto parece tener menor riesgo, pero el impacto de la automatización sobre la participación política podría reflejarse en sectores vulnerables, como los trabajadores informales y aquellos con menor nivel educativo, dando lugar a la aparición de líderes carismáticos o visiones libertarias con soluciones mágicas. La histórica relación entre sindicatos y partidos políticos en el país podría ser una herramienta clave para mitigar esta desvinculación, promoviendo el diálogo y la participación activa de los trabajadores en procesos democráticos.

Reflexiones finales

La automatización está redefiniendo no solo las estructuras laborales, sino también los sistemas de protección social, la acción sindical y las dinámicas políticas. Para afrontar estos desafíos, es fundamental adoptar un enfoque integral que incluya políticas laborales más flexibles, formación continua y estrategias de inclusión política. De esta manera, podrá evitarse que los avances tecnológicos profundicen las desigualdades existentes y se convertirán en una oportunidad para construir un futuro más equitativo.

Referencias


[La imagen que acompaña el artículo fue generada por dall-e desde chatgpt]
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lunes, 30 de diciembre de 2024

Soñando con el próximo quinquenio

A medida que cerramos el ciclo anual, es un momento propicio para reflexionar sobre los logros y los desafíos pendientes. Pero también, y quizás más importante, para proyectar las aspiraciones que podrían transformar nuestra realidad. Este año es especialmente significativo en Uruguay, ya que coincide con el inicio de un nuevo periodo de gobierno, por lo que cabe preguntarse: ¿qué podríamos pedir, exigir o construir como sociedad para un futuro más justo y sostenible?

Aquí lo que considero son los diez temas prioritarios para el próximo quinquenio y que requieren acciones inmediatas al comenzar el nuevo gobierno.


1. Erradicar la pobreza infantil

El nivel de vulnerabilidad en la infancia marca no solo las oportunidades futuras de quienes la padecen, sino también el desarrollo de una sociedad en su conjunto. La erradicación de la pobreza infantil no es solo un objetivo moralmente urgente; es una inversión esencial para garantizar generaciones más preparadas y con mayores posibilidades de aportar al bienestar colectivo.


2. Generar alternativas para hurgadores

La presencia de personas hurgando en contenedores de basura es un símbolo doloroso de exclusión social. Es necesario diseñar e implementar políticas que ofrezcan alternativas dignas y sostenibles, como programas de inclusión laboral, capacitación, y cooperativas de reciclaje que integren a estas personas en circuitos productivos formales.


3. Retomar las políticas públicas de ciencia y tecnología

La ciencia y la tecnología son pilares estratégicos para el desarrollo del país. La inversión y promoción de estas áreas deben ser prioridades para cualquier gobierno que aspire a mejorar la competitividad y calidad de vida de su población. Retomar políticas consistentes en este campo es clave para enfrentar los desafíos globales y locales.


4. Jerarquizar el trabajo docente en la educación pública

La educación es el motor de cambio social, pero este motor no puede funcionar sin docentes motivados, valorados y respaldados. Es imperativo jerarquizar su labor mediante mejores condiciones salariales, formación continua y un reconocimiento pleno de su rol en la construcción del futuro. Esto incluye otorgar nivel universitario a la formación en educación, promover la investigación y la extensión, premiar la formación contínua y dar estabilidad a los docentes en sus cargos, ofreciendo asignaciones de alta dedicación no sólo basada en horas-aula.


5. Transparencia y ética en la gestión pública

La confianza en las instituciones depende de la transparencia y la ética. La gestión pública debe ser irreprochable, y los funcionarios públicos, estar dispuestos a renunciar si surgen dudas razonables sobre su comportamiento ético. Este estándar no solo fortalece la democracia, sino que también evita que la corrupción erosione los cimientos del desarrollo. El gobierno debe estar por encima de los individuos que lo integran, por lo que no se pueden permitir grietas en la institucionalidad por acciones personales.


6. Salud mental como prioridad

El bienestar mental es tan importante como la salud física, pero sigue siendo un área relegada en términos de políticas y recursos. Es crucial destinar fondos significativos a la prevención, el tratamiento y la desestigmatización de los problemas de salud mental. En el caso de niños, niñas y adolescencias, no es suficiente con el trabajo de docentes, sino que deben existir equipos de apoyo en las escuelas y liceos para un verdadero acompañamiento de la situaciones que se plantean.


7. Futuro del trabajo y seguridad social

El avance tecnológico y los cambios en el mercado laboral exigen una discusión seria sobre el futuro del trabajo. Esto incluye analizar opciones como la renta básica universal y revisar los sistemas de seguridad social para que sean sostenibles y equitativos. Revisar el sistema actual exclusivamente desde la perspectiva de la sostenibilidad económicas es una limitación que debe superarse con un amplio diálogo social y participación activa de todas las áreas involucradas.


8. Control firme al lavado de activos

El lavado de activos y el financiamiento del narcotráfico es un flagelo que mina la economía y las instituciones, pero que además pone en jaque la vida de las personas mas vulnerables de la sociedad. Un control firme y constante en esta área no solo protege la transparencia económica, sino que también fortalece la confianza ciudadana en el gobierno. Reglas claras, control activo y enfoque profesional son requeridos desde el Estado, pero también se requiere un fuerte involucramiento de los privados que participan en procesos sujetos a dichos riesgos.


9. Acuerdo nacional sobre seguridad pública

La seguridad pública no puede seguir siendo un botín de disputa política. Es fundamental alcanzar un acuerdo nacional que aborde este tema de manera integral y estructural, alejándolo del oportunismo electoral y priorizando soluciones de largo plazo. La conformación de equipos multipartidarios y el abordaje tanto de las urgencias como la construcción de ambitos seguros en el mediano plazo, deben ser pilares claves para una política exitosa en este sentido.


10. Mirada de triple impacto

El desarrollo sostenible debe ser una prioridad que integre tres dimensiones: económica, social y ambiental. Esto implica promover un desarrollo económico que garantice una redistribución más justa de los recursos, incentivando la participación ciudadana en la toma de decisiones y fomentando la equidad de género en todos los ámbitos. Además, la protección del medio ambiente debe estar en el centro de las políticas públicas, incentivando prácticas sostenibles, economías circulares y el uso de energías renovables. Una mirada de triple impacto no solo asegura un presente más equitativo, sino también un futuro viable para las próximas generaciones.


Este listado no pretende ser exhaustivo, pero sí ofrece una guía para reflexionar sobre las áreas donde se necesita acción inmediata y sostenida. En épocas de balances y proyecciones, soñar con un futuro mejor es el primer paso. El siguiente, y más desafiante, es convertir esos sueños en acciones concretas y sostenibles. ¿Estamos listos?

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martes, 26 de noviembre de 2024

IA: Digital Economy: More than just e-commerce

The article explores the evolution of the digital economy, from its beginnings in e-commerce to its development in areas such as the collaborative economy, digital platforms, subscription models and the metaverse. The benefits and challenges that these models present are analysed, including the tensions between technological innovation and regulation. Finally, it describes how technological infrastructures such as ERP systems, automation and artificial intelligence support the growth of the digital economy.


Created with AI using NotebookLM by Google

Original post in spanish: https://www.detodounpoco.com.uy/2024/11/economia-digital-mucho-mas-que-e.html

[Escuchar el podcast aquí]

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viernes, 15 de noviembre de 2024

Economía Digital: mucho mas que e-commerce

En las últimas décadas, hemos sido testigos de cómo la tecnología ha transformado radicalmente la economía global. El comercio electrónico (eCommerce) fue uno de los primeros avances que trajo esta digitalización al público masivo, facilitando el intercambio de bienes y servicios en el mundo virtual. Sin embargo, lo que comenzó como una mera adaptación de las tiendas físicas al entorno digital, ha evolucionado en algo mucho más complejo: lo que hoy conocemos como economía digital.

Hoy me gustaría hacer un recorrido que va desde la simplicidad del eCommerce hacia un ecosistema digital mucho más sofisticado y diversificado, explorando cómo la economía colaborativa, las plataformas digitales, los modelos de suscripción y el metaverso están reconfigurando las reglas del juego. Además, analizaremos las tensiones que surgen entre la innovación tecnológica y la regulación, y cómo las infraestructuras tecnológicas subyacentes (como los sistemas integrados de gestión, los libros distribuidos, la automatizacion de procesos y la inteligencia artificial) sostienen este nuevo paradigma.



La Evolución: Del eCommerce a la Economía Digital

El comercio electrónico fue, en muchos sentidos, el primer paso hacia la economía digital, permitiendo a las empresas y consumidores realizar transacciones a nivel global, eliminando barreras geográficas y de tiempo. Pero hoy en día, la economía digital abarca mucho más que comprar y vender productos en línea.

Economía colaborativa

Modelos como Uber o Airbnb representan la transformación de la economía colaborativa a modelos de negocios en la que los usuarios pueden compartir o alquilar activos, como autos o propiedades, sin la necesidad de un intermediario tradicional. Esto ha cambiado fundamentalmente la estructura del mercado laboral y del consumo, generando beneficios como la flexibilidad para los trabajadores y consumidores, pero también planteando serios desafíos regulatorios, como la falta de protección laboral o la evasión fiscal.

Economía de plataformas

Plataformas como Amazon, Mercado Libro o Temu funcionan como gigantescos ecosistemas que conectan a millones de proveedores y consumidores. Estas plataformas no solo facilitan la interacción entre las partes, sino que controlan la infraestructura y las reglas del juego, lo que les otorga un enorme poder económico. Este tipo de economía redefine la cadena de valor tradicional, centralizando el control y acumulando grandes cantidades de datos personales y comerciales.

Modelos de suscripción

Empresas como Netflix o Spotify, así como proveedores de software como servicio (SaaS) han popularizado los modelos de suscripción, donde los usuarios pagan una tarifa recurrente por acceder a un servicio. Esto no solo modifica la forma en que consumimos productos, sino también la manera en que las empresas gestionan la personalización, aumentando la retención y optimizando la experiencia de usuario a través de sistemas de gestión de relaciones con clientes (CRM).

El Metaverso

Aunque el metaverso es un concepto aún en desarrollo, ofrece un vistazo al futuro de la interacción digital. Plataformas como Decentraland o el desarrollo de espacios virtuales por parte de Meta (Facebook) buscan crear economías completamente nuevas dentro de entornos virtuales, donde los usuarios pueden comprar, vender y poseer activos digitales. Esto plantea nuevas preguntas sobre la propiedad y la identificación de las personas en un mundo virtual descentralizado.


Las Tensiones: Innovación vs Regulación

A medida que la economía digital se expande, surgen nuevas tensiones entre los beneficios que aportan estos modelos y las restricciones que buscan regularlos. Algunos de los conflictos más importantes incluyen:

  • Identificación de Usuarios vs. Derecho al Anonimato: Las empresas de la economía digital buscan identificar a los usuarios a través de inicios de sesión, cookies y el seguimiento de sus actividades para personalizar servicios y aumentar sus ingresos. Sin embargo, los usuarios tienen derecho al anonimato y a que sus datos y acciones sean olvidados cuando lo deseen.

  • Velocidad de las Transacciones vs. Control: La economía digital se caracteriza por su inmediatez. Sin embargo, esta velocidad puede ser un desafío para un ambiente de control adecuado, generando riesgos asociados a problemas de fraude o ciberseguridad.

  • Análisis de Datos vs. Protección de Datos Personales: La capacidad de analizar grandes volúmenes de datos es el corazón de muchas plataformas digitales, pero este uso extensivo de datos plantea importantes desafíos en torno a la privacidad y el cumplimiento de normativas como el GDPR en Europa.

  • Flexibilidad vs. Regulación: En la economía colaborativa, por ejemplo, la flexibilidad laboral ha sido uno de sus grandes atractivos, pero al mismo tiempo, ha desatado un debate sobre la precarización del trabajo y la necesidad de regular para proteger a los trabajadores. Algo similar ocurre con los criterios de territorialidad en el ámbito tributario, que presentan desafíos en la economía digital.

  • Conexión directa Peer-to-Peer (P2P) vs. Normativa Anti-lavado: Las transacciones P2P permiten un intercambio sin intermediarios, pero generan problemas cuando se trata de cumplir con regulaciones sobre conocer al cliente (KYC, por sus siglas en inglés) y combatir el lavado de dinero (AML), indispensables para la lucha contra actividades ilícitas. En la economía digital se permiten transacciones anónimas que los gobiernos ven con preocupación el uso de activos digitales.


Infraestructuras Subyacentes: ERP, Blockchain y IA

La economía digital no sería posible sin las infraestructuras tecnológicas que la sostienen. Es crucial entender cómo estos sistemas se entrelazan para permitir el funcionamiento eficiente y seguro de los nuevos modelos de negocio.

Sistemas Integrados de Gestión (ERP)

Los sistemas ERP permiten a las empresas gestionar sus operaciones de manera eficiente y en tiempo real, desde la gestión de inventarios hasta la contabilidad y la planificación de recursos. En un mundo digitalizado, estos sistemas son esenciales para manejar la complejidad y escala de las operaciones.

Automatización

Las herramientas de automatización de procesos (RPA) está transformando la manera en que las empresas manejan sus operaciones diarias. Procesos repetitivos, como la gestión de inventarios, contabilidad o atención al cliente, ahora pueden ser ejecutados por sistemas automáticos. Desde chatbots que interactúan con los usuarios en tiempo real, hasta software que optimiza la cadena de suministro, la automatización permite a las empresas mejorar la eficiencia y reducir errores humanos.

Inteligencia Artificial (IA)

Por su parte, la inteligencia artificial va un paso más allá, introduciendo la capacidad de tomar decisiones basadas en datos. Los algoritmos permiten analizar grandes volúmenes de información para predecir comportamientos de los consumidores, mejorar la personalización de servicios o detectar fraudes. La IA plantea también desafíos éticos, especialmente en torno al desplazamiento laboral y la toma de decisiones sin intervención humana.

Libro Mayor Distribuido (DLT)

Los contratos inteligentes y sistemas como blockchain, van mas allá de las criptomonedas como Bitcoin o Ethereum. Permiten la trazabilidad y la verificación de transacciones sin intermediarios, lo que representa una gran promesa para industrias que dependen de la confianza y la transparencia.


Mirando al Futuro: Innovación Responsable

La economía digital ofrece un sinfín de oportunidades, pero también requiere un marco regulatorio que equilibre la innovación con la protección de los derechos fundamentales. A medida que avanzamos hacia un futuro cada vez más digitalizado, el desafío estará en encontrar un punto de equilibrio que permita aprovechar al máximo los beneficios de estos nuevos modelos sin sacrificar la seguridad, la privacidad y los derechos de los usuarios.

La regulación, lejos de ser una barrera, puede ser un habilitador clave para el desarrollo de una economía digital sostenible, donde la tecnología y los derechos convivan en armonía. 

[Las bases de este artículo corresponden a mi conferencia en las XXV Jornadas Académicas del Instituto de Derecho Informático de la Facultad de Derecho - UdelaR]

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martes, 5 de noviembre de 2024

Elecciones 2024: Ciencia, Tecnología e Innovación

Subí los dos programas de gobierno (Coalición y Frente Amplio) a NotebookLM, una interesante herramienta de IA creada por Google, que trabaja sobre las fuentes que uno le indique, y le hice preguntas. Les comparto aquí algunos resultados, vinculados a Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI), ya que ambos documentos resaltan su importancia para el desarrollo del Uruguay, pero sin embargo, difieren en sus enfoques y propuestas específicas.

La Coalición reconoce su importancia para el crecimiento económico, y el Frente Amplio los destaca como como pilares fundamentales para una sociedad basada en el conocimiento, con bienestar, inclusión social y sostenibilidad.

El Frente Amplio propone una Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación que involucre a todos los actores relevantes, incluyendo la academia, el sector productivo y la sociedad civil. La Coalición plantea unificar la gobernanza de la CTI en un Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología.

La Coalición menciona los Fondos Sectoriales y propone un Plan Nacional de Becas para carreras científicas y tecnológicas. El Frente Amplio propone un compromiso presupuestal creciente y sostenido para la CTI, con una inversión conjunta en educación y CTI del 6+1% del PBI.

Ambos programas apuestan a la Innovación empresarial. La Coalición destaca los temas de propiedad intelectual, eliminación de barreras burocráticas y mejora de incentivos. El Frente Amplio plantea la necesidad de conectar los problemas del sector productivo con las capacidades nacionales en tecnología, fomentando el desarrollo de soluciones nacionales, y propone un programa de apoyo a la creación de startups.

Biotecnología es un área prioritaria en los dos documentos. La Coalición menciona la agrotecnología, las energías renovables y la economía circular, mientras que el Frente Amplio señala la transformación de la matriz energética, la producción sostenible de alimentos saludables y la mejora en la producción forestal.

El Frente Amplio propone además impulsar una segunda generación de transformación digital, con la Agenda y el Gobierno Digital como pilares, haciendo hincapié en la utilización de software libre. También destaca la importancia estratégica de la Inteligencia Artificial (IA) para el desarrollo y la soberanía del país, proponiendo un plan para multiplicar la inversión en IA responsable, incluyendo la formación en competencias de IA en todos los niveles educativos.

La Coalición propone fortalecer el proceso de vigilancia tecnológica para incorporar tecnologías emergentes, como la Inteligencia Artificial Generativa, de manera responsable y equitativa. También menciona el Pensamiento Computacional y habilidades de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas en la educación, promoviendo la participación equitativa de mujeres en esas carreras.

Ambos documentos coinciden en la necesidad de fortalecer la formación de talento en ciencia y tecnología para satisfacer las demandas del sector productivo y promover la innovación. También hay coincidencias en la importancia de vincular la investigación y el desarrollo con las necesidades del sector productivo, así como en señalar a la UTEC como un actor relevante en el ecosistema de CTI.

Desde el punto de vista ideológico la Coalición se inclina hacia un enfoque más liberal, buscando reducir el rol del Estado en la economía y promover la inversión privada, mientras que el Frente Amplio, por otro lado, defiende un papel más activo del Estado en la economía, buscando regular los mercados, promover la equidad y garantizar el acceso a servicios básicos.

Eso también se ve reflejado en los distintos énfasis en la Justicia Social: El Frente Amplio pone un fuerte énfasis en esos temas buscando reducir la desigualdad, combatir la pobreza y garantizar los derechos de los sectores más vulnerables. La Coalición si bien menciona la importancia del bienestar de la gente, no prioriza la justicia social de la misma manera que el Frente Amplio. Su enfoque se centra más en la creación de un entorno económico favorable que, según su visión, beneficiará a todos los uruguayos.

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martes, 1 de octubre de 2024

IA: Accounting in the age of platforms


The blog post: Accounting in Times of Platforms and Subscription Models" analyses the impact of digital platforms and subscription models on traditional accounting. The author argues that companies must adapt to new economic paradigms by managing complex transactions, measuring the value of intangible assets and developing new performance indicators. The importance of digitalisation, financial transparency, real-time data management and the evolution of the accountant's role towards a strategic consultant capable of interpreting information and guiding business decisions is highlighted.

Created with AI using NotebookLM by Google

Original post in spanish: https://www.detodounpoco.com.uy/2024/09/la-contabilidad-en-tiempos-de.html

[Escuchar el podcast aquí]

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lunes, 9 de septiembre de 2024

La Contabilidad en tiempos de Plataformas y Modelos de Suscripción

La revolución digital ha transformado profundamente la manera en que las empresas operan, afectando a casi todos los sectores, y la contabilidad, como disciplina de apoyo a la generación de valor en las organizaciones, también se ve afectada. En este contexto, las plataformas y los modelos de suscripción han ganado relevancia, impulsando la necesidad de adaptar las prácticas contables tradicionales para gestionar los nuevos paradigmas económicos. Así que les invito a reflexionar sobre estos temas.

La digitalización no es una opción, sino una realidad para la mayoría de las empresas. La adopción de tecnologías avanzadas está permitiendo automatizar tareas repetitivas, facilitar el acceso a datos en tiempo real y optimizar la toma de decisiones. Para los contadores, esto implica una transformación profunda en su rol, que pasa de ser un simple guardián de registros y quien elabora informes o brinda confianza sobre un conjutno de datos de difícil acceso para terceros, a ser a un consultor estratégico capaz de interpretar esos datos y asesorar a sus clientes o empresas en tiempo real.

El auge de las plataformas digitales, como Amazon, Airbnb o MercadoLibre, ha cambiado la forma en que las empresas interactúan con los consumidores. Estos sitios en internet, que conectan oferta y demanda, han demostrado un modelo eficiente de negocio, eliminando intermediarios tradicionales y permitiendo a los usuarios acceder directamente a los servicios o productos. Este nuevo esquema exige una revisión en los sistemas contables, ya que la complejidad de las transacciones y la multiplicidad de agentes involucran retos de control y transparencia financiera.

Más allá de los productos, los modelos de negocio basados en plataformas ponen a la comunidad y la experiencia del cliente en el centro. Las empresas ya no solo venden productos o servicios, sino que ofrecen experiencias personalizadas, fomentando la fidelización a través de sus comunidades. Esto introduce la necesidad de desarrollar nuevos indicadores de desempeño que reflejen el valor de estas relaciones a largo plazo, más allá de las métricas financieras tradicionales.

El proyecto cultural Orsai, liderado por Hernán Casciari, es un claro ejemplo de cómo eliminar intermediarios puede cambiar radicalmente un modelo de negocio. Orsai eliminó a las editoriales y distribuidoras, optando por un modelo directo de financiación colectiva, en el que los mismos consumidores se convierten en financiadores de la producción. Este enfoque pone en primer plano la necesidad de un sistema contable que registre adecuadamente los ingresos y las responsabilidades frente a una comunidad de inversionistas no tradicionales.

El modelo de suscripción ha emergido como una de las principales tendencias en la economía digital. Empresas como Disney o Spotify han demostrado el potencial de la suscripción para generar ingresos recurrentes y predecibles. Desde una perspectiva contable, este cambio introduce nuevos retos, como la correcta imputación de ingresos a lo largo del tiempo y la necesidad de adaptar los sistemas de información para manejar grandes volúmenes de datos de clientes en tiempo real.

Los contadores deben adaptarse a estructuras financieras más dinámicas y flexibles, en las que la medición del valor no se limita a los activos tangibles, sino que también abarca activos intangibles como las relaciones con los clientes y las plataformas tecnológicas. Las normativas contables actuales también deben actualizarse para reflejar estos cambios y permitir una representación precisa de la realidad económica.

En este contexto, el uso de indicadores de gestión como el modelo PADRE (acrónimo de Pipeline, Acquire, Deploy, Run, Expand) cobra mayor relevancia. Este enfoque permite una evaluación integral de la empresa, no solo en términos financieros tradicionales de registro de hechos pasados, sino también en su capacidad de dar seguimeitno al cliclo contínuo y con proyección futura de un flujo de ingresos asociado al modelo de suscripción.

Un ejemplo interesante en el ámbito local es el del medio uruguayo la diaria, que logró una transformación exitosa de sus sistemas de información para adaptarlos a su modelo de suscripción. Este cambio ha permitido a la empresa establecer una base de información alineada a sus objetivos, ajustada a su flujo de trabajo y enfocada a la gesitón de su relación con los suscriptores. Desde una perspectiva contable, este giro supone un desafío en la gestión de ingresos recurrentes, la transparencia para su comunidad y la gestión de grandes volúmenes de datos.

El rol del contador en tiempos de plataformas y modelos de suscripción debe evolucionar. Ya no basta con registrar transacciones; los contadores deben ser capaces de ofrecer valor añadido, ayudando a las empresas a interpretar datos, adaptarse a nuevas realidades y tomar decisiones estratégicas basadas en la información. La contabilidad está pasando de ser una función de cumplimiento a convertirse en una herramienta clave para la gestión y el crecimiento empresarial.

[Imagen generada con ChatGPT en base a la información de este artículo]

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lunes, 24 de junio de 2024

Reflexiones sobre el futuro del trabajo

Los colegas Carlos Petrella y Carlos Tessore, me invitaron a aportar algunas reflexiones para su trabajo de investigación sobre grandes transformaciones antrópicas, y en particular sobre lo que puede acontecer en el mundo del trabajo con la irrupción de la Inteligencia artificial.

Aquí mis primeros apuntes sobre estos temas.

No sólo la inteligencia artificial, sino también los procesos de robotización que automatizan procesos, afectan a ciertas tareas, que son desplazadas por completo (principalmente tareas manuales no cognitivas ya que las habilidades requeridas son obsoletas y la forma de llevarlas adelante ha cambiado de manera irreversible), otras que se verán interrumpidas (tareas cognitivas rutinarias que están asociadas a ciertas habilidades básicas que están estandarizadas, más allá de que las tareas no han variado en la forma en que se realiza), y otras serán deconstruidas (pues han visto modificada la forma en que se realiza la tarea).

Pero esto, que Latham & Humberd (2018) analizaron a nivel de las profesiones, creo que debe ser analizado a nivel de tareas, provocando la necesidad de analizar la distribución del tiempo entre las distintas tareas, y la necesidad de formación para fortalecer ciertas capacidades, de manera de poder enfocarse en tareas duraderas.

Si bien la tecnología siempre desplazó a los humanos de tareas, el tema hoy es la velocidad de esos procesos de cambio, y los requerimientos en cuanto a habilidades que se requieren para realizar las tareas que aún no serán automatizadas. Los procesos de sustitución son tan rápidos, que no permitirán a todas las personas a desarrollar las competencias necesarias para realizar otro tipo de tareas. Las tareas cognitivas no repetitivas de análisis pueden ser más duraderas, ya que las habilidades requeridas se mantienen y sigue siendo difícil y costoso automatizarlas, pero requieren a las personas desarrollar competencias que hasta ahora no se han incluido en la formación básica de la mayoría de las personas.

En consecuencia, como sociedad, es necesario construir sistemas de contención en dos sentidos:

(i) personas que por su edad, formación y trabajo actual, no tendrán tiempo suficiente para adaptarse.

(ii) personas que deben recorrer procesos de formación y desarrollo de nuevas habilidades. 

Respecto a qué se puede esperar en relación al futuro del trabajo en los próximos cinco años, destaco cuatro aspectos que me parecen fundamentales para el análisis.

a) Reducción de la jornada laboral en muchos puestos de trabajo: El tipo de tareas que se clasifican como duraderas, requieren de una menor necesidad de tiempo, y son más valoradas por resultados que por cumplimiento de horarios. Esta tendencia podría llevar a una reducción de la jornada laboral en muchos sectores, ofreciendo una mejor calidad de vida y un mayor equilibrio entre trabajo y vida personal. También a mayor flexibilidad y más posibilidades de trabajo remoto.

b) Mayor tiempo dedicado a tareas de análisis de la información: Con el crecimiento exponencial de los datos, la capacidad de analizarlos y extraer información valiosa será crucial. Las personas pasarán más tiempo interpretando datos, tomando decisiones basadas en análisis complejos y utilizando herramientas avanzadas de análisis de datos. Este cambio no solo afectará a los roles tradicionales de analistas, sino que también influirá en la toma de decisiones en todos los niveles de la organización.

c) Necesidad de innovación y aplicación de innovaciones a contextos específicos: La rápida evolución tecnológica exigirá una adaptación continua y la capacidad de aplicar innovaciones a situaciones concretas. Esto no solo implica el desarrollo de nuevas tecnologías, sino también la habilidad de integrarlas en procesos existentes de manera efectiva. La competitividad empresarial depende en gran medida de la capacidad para innovar y adaptar rápidamente.

d) Aplicación de habilidades blandas: Las habilidades blandas, como la comunicación efectiva, la empatía, el liderazgo y la colaboración, serán cada vez más valoradas. En un entorno de trabajo cada vez más automatizado, estas habilidades humanas serán cruciales para gestionar equipos, resolver conflictos y fomentar una cultura empresarial positiva. La capacidad de trabajar en equipo y comunicarse claramente se volverá indispensable, ya que las interacciones humanas seguirán siendo esenciales para el éxito organizacional.

Sería deseable que a estas tendencias se sume un enfoque en el bienestar y la salud mental, y mayor foco en la sostenibilidad y responsabilidad social. 

En mi opinión, a nivel micro, la clave es el análisis de las tareas realizadas por cada puesto de trabajo, la clasificación de éstas, y la definición de estrategia para cada una de las categorías, reduciendo el tiempo dedicado a las que son fácilmente automatizables, repensando las que deben deconstruirse, y formándose para las tareas duraderas.

A nivel macro, es esencial promover las nuevas habilidades requeridas en los procesos de formación y construir una visión solidaria, responsable y protectora que permita disminuir los duros impactos que este proceso tendrá para muchas personas. Los sistemas educativos deben ser reformados para incluir competencias digitales avanzadas, pensamiento crítico, resolución de problemas y creatividad desde una edad temprana. Además, se necesita implementar programas de capacitación continua para adultos, especialmente para aquellos cuyas ocupaciones son vulnerables a la automatización. Asimismo, es fundamental fomentar las habilidades blandas, como la comunicación, el trabajo en equipo, la empatía y el liderazgo, a través de programas de desarrollo personal y profesional integrados en la educación y la formación corporativa.

Construir una visión solidaria, responsable y protectora implica fortalecer los sistemas de protección social para apoyar a aquellos que se vean desplazados por los cambios tecnológicos. Esto incluye la implementación de seguros de desempleo, asistencia financiera, programas de reintegración laboral y renta básica universal. Además, se deben garantizar políticas de inclusión y equidad que aseguren que todos los segmentos de la población tengan acceso a las nuevas oportunidades educativas y de empleo, prestando especial atención a grupos vulnerables como mujeres, personas con discapacidades y minorías étnicas y raciales. Las empresas también tienen un papel crucial en este proceso, invirtiendo en la formación de sus empleados, proporcionando entornos de trabajo seguros y saludables, y participando activamente en la comunidad a través de la responsabilidad social corporativa.

Para mitigar los impactos negativos, las políticas laborales deben adaptarse para reflejar las nuevas realidades del trabajo, incluyendo la creación de marcos legales que protejan a los trabajadores en empleos no tradicionales, como los freelancers y los trabajadores de plataformas digitales. Es vital fomentar programas de apoyo psicológico, redes de apoyo comunitario y el desarrollo de habilidades de adaptabilidad. Además, mantener una comunicación clara y transparente sobre los cambios esperados y las oportunidades disponibles ayudará a reducir la incertidumbre y la ansiedad asociadas con estos procesos. 


[Estos apuntes son parte de los trabajos que estoy realizando para mi tesis de doctorado, sobre los impactos de la automatización de procesos y la inteligencia artificial en la profesión contable]
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domingo, 17 de marzo de 2024

Otra forma de Crowdfunding

El Crowdfunding o micro mecenazgo es un método de financiación a través de internet que no requiere la participación de intermediarios ni grandes inversores, ya que está basado en las donaciones de poco dinero de muchas personas, quienes pueden estar motivados por razones altruistas o en busca de recompensas relacionadas con el proyecto.

El modelo se puede resumir de la siguiente manera: una persona tiene una idea, que para llevarla a cabo necesita dinero y hace la propuesta a través de una plataforma online. Esa propuesta puede tener o no una contrapartida como forma de recompensa para los usuarios de la plataforma que hacen las donaciones.


En general se trata de esfuerzos puntuales y quienes hacen las donaciones no interactúen entre si. Si la persona tiene otra idea o necesita más dinero para avanzar con su propuesta, debe realizar una nueva convocatoria y no necesariamente participan los mismos usuarios que hicieron la donación previa.

En un esquema de Crowdfunding lo que determina si se recibe o no la recompensa prometida es que se llegue a la meta de financiamiento requerido. No se participa en los resultados y no importa realmente si la propuesta es o no exitosa.

Pero podemos pensar en otras formas de hacer las cosas.

Una comunidad que está constituida, que tiene sus integrantes, que comparte valores y una visión, que tiene un flujo de interacciones de sus temas de interés y que ha desarrollado entre sus miembros un verdadero sentido de pertenencia, cooperación y apoyo mutuo, podría necesitar financiamiento para las ideas que surgen de la propia comunidad.

En ese caso el flujo es levemente diferente. Miembros de la comunidad elaborar un proyecto, y son los propios miembros de la comunidad quienes brindan el dinero necesario, como inversionistas del proyecto, asumiendo los riesgos y compartiendo los resultados.

En esta modalidad existe un ciclo permanente de proyectos, inversión, resultados y nuevos proyectos. Los miembros de la comunidad interactúan durante la realización, hacen aportes para concretar el proyecto y son partícipes de los resultados. Se trata de esfuerzos puntuales y quienes hacen las donaciones no interactúen entre sí.

No se trata de donaciones, sino de inversión, asumir el riesgo y compartir los resultados en forma proporcional a lo invertido entre todos quienes participaron del proyecto.

Las diferencias son importantes:

Mientras el crowdfunding está centrado en la persona que tiene una idea y busca financiamiento, el modelo alternativo parte de una comunidad previa, y son sus miembros quienes proponen las ideas. Pero, además, el crowdfunding está basado en donaciones (micro mecenazgo) que puede tener o no recompensa para quienes apoyan económicamente la idea, mientras que en el esquema de comunidad propone a sus miembros conformar una empresa, recibe inversión y reparte resultados en forma proporcional a la participación de cada uno.

En las plataformas de crowdfunding se parte de una idea individual, y para quienes aportan el financiamiento lo importante es alcanzar su realización y si corresponde, recibir la contraprestación prometida. El financiamiento a través de una comunidad tiene un proyecto colectivo y sus miembros participan del proceso, están involucrados en las decisiones y valoran la experiencia compartida. En el esquema de crowdfunding, quienes aportan el dinero están apoyando una idea, pero saben que las decisiones estarán en manos de quien la propuso, y no participarán del proceso de su concreción.

Ambos modelos son adecuados para ideas que dan lugar a proyectos con alto riesgo, por ser muy innovadores y estar fuera de los mercados financieros, lo que hace que no sea fácil conseguir inversión.

Los pequeños aportes de muchas personas hacen que el riesgo disminuya a nivel individual, y se promuevan ideas disruptivas por fuera de los esquemas tradicionales, aún manteniendo la operativa normal de una empresa en un mundo capitalista, pero generando un mix entre los objetivos económicos y las experiencias, el retorno del dinero y la satisfacción de hacer que ciertas cosas sucedan.

Lo importante aquí no es si hay un modelo mejor que otro, sino que son formas alternativas de llevar adelante nuevas ideas, que en un contexto global tan volátil, incierto, complejo y ambiguo, puede hacer la diferencia.


[Artículo inspirado en algunas experiencias de la Comunidad Orsai]
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miércoles, 21 de septiembre de 2022

5 principios para un cambio de época

El pasado 14 de setiembre la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración (UdelaR) cerró la celebración de sus 90 años con una conversación del decano Jorge Xavier con el profesor Enrique Iglesias, quien a sus 92 años demuestra una absoluta claridad, actualidad y visión de futuro.

Ante un mundo cambiante, el Cr. Iglesias destacó cinco principios fundamentales para la Universidad y el ejercicio profesional.

El primero tiene que ver con al importancia de la investigación: "todo que se puede hacer para convivir con ese mundo en cambio es conocerlo y para nuestros muchachos es muy importante acercarlos al conocimiento de los cambios que se están produciendo". "Es muy importante examinar qué va a pasar con la tecnología y con el comercio". "La participación del país en la sociedad del conocimiento es una prioridad absoluta. A este objetivo debe atender la investigación. Aprender a movernos en las oportunidades y riesgos de esta sociedad".

El segundo es "asumir con gran responsabilidad la función de transmisión de valores. Hay que partir del reconocimiento de que cuanto más se profundiza en los avances del conocimiento científico y tecnológico, más se interpela a la necesidad de la ética y la cultura". "No existe una economía o una empresa en el vacío de valores". 

Como tercer principio destacó "la conciliación entre la realidad económica y la realidad social". "Todos aprendimos en las aulas los grandes principios de la racionalidad económica o los grandes fundamentos de los paradigmas económicos y sociales que fueron aplicados en nuestros países americanos en la última década, pero sabemos que el mapa no es el territorio". "Algunas veces nos enamoramos de los modelos macroeconómicos (muy respetables por cierto) que contribuyen el conocimiento de la racionalidad económica, pero son modelos, no son realidades mismas. La realidad nos ha demostrado obstinadamente en múltiples ocasiones la profunda confrontación entre la racionalidad económica y la realidad social, y así hemos apreciado como los logros económicos que nos pueden conducir a aquellas nacionalidades resultan insuficientes para enfrentar objetivos tan dramáticos como la reducción de la pobreza o el estrechamiento de las brechas entre ricos y pobres, la inclusión de grandes minorías, o la calidad misma del medio ambiente. Pero también he conocido de cerca ilusiones de aquellos grandes paradigmas de la transformación social que inspirados por las mejores intenciones de mejoramiento de la condición de la vida de las grandes mayorías, entraron en colisión con las realidades económicas con la reacción de los agentes económicos o con las limitaciones que nos imponen las relaciones internacionales. En la primera experiencia tuvimos economía sin sociedad, en la segunda tuvimos sociedad sin economía. Creo convencidamente que la racionalidad económica sólo puede lograrse si se asienta en un profundo conocimiento de las realidades sociales políticas e institucionales, y si se acompañan de valores fundamentales como la aplicación de dicha racionalidad".

"La racionalidad económica a la que puede conducirnos a mano inestable del mercado solo puede ser aceptable energéticamente si es acompañada por la mano claramente visible de la justicia y de la solidaridad dentro de cada sociedad y entre pueblos y naciones. Sin la solidaridad y los principios éticos que acompañan la realidad económica que aprendimos en los claustros, deja de tener su legitimidad social es un proyecto incompleto. No puede haber un orden duradero si no se produce un enunciado de valores capaces de darle sentido a este orden".

El cuarto punto que señaló es "el problema de los nuevos temas que aparecen y que aterrizan en la profesión" como los temas ambientales que "no es una cosa que deba discutir sólo por las élites técnicas sino también por la gente y por el niño que debe empezar por reconocer que proteger la naturaleza es proteger la sobrevivencia del hombre en el planeta". El desarrollo sostenible y el uso eficiente de la energía deben ser parte de la currícula universitaria.

El último punto es "la gran transformación de los sistemas financieros internacionales" que están siendo revisados, ya que existen "muchos intereses, abiertos y peligrosamente ocultos".

[Foto: Florencia Suárez, Comunicación FCEA]

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viernes, 2 de octubre de 2020

Reinventando la cultura

Quizás alguno de ustedes haya escuchado hablar de la revista Orsai, y cómo un escritor argentino viviendo en Barcelona, rompió sus contratos con las principales editoriales que publicaban sus libros para reinventar el modelo económico que hoy le permite crear y compartir sus contenidos de forma libre pero sustentable. 

Me refiero a Hernán Casciari, argentino que vivió durante varios años en España, y como forma de matizar la distancia con su Mercedes natal, decidió escribir un blog en primera persona, contando la vida de una mujer, de una familia. Lo hizo en primera persona, aprovechando la herramienta de los blogs lo cual significó también que es esa literatura fuera vista rápidamente por un montón de lectores, que hacían comentarios participando activamente de esa creación. 

Muchas personas leyeron ese blog como si fuera real, como si esta mujer realmente estuviera contando su vida y haciendo público lo personal. Otras personas lo leyeron imaginándose que atrás había una escritora o un escritor que estaba jugando con una nueva forma de literatura. La realidad es que este escritor no solo estaba publicando en forma periódica un un texto en su blog, sino que además estaba atento a lo que decían sus lectores y lectoras en comentarios. Y en base a estos comentarios iba construyendo y rearmando su historia.

Ese blog fue un éxito en el sentido de recibir premios a la literatura y metió un golazo inesperado, cuando esa novela escrita en un blog se convirtió en una obra de teatro protagonizada por el gran actor argentino Antonio Gasalla. Ese éxito tuvo a su vez un correlato económico y una comunidad de lectores relacionada al autor, quien además de ese blog tan particular, empezó a tener uno propio con su nombre y apellido real, escribiendo cuentos y haciendo correcciones "en vivo" a medida que su propia comunidad de lectores los detectaba. Esta nueva forma de publicar le permitió transformarse y transformar la forma de crear, distribuir y remunerar la cultura.

La publicación de contenidos literarios en un blog sin que previamente haya pasado por un editor, por un corrector, le permitieron a casi Casciari dos cosas muy importantes: Tener un contacto directo con sus lectores, que a su vez esos lectores le hicieran recomendaciones, le pidieran contenidos, le hicieran sugerencias, opinaron sobre cada uno de sus textos casi en tiempo real, apenas el texto estaba terminado. La segunda es que fue creando una comunidad en torno a su literatura, a sus contenidos. Esa comunidad de lectores le dio el empujón para que hiciera una primera aventura, hace ya diez años que fue la publicación de la revista Orsai. Una revista cultural, escrita por los involucrados sin intermediarios, que llegaba desde los creadores directamente a esta comunidad de lectores. 

Era un nuevo modelo en el sentido de que la revista no se imprimía para después venderla, sino que la revista se financiaba por los pagos en forma anticipada de un producto que una comunidad estaba esperando, pero del que aún no conocía su contenido. La confianza de una comunidad en una idea iba más allá del producto. 

La comunidad esperaba un conjunto de contenidos donde verse reflejada. La revista Orsai funcionó muy bien, como una aventura de literatura de calidad, de crónicas, de entrevistas, pagadas por esos lectores en forma anticipada para recibir un contenido de calidad. 

Casciari continuó transformándose y en momentos donde la creatividad no afloraba, decidió salir a visitar bares y pequeños teatros para contar sus cuentos. Otra vez, sustentad en una comunidad dispuesto a escucharlo. Una comunidad que lo sentía cercano, que conocía sus cuentos y ahora encontraba otra forma de acceder a los mismos contenidos que estaban libres y gratis disponibles en la web. Porque además, recordemos que la revista Orsai, si bien se vendía, siempre estaba también disponible en formato PDF para quien quisiera descargarla en forma gratuita. 

Ahora, Editorial Orsai se convierte en fundación para apoyar proyectos nuevos, financiar ideas disparatadas, publicar lo que nadie publicaría, empujar a los más nuevos e irreverentes. Lo hace nuevamente impulsado por una comunidad virtual (que es muy real, por más que sea mediada su comunicación por tecnología), que tiene intereses compartidos y que salta al vacío porque las ideas lo valen, porque el camino es la solidaridad y la transparencia. 

No sólo me resulta interesante el proyecto por sus fines, sino también por ser parte de una experiencia que tiene que ver con los cambios culturales: la eliminación de los intermediarios, el poder de las comunidades y el desarrollo de nuevas formas de hacer.

[Este artículo puede leerse en formato podcast vía Spotify]

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martes, 2 de junio de 2020

Sistemas de Información para Suscripciones

En un artículo anterior presentaba el modelo de medición de resultados que Tyler Sloat y Tien Tzuo habían desarrollado para empresas de la economía de la suscripción.

Ahora me gustaría compartir cómo es que Tzuo concibe los sistemas de información para las empresas que se basan en suscripciones (ya sea de software as a service, periódicos, entretenimiento online, frutas para trabajadores o cualquier otra cosa).

Lo que sigue es el modelo PADRE/PPM que el fundador de Zuora describe en su libro Subscribed (pueden ver mi subrayado del libro aquí).



[Los modelos tradicionales] "están fabricados al revés: primero es el producto, segundo, el cliente. Y ese orden tiene que invertirse. [Es como una] versión de la economía hollywoodense: despilfarrar montones de dinero en la creación de un producto y luego rezar para que tenga éxito. Y si esto no da resultado, se te acabó la suerte".

"La aparición de los sistemas de Planificación de los Recursos Empresariales [ERP en sus siglas en inglés] en la segunda mitad del siglo solo acentuó el problema. A estos sistemas se les daba muy bien medir la eficiencia operativa: materias primas, inventario, órdenes de compra, expediciones, nóminas… Pero eran deleznables evaluando la verdadera experiencia del cliente".

"El cliente era un completo desconocido, un receptáculo situado al final de la cadena de distribución cuyo único fin era el de «consumir» los productos fabricados por las empresas".

"Las empresas que saben qué es lo que quieren sus clientes, y cómo lo quieren, triunfarán. [Las empresas de suscripción tienen ese potencial] debido a la manera en que se producen esas suscripciones —digitalmente— y a la descomunal cantidad de datos que esas suscripciones digitales están generando".

"¿Qué es PADRE [acrónimo de Pipeline, Acquire, Deploy, Run, Expand]? Bueno, es nuestra manera de visualizar nuestra empresa como una organización integral compuesta de ocho subsistemas, todos vinculados al cliente".


"Conducto [Pipeline]: El objetivo fundamental del subsistema del conducto es fomentar la comprensión del mercado y traducirla en demanda (…) [Es necesario] que el mercado entienda tu historia: No te estás dirigiendo solo a los clientes potenciales, sino también a la gente que los influye".

"Captación [Acquire]: [Es comprenderl el] trayecto del comprador. [Atraerlo y llevarlo a los canales adecuados para venderle]".

"Utilización [Deploy]: Lo fundamental es conseguir que tus suscriptores se pongan en marcha, de manera que puedan verse involucrados en tu servicio rápidamente".

"Mantenimiento [Run]: Tus suscriptores se benefician de tu servicio. ¿Inician sesión todos los días de todas las semanas?".

"Expansión [Expand]: Retención, crecimiento y divulgación [de boca en boca]".

"PADRE está respaldado por tres subsistemas fundamentales que administran la «parte trasera de la casa»: Personal [People], Producto [Product] y Dinero [Money]".

[Diagrama: elaboración propia en base al contenido del capítulo 15 del libro Subscribed: Why the Subscription Model Will be Your Company's Future-and what to Do about it (2018) de Tien Tzuo]
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martes, 26 de mayo de 2020

Modelo para Economía de Suscripción

Hace ya mucho tiempo que vengo combinando mi formación de grado en contabilidad con temas vinculados a la tecnología y en particular al uso de sistemas de información transaccionales y para el apoyo a la toma de decisiones.

En ese contexto le he prestado especial atención a la gestión del relacionamiento con clientes y he tenido la oportunidad de trabajar con algunas empresas y organizaciones que funcionan bajo un esquema de suscripciones.

La economía de la suscripción pone foco en las relaciones en lugar de centrarse en la venta de productos, por lo cual el manejo de las interacciones con clientes apoyada en sistemas CRM, se vuelve esencial.

Una combinación interesante entre la investigación en temas de contabilidad de gestión y el relacionamiento con clientes, se puede ver en el trabajo de Tyler Sloat sobre el nuevo modelo de negocios de la economía de suscripciones.

En la economía de productos los principales elementos son la venta de unidades, el precio de venta unitario, los pedidos de venta, el respectivo pedido de producción o reabastecimiento y el costeo. Por lo cual el modelo tradicional de contabilidad financiera funciona de manera correcta para este tipo de empresas, pero ¿esto es válido para la economía de suscripciones?

En la economía de suscripción se trata de monetizar la relación con el cliente, los pagos son en base a planes flexibles y todo el tiempo modificables, a lo cual se agrega la posibilidad de probar antes de comprar y las propuestas del tipo freemium.

En lugar de tener órdenes de ventas individuales hay contratos de suministro o de servicio. Los procesos de facturación son más complejos y la determinación del resultado del negocio no es la simple diferencia entre el ingreso y los costos directamente asociados.

¿Será la muerte de los sistemas integrados de gestión como dice Tien Tzuo - fundador de Zuora?

Según su planteo en el libro Subscribed (pueden ver mi subrayado del libro aquí), en un modelo de suscripciones hay nueve elementos clave: precio, adquisición, facturación, cobranza, nutrición, contabilidad, medición, iteración y capacidad de escalar.

El crecimiento es la clave en este tipo de negocios y la medición debe ser relacionada al incremento del ingreso repetitivo.

La contabilidad financiera tradicional está focalizada en representar el pasado y dar información para planificar el futuro como una proyección de ese pasado. El estado de resultados siempre muestra información de lo devengado al final de un periodo que ya pasó, por lo que no resulta adecuado para analizar el potencial de una empresa que ofrece sus servicios a través de suscripciones.

El modelo propuesto por Tyler Sloat para la medición de los resultados de una empresa de suscripción se basa en resultados recurrentes al inicio del período (ARR), la tasa de bajas (Churn) y el valor generado por la adquisición de nuevos clientes (ACV), que dan como resultado los resultados recurrentes para el período siguiente:

ARRn - Churn + ACV = ARRn+1

Los tres principales componentes que se deben analizar son: crecimiento, ingresos recurrentes y eventos de única vez.

El crecimiento es la prioridad por lo que se necesita medir cuán rápido se crece, cuánto debemos gastar y cómo debemos medir ese crecimiento.

Los ingresos recurrentes son la clave en las suscripciones por lo que hay que definir qué incluir en esa categoría, cómo se determina el margen y cuánto se puede destinar a innovación.

Los eventos de una única vez son el principal riesgo de este modelo de negocios, por lo que se debe trabajar en predecirlos, evaluar su impacto y ver cuáles serán valiosos para retenerlos.

En base a lo anterior Sloat, desarrolló tres métricas para Zuora alineadas al modelo planteado:
  • Tasa de retención (cuánto se conserva del ARR al final del período).
  • Margen sobre ingresos recurrentes (considerando todos los costos, salvo los destinados a captar nuevos clientes).
  • Indice de eficiencia del crecimiento (cuánto cuesta adquirir el valor de nuevos clientes ACV).

La empresa de suscripciones deberá trabajar simultáneamente en evitar las bajas, aumentar el margen y crecer, buscando un equilibrio entre un enfoque de optimización de ganancias y de crecimiento.


[Imagen y principales conceptos de 3 metrics whitepapper de Zuora]
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