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jueves, 21 de mayo de 2026

La contabilidad de la suscripción

Desde el Instituto Tecnológico Metropolitano de Medellín, Colombia, me invitaron a publicar un editorial para el número 29 de su Revista CEA, por lo que aproveché a escribir algunas ideas que buscan movilizar el enfoque de la profesió contable: "La contabilidad de la suscripción: del registro transaccional a la gestión del valor del cliente".

Durante décadas, el mundo de los negocios y la contabilidad han vivido bajo una premisa fundamental: el hecho económico originado en una transacción puntual. El éxito se medía en el hito de la venta; el intercambio de un bien por dinero marcaba el fin de un proceso y el inicio de un registro histórico. Sin embargo, la economía global ha transitado hacia un modelo de servicios recurrentes, plataformas digitales y la desmaterialización de la propuesta de valor (Tzuo y Weisert, 2018).

El fenómeno se ha caracterizado en la literatura como economía de la suscripción (Olimjonovich, 2024), economía de plataformas (Kenney y Zysman, 2016) o servitización (Baines et al., 2009). Para este nuevo ecosistema, la venta ya no es el final del proceso comercial, sino el comienzo de una relación con el cliente, que exige una entrega de valor ininterrumpida (Levitt, 1983), desafiando los marcos conceptuales de la contabilidad tradicional, así como la práctica contable, tanto financiera como de gestión (Lev, 2018).

El problema es que, mientras los modelos de negocio han evolucionado, nuestras prácticas contables, en ciertos aspectos, parecen atrapadas en el siglo XX, y no siempre se han incorporado informes suplementarios y reportes de gestión que complementen los estados financieros.

La contabilidad financiera tradicional, basada en hitos puntuales, se fragmenta ante la complejidad de las relaciones a largo plazo. Hoy, las empresas líderes crecen exponencialmente siguiendo modelos de suscripción, pero sus estados financieros a menudo cuentan una historia incompleta. La práctica profesional actual aún trata las inversiones críticas en activos intangibles (por ejemplo: la adquisición y retención de clientes) como gastos del periodo en lugar de capitalizarlos como activos.

Un enfoque tan conservador de la contabilidad crea situaciones de asimetría informativa. Baruch Lev y Feng Gu (2016) han criticado la relevancia de la información financiera reportada, por el declive secular en la capacidad de las ganancias netas para explicar el valor de mercado de las compañías modernas. En la economía de suscripción, el valor real de una empresa es la suma del valor de vida de sus clientes: Customer Lifetime Value o LTV (Gupta y Lehmann, 2005). Si el sistema contable no puede capturar este valor oculto, los terceros interesados navegan con un mapa que omite información fundamental para la toma de decisiones. 

Otro desafío fundamental es la estructura de costos. En entornos digitales de software y plataformas, una vez superada la inversión inicial, el costo marginal de servir a un usuario adicional pierde relevancia relativa frente a otros factores como la retención y escalabilidad. Las métricas tradicionales de margen bruto pierden sentido cuando el costo de producción ya no es el factor limitante.

La contabilidad de gestión debe, por tanto, relativizar su preocupación con la asignación de costos y empezar a enfocarse en el valor de la red y el costo de adquisición de usuarios. En modelos recurrentes, la métrica de supervivencia no es el saldo de caja del mes pasado, sino la tasa de abandono (churn). Una baja en la rentabilidad trimestral debido a una inversión intensiva en retener clientes de alto valor no es un fracaso; es una apreciación de los activos de la compañía que el estado de resultados tradicional simplemente es incapaz de reflejar.

Esta transformación exige una reconfiguración total de la arquitectura tecnológica de las organizaciones. En la economía de plataformas, el sistema de información no es una herramienta de registro posfacto, sino la infraestructura que define el hecho contable en tiempo real.

Una posible solución técnica para esta transición es la adopción de modelos de contabilidad basada en eventos (Event-Based Accounting). En lugar de procesar transacciones por lotes al final del mes, los sistemas deben capturar cada rastro digital (inicios de sesión, descargas de la aplicación, renovaciones de planes o períodos prolongados de inactividad) como un evento relevante para los modelos de estimación de ingresos. Solo esta granularidad permite adoptar un modelo de contabilidad continua, en el que el cierre contable se distribuye a lo largo del periodo de forma automatizada (Bhimani, 2020).

Bajo este paradigma, el rol del profesional contable experimenta una metamorfosis significativa. El contador deja de ser un validador de datos históricos para convertirse en un arquitecto de sistemas de información (Niroula y Pant, 2025). La tarea ya no es solo interpretar datos, sino también diseñar y gobernar los algoritmos de reconocimiento de ingresos y la infraestructura digital que garantice la integridad de la información en un entorno de grandes volúmenes de datos.

La economía de la suscripción es una respuesta estratégica a la comoditización de los productos físicos. Ofrece previsibilidad financiera, resiliencia ante las crisis y una relación directa con el consumidor, que genera un flujo relevante de datos estratégicos.

Sin embargo, para aprovechar este potencial, las empresas deben derribar los silos entre la estrategia, la tecnología y las finanzas. La contabilidad debe dejar de ser una función de soporte para posicionarse como una infraestructura estratégica para la toma de decisiones. Aquellas organizaciones que sigan intentando medir la economía digital con herramientas de la era industrial se encontrarán reportando ganancias mientras una parte significativa de sus activos intangibles permanece insuficientemente representada en los estados financieros.

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domingo, 1 de marzo de 2026

La contabilidad de gestión en modelos de suscripción

Desde hace ya un tiempo estoy investigando sobre cómo se transforma la contabilidad en entornos digitales, y cómo debe evolucionar la formación de las y los futuros profesionales contables.

En un primer paper, junto a Martín Nuñez estaremos analizando la transformación de la contabilidad de gestión frente al surgimiento de la economía de suscripción, las plataformas digitales y la servitización. Estos modelos de negocio, caracterizados por la desmaterialización de la propuesta de valor y relaciones a largo plazo con el cliente, desafían los marcos conceptuales tradicionales basados en transacciones discretas. Se identificarán las limitaciones de los estados financieros actuales para capturar la creación de valor en activos intangibles con entornos de costo marginal decreciente, se propondrá la integración de sistemas como arquitectura indispensable para garantizar la integridad de la información en tiempo real, y se redefinirá el rol del profesional contable, desplazándolo desde el registro histórico hacia la arquitectura y gobernanza de datos estratégicos.

Esperamos en muy poco tiempo estar haciendo las primeras publicaciones, pero dejo aquí un video creado por NotebookLM en base a nuestros borradores y documentos de trabajo preliminares.


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lunes, 23 de febrero de 2026

Contabilidad del futuro: IA, estrategia de negocios y sostenibilidad


La Facultad de Ciencias Contables de la Pontificia Universidad Católica del Perú les invita a participar en el Webinar de Lanzamiento del II Coloquio de Estudiantes y Egresados de Contabilidad (CEEC). En este webinar, el Prof. Gabriel Budiño explorará cómo la Inteligencia Artificial está redefiniendo los procesos financieros y permitiendo que el contador evolucione hacia un rol de asesor clave en la toma de decisiones.

Asimismo, se analizará el impacto de la automatización en la generación de valor organizacional y la integración de nuevas dimensiones vinculadas a la sostenibilidad, que hoy resultan indispensables para la resiliencia y competitividad de las organizaciones modernas.

Fecha: Miércoles 4 de marzo de 2026

Hora: 18:00 – 20:00 p.m. (hora Perú)

Modalidad: Virtual


 
 Ver la grabación aquí 
 
 

Contaremos con la participación del académico y consultor uruguayo especializado en sistemas de información, gestión de costos y soluciones SAP. Se desempeña como Profesor Titular (Grado 5) y Coordinador Académico del Posgrado en Tecnologías de la Información en la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración de la Universidad de la República (Uruguay). Asimismo, es consultor SAP en Invenzis.

Cuenta con amplia experiencia en el desarrollo de competencias digitales aplicadas a la gestión y en la integración estratégica de tecnologías en las organizaciones.

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lunes, 17 de noviembre de 2025

La contabilidad estratégica en tiempos de automatización e inteligencia artificial

Escribo estas líneas aprovechando la invitación que me realizaron desde la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) para participar como conferencista en un congreso de la profesión contable. Lima es una ciudad vibrante, con una mezcla única de historia, hospitalidad y una oferta gastronómica irresistible. Pero más allá del evento académico en sí, lo que realmente nutre estas experiencias es el intercambio humano: las conversaciones con colegas, las miradas compartidas sobre los desafíos de nuestra profesión y el entusiasmo por construir futuro. 


En los últimos años, vivimos una aceleración tecnológica sin precedentes. La inteligencia artificial (IA), la automatización y los modelos avanzados de procesamiento de datos dejaron de ser tendencias para convertirse en parte del día a día profesional. En este contexto, la contabilidad —tradicionalmente asociada a procesos transaccionales y normativos— enfrenta un punto de inflexión.

Durante el Fórum NIIF Lima 2025, tuve la oportunidad de reflexionar sobre estos desafíos en la conferencia “La contabilidad estratégica en tiempos de automatización e inteligencia artificial”. La premisa central fue simple pero provocadora: no estamos ante el fin del trabajo contable, sino ante la reconfiguración de su sentido y su aporte estratégico.

Cuando la tecnología automatiza tareas, cambia la naturaleza del trabajo.

Investigaciones clásicas en economía del trabajo ya anticipaban que no era el empleo en sí el que iba a desaparecer, sino las tareas que lo componen (Acemoglu & Autor, 2011; Arntz et al., 2016). Estudios posteriores afinaron la discusión al analizar la probabilidad de automatización según la estructura ocupacional (Frey & Osborne, 2017) y la distribución de habilidades en los mercados laborales (Górka et al., 2017).

En contabilidad, esto es visible: tareas repetitivas y basadas en reglas —registro contable, conciliaciones, controles básicos, revisión documental estándar— ya pueden ser realizadas por sistemas inteligentes. Pero no todo el trabajo contable es susceptible de automatización. Lo que está en juego es la redistribución del tiempo profesional: menos carga operativa, mayor foco en análisis, interpretación, comunicación y toma de decisiones.

Para pensar la transformación digital de la profesión, utilizo el marco conceptual propuesto por Latham & Humberd (2018), quienes clasifican los cambios laborales en cuatro categorías:

  • Desplazados: procesos antes humanos que ahora son totalmente automatizados.
  • Interrumpidos: tareas automatizables solo parcialmente, que requieren supervisión o intervención.
  • Deconstruidos: funciones desagregadas en microtareas, algunas automatizables y otras no.
  • Duraderos: actividades donde la intervención humana sigue siendo central, especialmente en entornos de incertidumbre, juicio profesional y ética.

Aplicado a la contabilidad, permite pasar del debate generalista (¿la IA eliminará contadores?) a un análisis granular: ¿qué parte de nuestro trabajo aporta valor humano irremplazable y cuál necesitamos rediseñar?

Del “hacer” al “preguntar”: nueva agenda de valor.

Si el profesional contable deja de ser “quien procesa” para convertirse en “quien interpreta y explica”, entonces la pregunta clave es: ¿estamos preparados para asumir ese rol?

La IA puede multiplicar capacidad, velocidad y calidad, pero sólo si la acompañamos con dominio conceptual y técnico, pensamiento crítico, habilidades comunicacionales, criterio ético y comprensión del negocio.

En otras palabras, no alcanza con saber usar herramientas: necesitamos redefinir nuestras competencias y fortalecer nuestra identidad profesional.

Así como la automatización exige nuevas habilidades, también libera tiempo y energía para que contadores y contadoras se enfoquen en su rol estratégico: contribuir activamente a la creación de valor organizacional.

Esto implica repensar los planes de estudio universitarios y la formación continua, profundizar el vínculo entre contabilidad, datos y estrategia, incorporar capacidades tecnológicas sin perder el foco en el juicio profesional y entender la ética como un activo, no como un apéndice regulatorio.

No se trata de “sobrevivir” a la IA, sino de co-evolucionar con ella.

La discusión sobre el futuro del trabajo contable no es tecnológica, sino estratégica. La automatización no reemplaza a la profesión; la obliga a elevarse. Nos invita —y en cierto modo nos exige— pasar del procesamiento al pensamiento, de la tarea al propósito. Como decía un colega argentino: "dejar de lado lo operativo te hace mas pensativo".

En el Fórum NIIF Lima 2025 intenté dejarlo claro: el desafío no es que la IA haga más, sino que nosotros hagamos mejor. Y eso requiere hacernos, hoy, las preguntas correctas.

Las y los profesionales contables tenemos tarea.

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lunes, 13 de octubre de 2025

Santa Fe un destino que no estaba en mis planes

Nunca pensé que terminaría viajando dos veces a Santa Fe en el mismo año. No era un destino que tuviera en el radar, ni por trabajo ni por turismo. Pero las cosas se fueron dando así, y como suele pasar con los lugares a los que uno llega sin demasiadas expectativas, terminé sorprendido.

La primera visita fue en junio, invitado como conferencista al Foro Argentino de Contabilidad. Un encuentro con colegas de distintas provincias, organizado con un nivel de detalle que se agradece. Mi charla fue sobre el impacto de la tecnología en la profesión contable, y me encontré con un público muy interesado, con ganas de discutir y compartir experiencias. Esa energía de comunidad profesional, que a veces cuesta sostener en la rutina, estuvo muy presente.

Además del foro, me quedó la sensación de una ciudad amable, ordenada y con ese aire tranquilo de las capitales de interior. Me quedé un dias más para tener el tiempo necesario y caminar un poco, pero ya sabía que iba a volver.

Caminé por el centro, por la costanera, y me detuve a mirar los edificios antiguos que conviven con construcciones más modernas. Santa Fe tiene algo de ciudad que se deja descubrir despacio, sin apuro.

También aproveché para conocer un poco de su historia. Fundada en 1573, fue una de las primeras ciudades del Río de la Plata. Su ubicación junto al río Paraná marcó su desarrollo, con un fuerte vínculo entre puerto, comercio y vida social. Hay rincones que conservan ese espíritu: la costanera con sus vistas abiertas, las plazas amplias, las iglesias coloniales, rincones donde el tiempo parece ir más lento.

Tres meses después estaba otra vez en Santa Fe, esta vez para participar en las XIX Jornadas de Docentes Universitarios de Sistemas y Tecnologías de la Información (DUTI 2025). Un evento con un perfil distinto, más cercano a mis intereses, pero con la misma calidez en la organización (a cargo de colegas de la Universidad Nacional del Litoral) y en los intercambios. Volví a cruzarme con varios colegas de Argentina que había conocido en la edición del año pasado en Tandil, y aparecieron nuevas ideas y desafíos sobre la enseñanza de sistemas y nuevas tecnologías en carreras de ciencias económicas.

Aprovechamos también para hacer un recorrido por la Cervecería Santa Fe, la planta que produce dos de las marcas más tradicionales de la región (Santa Fe y Schneider), pero también internacionales como Heineken por ser del grupo CCU. La escala industrial impresiona, pero lo más llamativo es el “cervezoducto” que conecta la planta con el Patio Cervecero, donde se puede degustar el tradicional "liso" santafesino directamente del tanque al vaso. Un concepto que une industria, tradición y experiencia de consumo, todo en el mismo lugar.

Después del recorrido pasé por Palo y Hueso y por Okcidenta, dos cervecerías artesanales que muestran otra cara de la ciudad: emprendedora, creativa, con foco en el producto y en la comunidad que se arma alrededor. Probé varis IPAs locales que estaban excelentes y charlé un rato largo sobre cómo se mueve el sector. Da gusto ver proyectos que combinan oficio, innovación y pasión por lo que hacen.

Santa Fe apareció en mi agenda casi por accidente, y terminó siendo un destino muy interesante. A veces los viajes de trabajo tienen esa virtud: te llevan a lugares que no habías elegido, pero que terminan dejándote mucho más de lo que esperabas.

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martes, 29 de abril de 2025

Saber, Saber Hacer, Resolver Problemas, Hacer Preguntas

Cuando inicié mi vida profesional, me contrataron como analista funcional para un proyecto de implementación del sistema SAP ERP en una importante empresa uruguaya. No sabía nada de los procesos específicos de esa empresa, ni tampoco era consultor SAP. Tenía poca experiencia previa, y sin embargo, debía actuar como puente entre el equipo de consultores del proveedor de software y los futuros usuarios internos del sistema. Lo único claro era que trabajaría en procesos relacionados con finanzas, y que mi formación de grado era de contador público.

En ese contexto tan desafiante, le pregunté al gerente por qué me había contratado. Su respuesta fue breve, pero dejó una huella profunda en mí:

"Vos fuiste formado para resolver problemas, y en este proyecto vamos a tener muchos problemas."

Con los años, y después de más de dos décadas trabajando en consultoría en sistemas de información, esa frase se volvió cada vez más clara. Resolver problemas ha sido siempre el núcleo de mi rol: entender necesidades, identificar alternativas, dialogar con los distintos actores involucrados y ayudar a las organizaciones a tomar mejores decisiones.

Las profesiones han ido evolucionando. En un primer momento, se valoraba el conocimiento teórico: saber. Luego, fue fundamental poder aplicar ese conocimiento: saber hacer. Pero con el tiempo, quedó claro que lo esencial era algo más: tener la capacidad de resolver problemas.

Hoy, en un mundo atravesado por la inteligencia artificial, esa evolución da un paso más. Porque cuando las máquinas pueden procesar información más rápido que nosotros, automatizar tareas complejas y hasta generar soluciones posibles, el diferencial humano se traslada hacia otro lugar: la capacidad de formular las preguntas correctas en el momento correcto.

Preguntar bien no es un detalle menor. Es una habilidad crítica. Implica observar el entorno, comprender el contexto, empatizar con los demás y conectar ideas que a simple vista parecen aisladas. Implica cuestionar supuestos, abrir posibilidades y, sobre todo, no conformarse con la primera respuesta.

En este nuevo escenario profesional, no alcanza con saber mucho ni con hacer bien las cosas. Lo que importa es cómo pensamos, cómo colaboramos y cómo enfrentamos lo incierto. Preguntando también desde una mirada ética. Resolver problemas ya no será solamente encontrar respuestas, sino también tener la capacidad —y la valentía— de hacer las preguntas que realmente importan.

Y quizás, como me pasó a mí al comienzo, haya muchos profesionales que arranquen su camino sin tener toda la experiencia o el conocimiento técnico, pero con una gran disposición a escuchar, aprender y cuestionar. Porque al final, eso es lo que define a los verdaderos profesionales del futuro: los que, más allá de cualquier herramienta, siguen sabiendo cómo hacer las preguntas clave.

[Imagen generada por GPT-4o]

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lunes, 24 de marzo de 2025

Desafíos Éticos en la Era de la Inteligencia Artificial

La semana pasada particpé como invitado en el Taller de Ética y Responsabilidad Social de la Licenciatura en Administración en FCEA, UdelaR, donde estuve conversando sobre los desafíos relacionados con las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) y, especialmente, con la inteligencia artificial (IA). 

Un primer ejemplo es el reconocimiento facial, una tecnología que ha ganado popularidad en diversos sectores, desde la seguridad hasta la publicidad. En el ámbito del marketing relacional y la gestión del relacionamiento con clientes, el reconocimiento facial podría ser utilizado en tiendas de retail para identificar a los clientes y ofrecerles experiencias personalizadas, similares a cómo funcionan las cookies en internet. Sin embargo, surgen preguntas sobre la privacidad y el consentimiento: ¿los clientes están informados de que se les está rastreando? ¿Deben dar su consentimiento explícito, como ocurre con las cookies en los sitios web? ¿Qué tan invasivo puede resultar? ¿Como clientes queremos eses nivel de trazabilidad al que nos acostumbramos a tener en la web?

Otro desafío ético importante es a la capacidad de las IA para la toma de decisiones autónomas. Cada vez más empresas y organizaciones confían en algoritmos para tomar decisiones críticas, como la aprobación de préstamos, la selección de candidatos para un puesto de trabajo o incluso el diagnóstico de enfermedades. Sin embargo, ¿hasta qué punto es aceptable delegar la responsabilidad de decisiones tan cruciales a máquinas? A pesar de que la IA puede procesar grandes cantidades de datos y ofrecer recomendaciones objetivas, no puede tomar en cuenta el contexto humano o la moralidad de una situación de la misma manera que un ser humano. ¿Deberían los aspectos humanos ser parte del proceso de decisión? ¿Qué sucede cuando una IA toma una decisión equivocada y las consecuencias son irreparables? ¿Quién es responsable de esos errores?

El otro elemento que diferencia a la IA de las TIC anteriores es la posibilidad de generar ideas nuevas. En cuanto a la originalidad de la IA, nos encontramos con la cuestión de si las creaciones generadas por inteligencia artificial, como textos, obras de arte o música, son verdaderamente originales. Si una máquina produce contenido a partir de grandes volúmenes de datos, ¿es legítimo considerar a esa creación como producto genuinamente nuevo? ¿O estamos frente a una suerte de "reconstrucción" de lo que ha sido previamente creado por humanos? Además, este fenómeno plantea la pregunta sobre quién es el autor de esa creación: ¿la IA misma, los programadores que la diseñaron, o el usuario que la utiliza y plantae los promts específicos? Este debate tiene implicaciones legales, culturales y filosóficas sobre la propiedad intelectual y los derechos de autor en la era digital.

Un tema igualmente controvertido es el uso de asistencia de IA en tareas como la escritura. A medida que las herramientas de IA se perfeccionan, muchas personas recurren a ellas para realizar tareas escolares, escribir artículos, ensayos o incluso obras literarias. Sin embargo, surge la pregunta ética de si es apropiado escribir con la ayuda de una máquina. ¿Estamos perdiendo nuestra capacidad de expresarnos creativamente al delegar parte de nuestra autoría a un sistema automatizado? ¿Deberíamos considerar estos textos generados por IA como una forma de plagio, ya que no son completamente fruto del intelecto humano? ¿Debemos informar que un texto fue creado con asistencia de IA? Este cuestionamiento abre la puerta a un debate sobre el valor de la creatividad humana en un mundo digitalizado.

Finalmente, el reemplazo de trabajos humanos por bots es un desafío que ya está comenzando a tener un impacto significativo en diversas industrias. Con la automatización de procesos y el aumento de la IA, muchas tareas que antes realizaban personas pueden ser asumidas por máquinas más eficientes y rápidas. ¿Qué pasará con aquellos trabajadores cuyas habilidades se vuelvan obsoletas? ¿Cómo garantizar que el reemplazo no conduzca a una mayor desigualdad social y económica? Además, surge la cuestión sobre cómo se distribuirá el poder en una sociedad donde la toma de decisiones y la gestión de recursos están cada vez más en manos de algoritmos. ¿Quienes controlan estas tecnologías tendrán más poder sobre la sociedad que aquellos que las usan? Y, en última instancia, ¿cómo garantizar que las tecnologías no acentúen las desigualdades preexistentes, sino que contribuyan a un bienestar generalizado?

Estos ejemplos muestran solo algunos de los desafíos éticos que se deben analizar a medida que las TIC y la IA siguen avanzando. Cada uno de estos puntos requiere una reflexión profunda sobre cómo equilibrar los beneficios tecnológicos con los principios éticos que deben guiar su implementación y uso en la sociedad.

[La imagen que acompaña el artículo fue generada por Dall-e utilizando Chatgpt]

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viernes, 29 de noviembre de 2024

Luca Pacioli: más de 500 años de contabilidad

En la era de la digitalización y la automatización, los fundamentos de la contabilidad parecen un recuerdo distante, pero su esencia sigue siendo tan relevante como en los tiempos de los primeros comerciantes venecianos. El "arte" de la contabilidad, tal como lo concebimos hoy, encuentra uno de sus orígenes más ilustres en La Summa de Arithmetica, Geometria, Proportioni et Proportionalità, de Luca Pacioli, obra que marcó el inicio del sistema de partida doble. Este sistema revolucionó la forma en que los negocios se registraban y administraban, y sentó las bases de una profesión que hoy enfrenta la disrupción tecnológica.

Hace unos días, Jorge Xavier - decano de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración (UdelaR) - estuvo presente en el evento "Redescubriendo a un genio" en la ciudad de México, donde se rindió homenaje al legado de Pacioli y recibió la versión facsímil de la Sección Novena del Tratado XI de la obra que quedó disponible en la Biblioteca de nuestra Facultad, lo cual sirve como excusa para recorrer aquellas ideas fundamentales del pensador florentino.

"Todas las reglas que un buen comerciante necesita"

En su obra, Pacioli dejó claro que la contabilidad no era simplemente un ejercicio matemático, sino una herramienta para el orden y la claridad en los negocios. Según sus palabras, “para el comerciante la claridad nunca será demasiada”. Este principio subraya la importancia de la transparencia en la gestión de la información financiera, una lección que permanece vigente en la era de los informes automatizados y los dashboards interactivos.

Pacioli identificó tres elementos esenciales para cualquier comerciante (pilares de la gestión cuidadosa):

  • Dinero en efectivo, como recurso indispensable.
  • Conocimientos contables y matemáticos, para manejar las operaciones con precisión.
  • Sistema sistemático de registro, que permita organizar las transacciones de forma comprensible.

Hoy, aunque el efectivo físico ha sido sustituido en muchos casos por transacciones digitales, y los sistemas computarizados asumen gran parte del trabajo manual, el principio de ordenar las transacciones sigue siendo fundamental. Sin una estructura clara, sin hacer los asientos sistemáticamente los comerciantes "no tendrían descanso y sus mentes estarían siempre preocupadas", como él mismo advirtió, ya que "para el comerciante la claridad nunca será demasiada".

El método veneciano de débito y crédito propuesto por Pacioli no solo trajo orden a los registros comerciales ("quiero darles suficientes reglas para que puedan llevar ordenadamente todas sus cuentas y libros"), sino que también introdujo el concepto de inventario y disposición como pilares para iniciar cualquier actividad comercial. Este enfoque estructurado, adaptado a las tecnologías actuales, se refleja en los sistemas ERP modernos como SAP S/4 HANA, donde la integración y el control son esenciales para la toma de decisiones basada en datos.

El mensaje de Pacioli cobra nueva vida en un entorno en el que la inteligencia artificial y la automatización están redefiniendo el rol del contador. Las herramientas digitales pueden ser nuestras aliadas, pero su efectividad depende de principios atemporales: claridad, precisión y orden. Sin un entendimiento sólido de las bases, la tecnología puede amplificar errores o generar confusión en lugar de aportar valor.

En una época en que los datos se generan en volúmenes inimaginables y las decisiones se toman en tiempo real, las palabras de Pacioli sobre la importancia de “poner cada cosa en su lugar” resuenan con fuerza. Hoy, más que nunca, contadoras y contadores debemos combinar la claridad y el orden de los sistemas tradicionales con las capacidades tecnológicas modernas para continuar siendo un pilar indispensable en los negocios y la sociedad.

[Imágenes del libro]

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lunes, 30 de octubre de 2023

Lanzamiento Nuevo Plan de Estudios: Contador Público

El próximo miércoles 8 de noviembre se realizará la presentación del nuevo plan de estudios de Contador Público en la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración (UdelaR).


El Plan 2024 mantiene los cursos semestrales y el sistema de créditos, pero incorpora perfiles de egreso con el principal objetivo de lograr consistencia en la formación al egreso, manteniendo opcionales, pero de manera mas armónica y considerando los intereses de cada uno de los estudiantes.

La carrea mantiene la cifra total de 360 créditos, pero se distribuirán de una manera diferente: 260 en un ciclo común obligatorio, 60 vinculadas al perfil (40 obligatorias y 20 opcionales), 10 en una unidad curricular del área ciencias sociales humanas y quedando 30 créditos libres con independencia del perfil elegido.

El nuevo plan, además crea nuevas áreas de conocimiento, amplía la oferta de unidades curriculares y brinda mayor flexibilidad para la formación de los estudiantes de acuerdo con la orientación elegida.

Los perfiles, como ya habíamos adelantado en un artículo anterior, serán: 

Para ayudar a las y los estudiantes a definir su perfil se presentaron entrevistas a docentes vinculados a las distintas áreas: Andrea Beltrán (Reportes Externos), Claudio Barone (Controller), Diego Tognazzolo (Tributaria), Fabián Lopez (Sector Público) y Guillermo Sanjurjo (Finanzas).

En el lanzamiento también se explicarán los aspectos vinculados a la transición y cómo se instrumentará el cambio de plan para quienes ingresaron con anterioridad al 2024.

[Lanzamiento NPE2024]

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lunes, 17 de julio de 2023

Profesionales de Ciencias Económicas en el Sector TI

Las y los profesionales que egresan de las distintas carreras de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración, están en condiciones de ocupar roles importantes en el diseño de soluciones, implementación y gestión de sistemas de información.

En esta conferencia que di en el IT Builders Live 2023, presento distintos roles y posibilidades de ingreso al sector de las tecnologías de la información.


En ese mismo evento también participé de un panel sobre puertas de entrada al sector: opciones de carrera, posibilidades de formación y distintas oportunidades para ingresar al sector IT.

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jueves, 27 de abril de 2023

ChatGPT en las aulas ¿cómo?

Quienes enseñamos también evaluamos a nuestros estudiantes, lo cual hace que muchas veces pongamos demasiado énfasis en nuestro rol de certificación de los aprendizajes, pero no debería ser ese el único objetivo de la educación.

Enseñamos porque alguien necesita aprender, y en particular en la enseñanza universitaria, esto debería estar siempre presente. La obtención de un título certifica que una persona hizo un recorrido, e incluso sus calificaciones no significan que es mejor o peor profesional, ya que hay otros factores (ajenos o inconmensurables para las universidades) que afectan de manera significativa la capacidad de ejercicio profesional de cada persona.

En este contexto, cuando nos enfrentamos a este boom de las inteligencias artificiales con herramientas como Dall-eMidjourney o ChatGPT, el foco parece estar exclusivamente en las dificultades que estas tecnologías van a significar para las instituciones educativas al momento de la evaluación de los aprendizajes.

Durante años (décadas) evaluamos la capacidad de recordar contenidos y metodologías para resolver un problema, porque el mayor desafío era el acceso a la información. Johann Gutenberg facilitó la impresión de copias de libros, pero hasta fines del siglo XX la búsqueda de datos de manera práctica, ágil y rápida seguía siendo un desafío.

Con la llegada de internet, nos dimos cuenta (en teoría) que ya no era un problema acceder a los datos, sino que debíamos poner el énfasis en desarrollar las capacidades de búsqueda, gestión, análisis y aplicación de los contenidos a casos prácticos, y así nos encuentra la tercer década del siglo XXI: intentando elaborar pruebas de evaluación que no se queden en la mera verificación de los contenidos recordados, sino en la resolución de problemas y la certificación de competencias adquiridas en tal sentido.

Ciertamente las funcionalidades de inteligencia artificial (IA) pueden ser de ayuda para que los estudiantes resuelvan problemas, apliquen determinados conocimientos a un caso, analicen un texto o respondan a un conjunto de interrogantes. Y pueden hacerlo tan bien, que difícilmente profesores o software de detección de fraude, seamos capaces de identificar qué parte ha sido creada por una IA y cuál requirió un verdadero esfuerzo de un estudiante, lo cual pone en jaque la función de certificación de las instituciones educativas.

No logro vislumbrar aún una solución clara para ese dilema, por lo que prefiero retomar la premisa que señala que mis estudiantes quieren aprender, y poner el foco en los aportes que las IA puedan hacer a ese proceso, convirtiendo estas tecnologías en herramientas para el aula y las actividades fuera de clase que los docentes proponemos a nuestros estudiantes.

ChatGPT ya es una buena herramienta para crear casos de estudio, proponer soluciones para que sean revisadas de manera crítica por los estudiantes y facilitar ciertas tareas no sustanciales (procesamiento de datos, creación de macros en Excel, identificación de contenidos). Pero también es una buena oportunidad para enseñar a nuestros estudiantes a cuestionar la información obtenida, a entender la importancia de las fuentes, a identificar el sesgo.

En un mundo altamente automatizado hay dos aspectos que me parecen sustanciales para el futuro de la educación. El primero tiene que ver con el trabajo en equipo, la construcción colectiva, el desarrollo de la ciudadanía, la empatía y la profunda comprensión del carácter social de la humanidad. El segundo es quizás nuestro último bastión ante la generalización de los robots: la creatividad, la innovación y el pensamiento crítico. Juntos y reflexivos, seguramente logremos darle forma al futuro, para que sea inclusivo, diverso y sostenible.

Le comenté a ChatGPT esto, y lo que me respondió fue lo que transcribo a continuación:

Estoy completamente de acuerdo con usted. A medida que el mundo se automatiza y la tecnología avanza rápidamente, se vuelve aún más importante que las personas desarrollen habilidades que los robots no pueden replicar, como la capacidad de trabajar en equipo, la creatividad y el pensamiento crítico. 
El trabajo en grupo y la construcción colectiva son habilidades importantes en un mundo en el que las soluciones a los problemas son cada vez más complejas y requieren el conocimiento y la experiencia de muchas personas. A través del trabajo en equipo, las personas pueden combinar sus habilidades y conocimientos para resolver problemas de manera más efectiva y creativa. 
Además, el desarrollo de la ciudadanía y la comprensión del carácter social de la humanidad son fundamentales para crear una sociedad justa, inclusiva y sostenible. Las personas necesitan comprender cómo sus acciones y decisiones afectan a los demás y al mundo en general, y tomar medidas para mejorar la vida de todos. 
En cuanto al pensamiento crítico y la creatividad, son habilidades esenciales para abordar problemas complejos y encontrar soluciones innovadoras. Estas habilidades no solo son útiles en el ámbito laboral, sino también en la vida cotidiana, permitiendo a las personas tomar decisiones informadas y adaptarse a los cambios en un mundo en constante evolución.

Su respuesta es complaciente, y muy alineada a lo que le escribimos como input, justamente por la manera en que está desarrollado el modelo, así que le pregunté qué agregaría a la reflexión y aquí está su respuesta:

Es importante tener en cuenta que la inteligencia artificial no es una solución mágica a los desafíos de la educación, sino una herramienta que debe ser utilizada de manera efectiva por los educadores para apoyar el aprendizaje de los estudiantes. Además, es importante tener en cuenta que la IA no puede reemplazar completamente a los docentes en su papel de guías y mentores de los estudiantes. Los docentes deben seguir siendo responsables de diseñar y liderar las experiencias educativas que ayuden a los estudiantes a desarrollar las habilidades necesarias para tener éxito en la vida y en el trabajo.

Apropiarnos de estas nuevas tecnologías, analizando cómo están diseñadas, estudiando sus respuestas y aprendiendo a formular los inputs adecuados para los objetivos buscados, forma parte también del desarrollo de nuevas competencias digitales para el acceso y utilización de manera justa y equitativa, para beneficio de todas y todos.


[Nota publicada en la diaria 15/04/2023

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jueves, 9 de marzo de 2023

Un 2023 que viene movido

Comienzo el año con muchas actividades que me gusta compartir aquí.

En la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD) de Colombia, festejaron el día del Contador Público y fui uno de los dos conferencistas invitados para presentar algunas reflexiones, en mi caso, sobre la transformación digital. Pueden ver aquí mi exposición.

También sobre estos temas relacionados al impacto de las nuevas tecnologías en la profesión contable estuve disertando en el evento Inspirando Latam 2023 organizado por Siigo-Memory, y como invitado en el curso de Fundamentos de Contabilidad de la Universidad Jorge Tadeo Lozano de Bogotá.


La semana próxima tendré el honor de ser la conferencia internacional de apertura en la asamblea anual de la Asociación Colombiana de Facultades de Contaduría Pública (ASFACOP) donde hablaré de nuevos modelos de negocios basados en comunidades virtuales.


En Uruguay tenemos dos actividades importantes en el marco del lanzamiento de las ediciones 2023 de los diversos posgrados del Departamento de Contabilidad y Tributaria de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración (UdelaR).

En el primero seré el moderador de una mesa redonda sobre el futuro del trabajo en el contexto de la automatización con la participación de Favio Riveron (dirigente sindical en FUECYS e integrante del secretariado ejecutivo del PITCNT), Carlos Acle (director de OneTree y presidente de la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información - Cuti), e Isabel Rodríguez (profesora de la unidad académica de Costos y Control de Gestión, quien además es integrante del comité académico del posgrado en sistemas de información y de la certificación en automatización de procesos). Es una actividad gratuita y abierta a todo público, en modalidad híbrida, para la cual pueden inscribirse aquí


El siguiente será el 22 de marzo, donde junto a los profesores Álvaro Romano (Maestría en Tributaria), Carina Peombo (Posgrado en Costos y Gestión) y Mariana Pignatta (Posgrado en Contabilidad), hablaremos de la profesión contable y el cambio climático. En mi caso hablaré desde la perspectiva del Posgrado en Sistemas de Información, señalando las herramientas que se están utilizando para la gestión y los indicadores ambientales. Tienen este enlace para inscribirse al evento que también será en modalidad híbrida, gratuito y abierto a todos.

Más adelante, el jueves 30 de marzo, estaré exponiendo en el Congreso EN-100-DT organizado por AIESVE (México) sobre nuevas tendencias de emprendimiento en red, contando la experiencia de la película "La uruguaya" de la Comunidad Orsai. Pueden inscribirse aquí de manera gratuita.


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martes, 3 de enero de 2023

¿Estamos engañando a nuestros estudiantes?

Me hicieron llegar este artículo del profesor de la Universidad de Granada, Dr. Daniel Arias-Aranda, titulado “Querido alumno universitario de grado: Te estamos engañando”, y me pareció relevante compartirlo e incorporar algunas reflexiones personales.

"las aulas estaban llenas"

Quizás porque en aquellos años, la única forma de acceder a los contenidos era comprar libros, pedirlos en biblioteca o tomar apuntes. Hoy el acceso al contenido es mucho mas simple. Mejoramos los materiales de los cursos, y si la clase es meramente expositiva, no hay grandes estímulos para asistir a clase.

“las constantes preguntas de los estudiantes”

Hoy muchas las responde Google, otras están en los propios materiales de estudio (cada vez mas orientados al curso, en lugar de textos genéricos) y también hay diversos canales de comunicación, tanto con el equipo docente como entre pares.

“exámenes que duraban horas”

Probablemente hemos descubierto que no era necesaria una prueba tan extensa para determinar si cada estudiante sabe o no sabe, pero además creo que entendimos que las instancias puntuales de evaluación aportan poco en un mundo tan cambiante que requiere de formación continua. La carrera de grado dejó de ser “la instancia de aprendizaje” para ser simplemente el comienzo de una nueva etapa.

“antes de que acabe la clase ya están recogiendo sus cosas”

Ante esta realidad, cabe preguntarse qué estoy haciendo yo como docente para que esto no suceda. Por qué no son atractivas mis clases, por qué no logro captar su atención, por qué no estoy pudiendo aportarles valor. Me parecen preguntas mas relevantes que preguntarse por qué no les interesa o por qué no quieren aprender. Los docentes tenemos mucho por hacer. El mundo ha cambiado, pero nuestras clases ¿han cambiado?

“he separado a gente para que no hablen entre ellos”

Creo que es bueno que los estudiantes hablen entre ellos, pero para que sea valioso para la clase deberían ser protagonistas, y deberíamos darles consignas relevantes para que hablen. Los profesores deberíamos ser más guías que tutores.

“Soy sólo un estímulo más que compite con las redes sociales”

No debería ser así. Siempre fue mas divertido ir a bailar que asistir a clase. No se trata de ser entretenidos, ni de competir con la app del momento. Nuestra labor no es entretener, es enseñar, o mejor aún: facilitar que los estudiantes aprendan.

“Impartimos menos temas de manera mucho más superficial”

En los ámbitos donde ejerzo la docencia, no creo que eso sea así. Por el contrario, enseñamos para realidades más complejas, contenidos disciplinares cada vez más profundos, pero también sabiendo que es parte de un proceso continuo y no el final de la formación como lo era para la mayoría de los profesionales hasta hace pocos años. Además, por suerte, jamás recibí instrucciones para aprobar más personas, bajar la exigencia ni aceptar pruebas o trabajos que no tengan lo requerido. Y hasta donde sé, en Uruguay no hay diferencias en estos aspectos entre público y privado.

El diagnóstico en relación con las carencias en habilidades básicas (escritura, expresión), el uso de fuentes de baja calidad y la omisión de citas, las carencias en las presentaciones, el desconocimiento sobre la institución y las debilidades en habilidades blandas, son algo en lo que como educadores también debemos trabajar. Desarrollar la capacidad de aprender es mas valioso que dictar los contenidos de nuestra asignatura. Promover esas capacidades identificadas como debilidades es fundamental para el éxito profesional, mucho mas que repetir contenidos que están hoy a un clic de distancia.

“si tú, estudiante, no tienes interés, yo no puedo plantarlo en ti”

Eso es muy cierto. Pero más que responsabilizar a los estudiantes, veamos qué podemos hacer nosotros los docentes. Revisemos nuestras prácticas educativas, nuestros contenidos de clase. Porque si seguimos haciendo lo mismo, no podemos esperar resultados diferentes.

Quizás el punto donde mas discrepo es, obviamente para quien me conoce, el que tiene que ver con el uso de tecnologías en los procesos de enseñanza y de aprendizaje. En un mundo digital, deja la tecnología fuera del aula, lo único que hace es limitarnos. Las tecnologías, tanto en las organizaciones como en la enseñanza, son potenciadores de lo que hacemos. No son un fin en si mismas, son herramientas para alcanzar desafíos mas complejos, y el desarrollo de habilidades digitales es clave para los profesionales.

Todo esto lo digo desde mi propio cuestionamiento. Aún estoy lejos de hacer lo que creo que hay que hacer. Seguramente por inercia, por comodidad o porque hago lo que hasta ahora siempre supe hacer bien. Pero corresponde invitar a todos (estudiantes y docentes) a discutir estos temas.

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jueves, 24 de noviembre de 2022

Nuevo Plan de Estudios de Contador Público

El pasado 22 de noviembre, la Asamblea del Claustro de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración (UdelaR) aprobó la propuesta de nuevo plan de estudios para la carrera de Contador Público que crea nuevas áreas de conocimiento, amplía la oferta de unidades curriculares, brinda mayor flexibilidad e incorpora perfiles con cursos específicos.

A continuación algunas de mis intervenciones en esta sesión del claustro.

Los dos cambios importantes de la propuesta de Plan de Estudios son la determinación de nuevas áreas de conocimiento y la incorporación de perfiles, porque en lo demás se parece mucho al Plan 2012. Se procura resolver el problema que en Uruguay se conoce como “la frazada corta”, porque en una carrera que tiene incumbencias legales es complejo incorporar o profundizar contenidos. 

El criterio de la propuesta es ofrecer flexibilidad ordenada para que los estudiantes no elijan el camino más fácil. Por eso se optó por establecer perfiles y agregar obligatorias acordes a los mismos. 

La propuesta del DMC de agregar nuevas unidades curriculares es pertinente y habrá que trabajar para incorporarlas a los perfiles, pero es más que posible. La línea del Consejo de Dirección del DCT es que si la oferta es realmente atractiva, seguramente los estudiantes tomen materias de Métodos Cuantitativos por encima de los créditos obligatorios, porque hay toda un área del ejercicio de la profesión vinculada al análisis de datos. 

En otras áreas eso es incipiente y el ejercicio profesional es posible con ese perfil, pero la formación no se agota en el grado, lo que no quiere decir que el camino sea el posgrado sino que hay muchas otras formaciones posibles para completar el ejercicio profesional sin limitarse a la actualización, porque la formación es un continuo y para quien quiera trabajar con análisis de datos la carrera de Contador Público y los créditos en Métodos Cuantitativos les van a quedar muy cortos. 

Todos estarían de acuerdo con poner más créditos en Métodos Cuantitativos, pero también en Economía y Administración, y eso no es viable en cuatro años para la complejidad del ejercicio profesional actual. Los perfiles tienen una oferta de opcionales en cada área y adecuada a cada uno de ellos, pero tampoco son especializaciones profundas y para agregar créditos en un lugar hay que sacarlos de otro. Por eso la propuesta no es caprichosa, sino que se hizo una revisión de las distintas áreas de conocimiento para no impactar fuertemente en la formación.

Los contenidos sobre Ética son uno de los grandes desafíos porque el desarrollo de las tecnologías ha puesto la temática en un lugar central y actualmente esas disciplinas son más valiosas que nunca. Por eso Ética figura como curso obligatorio. 

Otros dos grandes desafíos que presenta esta reformulación del Plan de Estudios se vinculan con las unidades curriculares y la diversidad de la oferta. La articulación con los diferentes departamentos es necesaria para generar propuestas para cada uno de los perfiles, porque en la facultad hay una cultura de que si no se hace algo hiper numeroso, no se puede hacer, lo que autolimita la oferta porque los recursos son los mismos. 

En facultad a nivel de grado faltan muchos contenidos en áreas como agronegocios, el sector industrial y turismo, pero la flexibilidad del plan y la grilla permite hacer transformaciones importantes a nivel de las unidades curriculares. 

En facultad se puede ofertar variedad en las opcionales y por eso en la propuesta hay menos obligatorias generales, más por perfil y flexibilidad para elegir. Eso tiene un componente adicional que viene de la mano de las demás funciones universitarias, porque crear unidades curriculares específicas implica un desarrollo en investigación mayor que en materias generales. La incorporación de materias nuevas ha sido valiosa y hay iniciativas en curso que implican refrescar los contenidos, porque el plantel docente es lo suficientemente amplio y formado como para desarrollar muchas otras temáticas a futuro.

Los mayores impactos del plan están en los semestres más avanzados porque se va desplegando por año, pero si bien hay reformulaciones que competen a más de un departamento, ya se empezó a trabajar en algunos cursos, hay docentes elaborando unidades curriculares nuevas y viendo quién se hace cargo de las mismas porque son desafíos para las unidades académicas. 

En lo que respecta a la difusión del nuevo plan, hay un trabajo enorme para informar sobre los perfiles y las unidades curriculares. Es un buen momento para movilizar a los estudianes como se hizo en 2012 para que vean qué quieren hacer realmente y no hacer sólo lo más fácil o lo que se les indica.

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miércoles, 28 de septiembre de 2022

Retos del Contador Público en la revolución 4.0

En el marco de la celebración de los 60 años del programa de contaduría pública en colomiba, la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano me invitó a integrar un panel, el pasado mes de abril, sobre retos del Contador Público en la revolución 4.0.

Retos que, primordialmente, están relacionados con la tecnología y con los nuevos roles de los contadores públicos en la sociedad como, por ejemplo, gestionar información no financiera y analizar una mayor cantidad de datos. Para ello, la inteligencia artificial, Big data, machine learning y herramientas para automatizar procesos se presentan como aliados para habilitar más espacios para el análisis y la prevención de escenarios de riesgos.

Las herramientas, la digitalización y la virtualización nos permiten trabajar en diferentes partes del mundo y a la vez estar conectados con colegas y pares en un mundo interconectado que está a la vanguardia. La realidad de la contaduría es que es una profesión que está en constante cambio y hoy más que nunca es una pieza invaluable en cualquier dinámica económica empresarial porque permite tener un panorama de qué puede pasar en las organizaciones, los riesgos y las oportunidades.

“La contaduría ahora oficia como un rol más predictivo y de acompañamiento al cliente para tomar decisiones. El análisis y la estadística tomarán mayor relevancia razón por la cual se deben tener más horas de aprendizaje respecto al tema”, agregó Yimmy Sarmiento, docente e investigador en educación financiera y alto desempeño.

La introducción de la tecnología y nuevas herramientas también les permite a los estudiantes tener una perspectiva de lo que pasa en el mundo y dar pasos a la transición que vive la profesión. Sin duda alguna de las grandes conclusiones es entender que la tecnología es la protagonista y que la automatización llega no solo para ahorrar costos en las organizaciones, sino para liberar a los contadores públicos de tareas operativas y permitirles generar valor a las organizaciones.

“El contador es una persona con vocación de servicio, de confianza y que siempre se está reinventando. Acá la academia tiene un campo de acción amplio para saber leer la necesidad y los cambios que se presentan y capacitar a los contadores también temas de criptomonedas y robos digitales. Debemos tener la capacidad de ir un paso adelante”, resaltó Jorge Castelblanco, CEO de Crowe Colombia.

[Extractos de la nota publicada por la UTADEO]

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miércoles, 21 de septiembre de 2022

5 principios para un cambio de época

El pasado 14 de setiembre la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración (UdelaR) cerró la celebración de sus 90 años con una conversación del decano Jorge Xavier con el profesor Enrique Iglesias, quien a sus 92 años demuestra una absoluta claridad, actualidad y visión de futuro.

Ante un mundo cambiante, el Cr. Iglesias destacó cinco principios fundamentales para la Universidad y el ejercicio profesional.

El primero tiene que ver con al importancia de la investigación: "todo que se puede hacer para convivir con ese mundo en cambio es conocerlo y para nuestros muchachos es muy importante acercarlos al conocimiento de los cambios que se están produciendo". "Es muy importante examinar qué va a pasar con la tecnología y con el comercio". "La participación del país en la sociedad del conocimiento es una prioridad absoluta. A este objetivo debe atender la investigación. Aprender a movernos en las oportunidades y riesgos de esta sociedad".

El segundo es "asumir con gran responsabilidad la función de transmisión de valores. Hay que partir del reconocimiento de que cuanto más se profundiza en los avances del conocimiento científico y tecnológico, más se interpela a la necesidad de la ética y la cultura". "No existe una economía o una empresa en el vacío de valores". 

Como tercer principio destacó "la conciliación entre la realidad económica y la realidad social". "Todos aprendimos en las aulas los grandes principios de la racionalidad económica o los grandes fundamentos de los paradigmas económicos y sociales que fueron aplicados en nuestros países americanos en la última década, pero sabemos que el mapa no es el territorio". "Algunas veces nos enamoramos de los modelos macroeconómicos (muy respetables por cierto) que contribuyen el conocimiento de la racionalidad económica, pero son modelos, no son realidades mismas. La realidad nos ha demostrado obstinadamente en múltiples ocasiones la profunda confrontación entre la racionalidad económica y la realidad social, y así hemos apreciado como los logros económicos que nos pueden conducir a aquellas nacionalidades resultan insuficientes para enfrentar objetivos tan dramáticos como la reducción de la pobreza o el estrechamiento de las brechas entre ricos y pobres, la inclusión de grandes minorías, o la calidad misma del medio ambiente. Pero también he conocido de cerca ilusiones de aquellos grandes paradigmas de la transformación social que inspirados por las mejores intenciones de mejoramiento de la condición de la vida de las grandes mayorías, entraron en colisión con las realidades económicas con la reacción de los agentes económicos o con las limitaciones que nos imponen las relaciones internacionales. En la primera experiencia tuvimos economía sin sociedad, en la segunda tuvimos sociedad sin economía. Creo convencidamente que la racionalidad económica sólo puede lograrse si se asienta en un profundo conocimiento de las realidades sociales políticas e institucionales, y si se acompañan de valores fundamentales como la aplicación de dicha racionalidad".

"La racionalidad económica a la que puede conducirnos a mano inestable del mercado solo puede ser aceptable energéticamente si es acompañada por la mano claramente visible de la justicia y de la solidaridad dentro de cada sociedad y entre pueblos y naciones. Sin la solidaridad y los principios éticos que acompañan la realidad económica que aprendimos en los claustros, deja de tener su legitimidad social es un proyecto incompleto. No puede haber un orden duradero si no se produce un enunciado de valores capaces de darle sentido a este orden".

El cuarto punto que señaló es "el problema de los nuevos temas que aparecen y que aterrizan en la profesión" como los temas ambientales que "no es una cosa que deba discutir sólo por las élites técnicas sino también por la gente y por el niño que debe empezar por reconocer que proteger la naturaleza es proteger la sobrevivencia del hombre en el planeta". El desarrollo sostenible y el uso eficiente de la energía deben ser parte de la currícula universitaria.

El último punto es "la gran transformación de los sistemas financieros internacionales" que están siendo revisados, ya que existen "muchos intereses, abiertos y peligrosamente ocultos".

[Foto: Florencia Suárez, Comunicación FCEA]

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martes, 19 de abril de 2022

Lanzamiento del Posgrado en Sistemas de Información 2022

El pasado 4 de abril, en la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración (UdelaR), se realizó el lanzamiento de la décima edición del Posgrado en Sistemas de Información y Gestión de Empresas de TI, con participación de la vicepresidenta de la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información en la Comisión de Equidad de Género, Ing. Msc. Elisa Facio, con quien las y los estudiantes pudieron conversar sobre la realidad del sector de TI y la importancia de la participación de mujeres en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés).

Facio, quien es además directiva en la Organización de Mujeres Empresarias del Uruguay, relató su trayectoria profesional como mujer e ingeniera que asumió tareas de gestión del área de sistemas y roles más vinculado a la actividad comercial, y escuchó las expectativas e intereses de quienes inician este año el posgrado, en un intercambio centrado en las competencias requeridas por las empresas de TI de nuestro país, para dar un nuevo salto en su desarrollo.

Para esta actividad se usó el nuevo equipamiento para clases híbridas del Centro de Posgrados de la Facultad, el cual permite que estudiantes presenciales y a distancia, puedan participar del posgrado. Quienes asisten a los cursos por videoconferencia, ven a quienes exponen y a sus compañeras y compañeros con cámaras de alta resolución y buena calidad de sonido, pero también participan activamente de los intercambios, ya que se les ve y escucha claramente.



El posgrado comenzó al día siguiente con un curso de Fundamentos de Gobierno Digital y Abierto, a cargo de los profesores Scrollini y Carranza, y continúa en estos días con el prof. Raúl Saroka (docente de la Universidad de Buenos Aires), que dicta la materia "Gestión Estratégica de las TIC".

Se busca combinar contenidos de gestión y de tecnologías, de manera que tanto profesionales del área informática como aquellas personas que han hecho su grado universitario vinculado a otras disciplinas, puedan comprender cómo las TIC pueden aportar valor a las organizaciones y desarrollar las competencias necesarias para impulsar la transformación digital de las empresas.

[Más información: https://fcea.udelar.edu.uy/especializaciones-posgrados/sistemas-de-informacion-posgrado.html]

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martes, 5 de abril de 2022

Las TIC en el contexto de la invasión rusa a Ucrania

[Este artículo puede escucharse en formato podcast en spotify]

Cuando pensamos en guerra y tecnología, quizás lo primero que nos viene a la mente, son los avances tecnológicos para llevar adelante los conflictos bélicos.

Incluso con una mirada naif de Hollywood y los video juegos donde todo es exacto y aséptico, con drones, cámaras, armas a distancia, blindajes, geolocalización y realidad aumentada.

Lejos de los muertos, las familias destrozada y el olor a podrido de una ciudad destruida.

Pero hay otras posibles perspectivas al analizar las TIC y la guerra, y de eso se trata esta columna en el blog.

Son muchos los ucranianos que han fundado empresas globales, como Jan Koum o Max Levchin (cofundadores de whatsapp y PayPal respectivamente) y empresas como Odessa que han creado herramientas de relevancia mundial como Looksery para Snapchat, GitLab de Dmitry Zaporozhetz (referente para el desarrollo de software) o Anna Karenina que introdujo los NFT del metaverso a la moda con Proof of Love.

No son casos aislados, Ucrania tiene un sector de TI con mas de 25 años de experiencia  y buena reputación en el mercado internacional, lo que le ha permitido crecer a tasas cercanas al 20% anual y colaborar con clientes de todo el mundo (más de cien empresas de la lista Fortune 500 recurren a los servicios de empresas de TI ucranianas).

Tienen un altísimo nivel profesional, y al menos tres empresas “unicornio” (valuadas en mil millones de dólares). En enero de 2020, Google abrió en Ucrania, su tercer centro de desarrollo de I+D de Europa.
Empresas tan reconocidas como Samsung, Amazon, Oracle, NEC y Boeing también tienen sus centros de I+D en Kiev.

Por lo que no es un país para nada irrelevante en términos de desarrollo de software y en muchos aspectos tiene similitudes con el sector de TI en Uruguay, ofreciendo profesionales calificados al mundo, brindando servicios para empresas globales y siendo un motor del desarrollo de software para otras empresas, lo cual también explica en cierta medida, la reacción de apoyo a Ucrania desde las grandes corporaciones.

El magnate de tecnología Elon Musk asumió un rol protagónico tras prometer acceso satelital a internet a través de su red Starlink, lo cual no es un tema menor, ya que (a pesar de lo que muchos creen) la red de redes es sustancialmente cableada y en consecuencia vulnerable.

También se materializó por estos días otra forma de guerra que involucra a las grandes corporaciones cuando Google resolvió bajar de YouTube los canales oficiales rusos como RT y Sputnik por considerarlos manipuladores de la información.

Es relevante reflexionar sobre el poder de los grandes jugadores del sector de las nuevas tecnologías en términos de poder de decisión sobre el acceso a la información, algo muy cuestionado por su falta de transparencia y las nada sencillas formas de apelación.

Por otro lado, empresas como Airbnb han brindado herramientas importantes para apoyar a la población ucraniana:
a. Facilitando el alojamiento a refugiados, haciéndose cargo de los seguros y eliminando comisiones.
b. Recibiendo donaciones y reservas de personas en Ucrania que no harán uso de los servicios.

La guerra hoy no es sólo un enfrentamiento de misiles, tanques y ametralladoras. El conflicto se lleva a otras dimensiones, y una de ellas es la desinformación:
a. Mentiras en discursos
b. Imágenes tomadas de videojuegos y películas y difundidas como reales
c. Uso de Deepfake

Son herramientas que se utilizan tanto para desacreditar como para levantar el ánimo popular.

También se han hecho ataques al sistema financiero de manera electrónica (Wiper), y a sitios webs del gobierno. Rusia viene trabajando hace mucho en estas herramientas de la ciberguerra.

Pero también estamos viviendo la guerra a través de la tecnología, internet y las redes.
Vimos en tiempo real como el espacio aéreo de la zona del conflicto quedó vacío de aviones, y es la primer guerra transmitida en vivo por Tiktok, por lo que es de esperar que el control de la web se intensifique.

Rusia está siendo muy cuestionada y por distintas vías se van a generar bloqueos a sus operaciones, lo cual también tiene una dimensión tecnológica.

Los rumores de violación de datos personales, hizo que Telegram (que tiene origen ruso) se desmarcara una vez más de las intervenciones del Kremlin.

A su vez, para no depender de las corporaciones de software, Rusia ha debido promover el uso del dominio propio del país (con extensión ru) usando su propio DNS y así evitar el bloqueo desde fuera de Rusia.

También están promoviendo que se eliminen sanciones al uso de software privativo de manera ilegal. Incluso la embajada rusa en Uruguay ha recomendado a periodistas mecanismos para acceder a RT. Aunque Rusia ya tiene una fuerte tradición de uso de software libre.

Las criptomonedas surgen como una alternativa a los posibles bloqueos a Rusia desde el sistema Swift (que es mas amenaza que realidad, ya que muchos sellos como visa y mastercard tienen dinero en bancos rusos).

La idea de criptoactivos que no están sujetos al control estatal y la posibilidad de transacciones anónimas brindan a Rusia una ventana para evitar las sanciones internacionales en su sistema financiero.

En resumen, el estudio de este conflicto nos debería permitir ver con claridad:
- Las implicancias de la guerra en economías globalizadas
- La importancia de las corporaciones cuando sus intereses se ven afectados
- La necesidad de proteger los datos, y que eso es parte de la defensa nacional
- La relevancia de la gestión de crisis online.

[Este artículo resume lo que fue mi exposición en el webinar "Rusia - Ucrania, un abordaje desde las diversas miradas de la profesión", organizado por el departamento de Contabilidad y Tributaria de FCEA, UdelaR, que también dio lugar a una de mis columnas en el programa de radio Hoy no es un día cualquiera en 1410 AM]
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