martes, 2 de febrero de 2021

Gartner's Hype Cycle 2020

Gartner presentó en julio del año pasado su Hype Cycle, donde muestra gráficamente y en relación a la curva de desarrollo y expectativas, las tecnologías emergentes de mayor impacto para los próximos años.

Las tecnologías mencionadas son agrupadas en cinco grandes tendencias: Composite Architectures (en relación a sistemas empresariales), Algorithm Trust (confianza en los sistemas inteligentes), Beyond Silico (en relacion a qué vendrá después del chip de silicio que sostuvo todo el desarrollo de la computación que conocemos), Formative AI (más y mejor inteligencia artificial) y Digital Me (sobre las representaciones digitales de las personas).

Composite Architectures: Nuevas arquitecturas de TI en la organización de las empresas con sistemas modulares, basados en la nube, conexiones APIs, etc. Se incluyen aquí: Composable Enterprise, Packaged Business Capabilities, Data Fabric, Private 5G, Low-cost single board computers at the edge, Secure access service edge architecture (SASE) y Embedded AI.

Algorithm Trust: Permitir a las máquinas decidir a través de inteligencia artificial (IA) requiere de confianza. Son ejemplos de estas herrmientas: Authenticated Provenance, que se asegura la veracidad de la información que se introduce en una blockchain, tecnologías vinculadas a la ética de la inteligencia artificial (Explainable AI, Responsible AI, y Differential Privacy, para compartir datos públicamente sin que se pueda hacer una identificación individual.

Beyond Silicon: Almacenamiento y procesamiento deADN (DNA Computing and Storage), Carbon-Based Transistors, y Biodegradable Sensors, como ejemplos de lo que viene a continuación en términos de nuevas tecnologías.

Formative AI: Los sistemas de Inteligencia Artificial se vuelven cada vez más autónomos, flexibles y adaptativos en entornos cambiantes, con ejemplos como Generative AI, Composite AI, AI-Augmented Design, Generative Adversarial Networks, Adaptive ML, Small Data y Self-Supervising Learning.

Digital Me: Los efectos de la pandemia Covid-19 se ven reflejadas en el Health Passport y los temas de Social Distancing Technologies, pero aparecen otras tecnologías como Citizen Twin y Digital Twin of the Person, también con impacto en la salud, así como Bring Your Own Identity (BYOI) relacionada al teletrabajo que explotó durante el 2020. A esto se le suman los Bidirectional Brain-Machine Interface como Neuralink.

El Hype Cycle 2020 es muy diferente al de 2019 que ya tiene muchas cosas que nos parecen cercanas:

[Para el armado de este texto me basé en la publicación de @resbla del 22/08/2020]

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lunes, 18 de enero de 2021

Redes sociales tras el asalto al Capitolio

Después del asalto al Capitolio, la red social Twitter –que ya había marcado varias publicaciones de Donald Trump como engañosas, por sus referencias al supuesto fraude electoral– primero borró mensajes “debido al riesgo de una mayor incitación a la violencia”, y finalmente suspendió de manera permanente la cuenta del presidente norteamericano, tal como lo hicieron Facebook e Instagram.

Los medios sociales, o redes sociales, como se las conoce habitualmente, son plataformas de intermediación que en reiteradas ocasiones no se han hecho cargo de los contenidos publicados en ellas, argumentando que cada mensaje es de exclusiva responsabilidad de su emisor. Pero los administradores de estas plataformas juegan un rol importante, tanto por los bloqueos y suspensiones explícitos como cuando seleccionan qué es lo que ven sus usuarios.

Las redes no han sido nada transparentes en relación a la visibilidad que se le da a cada mensaje publicado, que puede ser más o menos visto por públicos diferentes.

Lo primero que se debe comprender es que las redes sociales funcionan con sesgo de confirmación, ya que los seres humanos preferimos reunirnos y mantener comunicación con aquellos que nos resulten parecidos (o con quienes piensan completamente lo opuesto, para reafirmar nuestras propias ideas), y esto influye significativamente en lo que vemos “en internet”.

Pero además, como lo que buscan los medios sociales es retener a los usuarios, lo que se muestra a cada persona no es todo el contenido. Los algoritmos se encargan de seleccionar y priorizar aquello a lo que accedemos. Por eso, aún peor que el bloqueo de una cuenta es invisibilizar sus mensajes. En general los usuarios creen que lo que publican será leído, pero no necesariamente es así. Una red social puede esconder lo que considere que no es atractivo para sus usuarios.

Un gran error, al analizar los bloqueos o suspensiones de cuentas, es que analicemos el caso en particular, ya que en función de nuestras opiniones e intereses nos puede parecer conveniente o no, cuando en realidad tenemos que abordar el problema en términos más generales y comprender cómo se adoptan estas decisiones, quién las toma, cuál es su alcance y de qué manera se procesan.

Por ejemplo, en el caso de la suspensión de la cuenta de Trump en Facebook, parece haber sido una decisión de su fundador, Mark Zukerberg, y no el resultado de un proceso claro para la ciudadanía, ante el incumplimiento de ciertas reglas concretas.

Seguramente sea muy difícil que se llegue a una regulación global de las redes sociales, por lo que se debe trabajar en pos de la autorregulación y en alcanzar acuerdos sociales acerca de cómo debería ser la forma de proceder en este tipo de situaciones.

En esa línea se destacan los trabajos del Observatorio Latinoamericano de Regulación de Medios y Convergencia (Observacom) y en especial el documento de “Estándares para proteger la libertad de expresión en Internet”, donde se proponen algunos criterios para dar mayor transparencia a estos procesos.

[El texto, publicado originalmente en la diaria, surge de la entrevista que me realizaron en CNN]

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