viernes, 20 de noviembre de 2020

Todo es efímero: Fleets (historias en Twitter)

En estos días se está desplegando una nueva funcionalidad en Twitter (Fleets) que replica algo que funciona muy bien en Instagram, se extendió a otras redes sociales y es clave en TikTok: visual + breve + efímero.

Twitter nace como una alternativa organizada para enviar mensajes cortos del tipo SMS a una comunidad, pasa por una etapa de relato diario de vivencias personales, se convierte rápidamente en microblogging y se vuelve una trinchera de discusiones y Speakers' Corner virtual.

Quizás por eso los 140 caracteres iniciales quedaron cortos, se duplicó el largo de los mensajes, y se habilitaron los hilos. Pero la imagen siempre fue algo secundario en Twitter, al punto que algún intento de hacerla protagonista fracasó en el pasado.

Esta red, nacida como herramienta de coordinación de movilizaciones de masas, es también una plataforma de publicidad, así que Twitter no se quedará como una app de nicho para quienes nos gusta "opinar". Incluso ya han sido varios los casos de conflictos con los usuarios.

Las plataformas de "redes sociales" segmentan públicos, en base a sus interacciones y su objetivo es retener audiencias para poder vender tuits patrocinados, y eso explica por qué aparecen los "fleets".

La retención de audiencias parece estar centrada en la variedad de contenidos, cortos y efímeros. Requieren menor atención a cada uno de ellos individualmente, simplifican su producción y generan comportamientos adictivos. Nada nos parece relevante, per se, y vamos al siguiente.

Snapchat fue clave para este enfoque contrario al tradicional de registro histórico. Fue el culto a lo fugaz y le enseñó a los adolescentes que podían publicar y que no fuera eterno. O al menos que no lo fuera para los usuarios que acceden a las publicaciones.

Instagram basó su éxito en estas premisas, al centrarse en las imágenes, aprovechar las mejoras tecnológicas de las cámaras, el uso de los filtros, el culto al ego y la magia adictiva de los memes.

Las historias de Instagram (que se replicaron a Facebook, y que también adoptó Linkedin), tienen una característica fundamental: nacen con vencimiento. Esto hace que se suban y se consuman más (pues desaparecen rápidamente). Cada usuario necesita agregar más contenido para estar presente (ser).

Cada usuario necesita consumir mas contenido, ya que siempre hay cosas nuevas para ver, son cortos, y con un simple movimiento, las historias aparecen una tras otra.... y cada tanto: Publicidad.

Twitter se suma a esto, que también es lo que puso a TikTok en la cima y a muchos nos resultaba inexplicable. Es el reinado del meme, del contenido producido rápidamente, del chiste fácil, de la adicción. Pequeñas píldoras sin sabor, pero que se toman una tras otra.

La lucha de las plataformas de redes sociales es por nuestra atención, y en eso la imagen es reina absoluta y despiadada.

Agrego como corolario el desafío para la educación: en un mundo virtual tan veloz y efímero, ¿cómo producir contenidos que compitan por este tipo de atención tan demandada por los nuevos grandes medios de comunicación? ¿Cómo provocar reflexión y análisis profundo?
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lunes, 9 de noviembre de 2020

Posgrado en Sistemas a distancia

Desde el año 2013 y de manera consecutiva, hemos venido desarrollando desde la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración de la UdelaR, un programa de Posgrado en Sistemas de Información y Gestión de Empresas de TI.

Este año fue muy especial por los riesgos asociados al Covid-19, y tuvimos que dictar casi todos los cursos del posgrado a través de video conferencia, pero no se trató de una propuesta académica a distancia, sino una salida alternativa para dar continuidad en el contexto de la crisis.

El próximo año, por primera vez, atenderemos una demanda que teníamos pendiente de profesionales radicados fuera de Montevideo, que no podían acceder al posgrado porque las clases se dictaban de manera presencial y con una alta carga horaria distribuida en la semana.

Estamos haciendo la apertura de dos ediciones simultáneas del Posgrado en Sistemas para el 2021: una tradicional presencial, y otra completamente a distancia exclusivamente para profesionales que residan fuera de Montevideo.

En esta nueva propuesta el dictado de clases en vivo en horario vespertino será completamente a distancia, con actividades complementarias asincrónicas, e instancias presenciales muy puntuales. Los cursos seguramente tendrán algunas variantes en relación al programa presencial, para ajustarnos a los contenidos que mejor se adaptan a esta modalidad.

Agradecemos la difusión de esta nueva iniciativa.

[Postulaciones aquí]

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miércoles, 4 de noviembre de 2020

Situación Penitenciaria Uruguaya

Comparto aquí este texto y video producidos por estudiantes de quinto año de secundaria.

Decidimos plantear este tema ya que nos parece un tópico de suma importancia, aunque del que hay muy poca visibilización acerca de su situación. Desde muy pequeños poseemos un prejuicio establecido acerca de las cárceles y los comportamientos que se  generan dentro de ellas, aunque no es muy común cuestionarnos si esta imagen es errónea y, en caso de no serla, el por qué de esta situación. Mediante este informe nos propusimos intentar deconstruir esta imagen y exponerle a nuestros compañeros lo averiguado para que también logren despegarse del  prejuicio en cuestión, con la finalidad idealmente que las nuevas generaciones posean mayor conciencia sobre la situación y erradicar el estigma que rodea a los centros penitenciarios. 

Las unidades de internación están ubicadas en distintos puntos del territorio nacional y operan en establecimientos urbanos, suburbanos y rurales. La arquitectura penitenciaria de algunos de estos centros es de larga data, por lo que en varios casos no cumple con condiciones mínimas de habitabilidad y donde el número de presos supera ampliamente la cantidad de plazas disponibles, generando hacinamiento carcelario.  Uruguay es uno de los países de Sudamérica con mayor número de reclusos por habitante, y presenta la segunda tasa más alta de encarcelamiento de este  continente. Como resultado de la cantidad masiva de prisioneros, la situación se ha vuelto insostenible: escasa habilitación laboral, poca salud en los establecimientos y niveles de violencia, son algunos de los rasgos preocupantes de las cárceles uruguayas. Si bien existen algunos avances, el sistema penitenciario no logra recuperarse de una disfunción básica: las cárceles uruguayas no habilitan ni rehabilitan. Los reclusos saben que, una vez cumplida la condena, sus posibilidades de reinserción social son difíciles y escasas.

Una de las muchas situaciones preocupantes que ocurren dentro del sistema carcelario es la excesiva violencia, siendo el punto más alarmante, la cantidad de muertes que suceden. 

Como criticamos anteriormente en las causas de muertes naturales, las unidades penitenciarias padecen serios problemas sanitarios: altos niveles de coinfección por tuberculosis y VIH, consumo masivo de drogas, pacientes psiquiátricos sin tratamiento o este inadecuado, entre otros. La conservación de la salud también se ve afectada por la mala alimentación de los reclusos. Según el informe de Álvaro Garcé, existe la obligación de que el personal médico debe inspeccionar la dieta de los internos y asesorar al director del establecimiento al respecto, pero está incumplida en todos los establecimientos carcelarios del Uruguay. Este problema se ve agravado por la falta de transparencia en los mecanismos de control interno, asignación y distribución de las partidas de gasto.

Los servicios de salud de los principales complejos penitenciarios no dependen de ASSE. Estos centros cuentan con policlínicas que corresponden al primer nivel de atención, por lo que las asistencias de segundo y tercer nivel requieren el traslado del interno a un centro hospitalario fuera del complejo. Este traslado, así como su admisión y tratamiento, genera serias dificultades de coordinación con especialistas para tratamiento de enfermedades crónicas, atrasando la debida prestación de asistencia. Por otro lado, las agresiones hacia médicos, han llevado al personal a rechazar situaciones de emergencia en repetidas oportunidades.

Las carencias jurídicas y de gestión impiden que las cárceles uruguayas puedan habilitar a los reclusos para que se reinserten en la sociedad. El sistema penitenciario uruguayo no es capaz de proveer a los internos patrones de conducta necesarios para no volver a incurrir delitos. Menos de la mitad de los reclusos trabaja (dentro o fuera de la cárcel) durante el período de privación de libertad. Uno de cada diez reclusos trabaja y estudia; y dos tercios vuelve a delinquir.

Los centros penitenciarios pueden generar en su interior actividades pagas y sin paga, pero a pesar de esta independencia en el ámbito laboral, la mayoría de los privados de libertad no accede a este derecho. En 2017, según el MI, hubo un total de alrededor de 4mil personas privadas de libertad trabajando, dentro o fuera de las cárceles. De este total un cuarto recibe dinero por la actividad realizada. 

A partir de la privación de libertad la persona inicia un proceso de tres etapas diferenciadas: internación, pre egreso y transición. La primera etapa comienza inmediatamente cuando la persona es procesada por prisión. Se encuentra a cargo del INR y es ejecutada a través de los operadores penitenciarios de cada unidad de internación. Una segunda etapa ocurre en el período previo al egreso y está a cargo del INR, en coordinación con la DINALI. En la última etapa interviene exclusivamente la DINALI, operando en todo el territorio a través de sus Oficinas. Uno de los principales desafíos de las políticas de habilitación, sobre todo en la última etapa, es el estigma que acompaña a quienes egresan del sistema penitenciario. Influye muchísimo como cada uno de nosotros reacciona ante una persona que estuvo anteriormente presa. Esta vista que se le da hacia los presos influye muchísimo en cómo afecta la reinserción en la sociedad misma.

Como bien dijimos en un principio del informe, existe una problemática que es consecuencia de las criticadas anteriormente, la cual es la casi nula rehabilitación que existe sobre los privados de libertad dentro del sistema carcelario de nuestro país. Denisse, nos explica que “...las cárceles están en un continuo reventar desde hace muchísimo tiempo, y, en realidad, es difícil pensar si está existiendo una mejora, (...) no es una cuestión que cambiaría de la noche a la mañana si se sigue administrando de la misma manera. (...)”. Al seguirse implementando las mismas medidas para cada vez más personas, la violencia y el mal diálogo entre los mismos presos o con los funcionarios, son consecuencia de la poca rehabilitación que existe dentro. La coordinadora también nos relata que “... vivimos el trayecto de muchas personas desde la adolescencia a la adultez a través del sistema penitenciario, porque los vimos en las cárceles de adolescentes, y ahora los volvemos a ver en las cárceles de adultos; y eso genera una cuestión muy fuerte porque se ve claramente el impacto del encierro”. Está situación es un claro ejemplo de lo hablado, ya que se terminan generando aún más causas a cometer delitos dentro de las propias cárceles.

Luego de haber indagado y profundizado en este tópico, llegamos a la conclusión de que se debería hacer mucho más visible lo que ocurre dentro de las cárceles y llevar el tema a  una discusión sobre seguridad y sobre política criminal. Evidenciamos las numerosas problemáticas que rodean a la situación carcelaria y concluimos que como ciudadanos en particular, existen limitadas acciones que podemos tomar en lo referente a este tema: lo que podemos aportar se encuentra en la erradicación del estigma que existe sobre las instituciones y sobre los ex-reclusos ya rehabilitados. El cambio de perspectiva sobre la mirada que se le da a estos puede ayudar a incrementar de manera muy significativa su correcta reinserción en la sociedad.


[Texto y video elaborado por Lara Budiño, Agustín Fernández y Abril Viera en el marco del curso de Educación Ciudadana a cargo de la profesora María del Verdum Irigoye del Colegio y Liceo Santa María - Maristas]
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viernes, 23 de octubre de 2020

Competencias para la transformación digital

En una economía digital con un nivel creciente de automatización de tareas, es necesario un análisis que vaya más allá de una visión en términos de eficiencia. Hay implicaciones estratégicas asociadas a la generación de valor, por lo que se requiere entender el estado de la tecnología y su impacto en la gestión.
Las claves del futuro de la profesión deberían estar vinculadas a proporcionar asesoramiento estratégico de las organizaciones para navegar en un entorno empresarial volátil y un terreno regulatorio incierto, tener la capacidad de adaptar, aprovechar y utilizar la tecnología en beneficio de las empresas, el gobierno y la sociedad, y posicionarse como un asesor de confianza.

La profesión debería cambiar, incorporando habilidades digitales, para hacer su aporte significativo a la transformación de la sociedad. Encontrar rápidamente cuáles son esos contenidos y competencias a desarrollar específicamente, debería convertirse en una oportunidad para quienes trabajan en gestión. 

De eso trató mi conferencia "Competencias requeridas para la transformación digital de las empresas" en las Jornadas de gestión y desarrollo organizacional de la Universidad Central de Bogotá, Colombia.


lunes, 12 de octubre de 2020

Evolución y desafíos del ecosistema TIC

Reproduzco a continuación, algunos párrafos del artículo de Isabella Antonaccio publicada el pasado 5 de octubre en la diaria

¿Cómo fue que la industria de las TIC de Uruguay llegó hasta acá?

El posicionamiento de Uruguay en una industria de punta, como son las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), no es algo espontáneo, sino que surge de una serie de esfuerzos públicos y privados.

Uruguay fue pionero en la región en el proceso de internacionalización de las TIC, consolidándose en la década de 1990 como líder a nivel regional en el desarrollo de software y la implementación de tecnología (...) para 2005 el sector ya contaba con más de 300 empresas.

El sector ha mantenido un crecimiento dinámico en sus niveles de facturación y empleo, y ha logrado adaptarse a diversas fluctuaciones económicas e incluso mejorar su desempeño exportador y expansión internacional.

Uruguay presenta cualidades que lo convierten en una plaza atractiva para la inversión extranjera directa (IED), y empresas tecnológicas internacionales no han sido ajenas a este fenómeno.

En lo relativo a la academia, la oferta de carreras relacionadas con las TIC de grado y posgrado ha aumentado en los últimos años, y ha alcanzando también la expansión al interior, principalmente gracias a la Universidad Tecnológica (Utec) y los tecnólogos en informática de UTU.

El principal componente y recurso para el desarrollo de este ecosistema son las personas, quienes aportan sus conocimientos y creatividad (...) No es novedad que hay escasez de talento y que no estamos logrando formar la cantidad de gente que la industria necesita.

El gobierno tiene un rol relevante en el ecosistema de las TIC. No sólo por el incentivo fiscal (exoneración de IRAE), sino también a través de la definición de políticas e instrumentos que promueven específicamente su desarrollo en diferentes áreas (formación, desarrollo emprendedor, investigación e innovación, gobierno digital, infraestructura tecnológica de primer nivel, internacionalización y promoción internacional, etcétera).

Como todo ecosistema, este también enfrenta ciertas situaciones que resultan amenazantes (...) hoy la competencia es fuerte. Los países de la región se han posicionado desarrollando sus propios ecosistemas TIC, en general con precios más competitivos (...) el ecosistema de las TIC está fuertemente concentrado en Montevideo (...) La falta de mujeres en el sector y particularmente en puestos de dirección es realmente preocupante.

La industria de las TIC tiene el potencial de ser transversal a otros ámbitos e industrias: tecnología aplicada a las finanzas, agro, salud, transporte, alimentos, ciudadanía, etcétera. ejorar la vinculación de las TIC con otras actividades no sólo resolverá problemáticas de otras industrias, sino que también mejorará la digitalización del país y el desarrollo de soluciones tecnológicas innovadoras.

Uruguay tiene la oportunidad de consolidarse como un centro de excelencia en Latinoamérica, donde se testeen y desarrollen nuevas soluciones con impacto global.

Preocupan propuestas como la del actual proyecto de ley presupuestal, que compromete varios componentes del ecosistema de las TIC. En el ámbito académico, con la congelación del presupuesto de la Udelar y la reducción del presupuesto de la Utec y la UTU. También (...) las reducciones presupuestales previstas para la Agencia Nacional de Investigación e Innovación, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria, el Inefop y Uruguay XXI.

El desafío consiste en tener una mirada de largo plazo en torno a las oportunidades que ofrece el ecosistema de las TIC, manteniendo y fortaleciendo las políticas públicas que han acompañado su desarrollo.


[Nota completa disponible en la diaria 05/10/2020]

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viernes, 2 de octubre de 2020

Reinventando la cultura

Quizás alguno de ustedes haya escuchado hablar de la revista Orsai, y cómo un escritor argentino viviendo en Barcelona, rompió sus contratos con las principales editoriales que publicaban sus libros para reinventar el modelo económico que hoy le permite crear y compartir sus contenidos de forma libre pero sustentable. 

Me refiero a Hernán Casciari, argentino que vivió durante varios años en España, y como forma de matizar la distancia con su Mercedes natal, decidió escribir un blog en primera persona, contando la vida de una mujer, de una familia. Lo hizo en primera persona, aprovechando la herramienta de los blogs lo cual significó también que es esa literatura fuera vista rápidamente por un montón de lectores, que hacían comentarios participando activamente de esa creación. 

Muchas personas leyeron ese blog como si fuera real, como si esta mujer realmente estuviera contando su vida y haciendo público lo personal. Otras personas lo leyeron imaginándose que atrás había una escritora o un escritor que estaba jugando con una nueva forma de literatura. La realidad es que este escritor no solo estaba publicando en forma periódica un un texto en su blog, sino que además estaba atento a lo que decían sus lectores y lectoras en comentarios. Y en base a estos comentarios iba construyendo y rearmando su historia.

Ese blog fue un éxito en el sentido de recibir premios a la literatura y metió un golazo inesperado, cuando esa novela escrita en un blog se convirtió en una obra de teatro protagonizada por el gran actor argentino Antonio Gasalla. Ese éxito tuvo a su vez un correlato económico y una comunidad de lectores relacionada al autor, quien además de ese blog tan particular, empezó a tener uno propio con su nombre y apellido real, escribiendo cuentos y haciendo correcciones "en vivo" a medida que su propia comunidad de lectores los detectaba. Esta nueva forma de publicar le permitió transformarse y transformar la forma de crear, distribuir y remunerar la cultura.

La publicación de contenidos literarios en un blog sin que previamente haya pasado por un editor, por un corrector, le permitieron a casi Casciari dos cosas muy importantes: Tener un contacto directo con sus lectores, que a su vez esos lectores le hicieran recomendaciones, le pidieran contenidos, le hicieran sugerencias, opinaron sobre cada uno de sus textos casi en tiempo real, apenas el texto estaba terminado. La segunda es que fue creando una comunidad en torno a su literatura, a sus contenidos. Esa comunidad de lectores le dio el empujón para que hiciera una primera aventura, hace ya diez años que fue la publicación de la revista Orsai. Una revista cultural, escrita por los involucrados sin intermediarios, que llegaba desde los creadores directamente a esta comunidad de lectores. 

Era un nuevo modelo en el sentido de que la revista no se imprimía para después venderla, sino que la revista se financiaba por los pagos en forma anticipada de un producto que una comunidad estaba esperando, pero del que aún no conocía su contenido. La confianza de una comunidad en una idea iba más allá del producto. 

La comunidad esperaba un conjunto de contenidos donde verse reflejada. La revista Orsai funcionó muy bien, como una aventura de literatura de calidad, de crónicas, de entrevistas, pagadas por esos lectores en forma anticipada para recibir un contenido de calidad. 

Casciari continuó transformándose y en momentos donde la creatividad no afloraba, decidió salir a visitar bares y pequeños teatros para contar sus cuentos. Otra vez, sustentad en una comunidad dispuesto a escucharlo. Una comunidad que lo sentía cercano, que conocía sus cuentos y ahora encontraba otra forma de acceder a los mismos contenidos que estaban libres y gratis disponibles en la web. Porque además, recordemos que la revista Orsai, si bien se vendía, siempre estaba también disponible en formato PDF para quien quisiera descargarla en forma gratuita. 

Ahora, Editorial Orsai se convierte en fundación para apoyar proyectos nuevos, financiar ideas disparatadas, publicar lo que nadie publicaría, empujar a los más nuevos e irreverentes. Lo hace nuevamente impulsado por una comunidad virtual (que es muy real, por más que sea mediada su comunicación por tecnología), que tiene intereses compartidos y que salta al vacío porque las ideas lo valen, porque el camino es la solidaridad y la transparencia. 

No sólo me resulta interesante el proyecto por sus fines, sino también por ser parte de una experiencia que tiene que ver con los cambios culturales: la eliminación de los intermediarios, el poder de las comunidades y el desarrollo de nuevas formas de hacer.

[Este artículo puede leerse en formato podcast vía Spotify]

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martes, 22 de septiembre de 2020

Estrategias para enfrentar la crisis

La cámara de economía digital del Uruguay (CEDU) me invitó a dictar un webinar sobre estrategias para que las mipymes enfrenten la crisis, y estuve hablando sobre el relacionamiento con clientes, junto a Natalia Macri - egresada del posgrado en sistemas de información y responsable del portal abierto.uy


Les dejo el video del webinar para quienes no pudieron asistir y los enlaces a un par de notas de prensa sobre el evento (Empresas del Uruguay  y Net Uruguay)

[Disponible en el canal de YouTube de CEDU]
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jueves, 3 de septiembre de 2020

Un mundo de robots: Desafíos y oportunidades para el analista de gestión

En una economía digital con un nivel creciente de automatización de tareas, es necesario un análisis que vaya más allá de una visión en términos de eficiencia. Hay implicaciones estratégicas asociadas a la generación de valor, por lo que se requiere entender el estado de la tecnología y su impacto en la gestión.

Las claves del futuro de la profesión deberían estar vinculadas a proporcionar asesoramiento estratégico de las organizaciones para navegar en un entorno empresarial volátil y un terreno regulatorio incierto, tener la capacidad de adaptar, aprovechar y utilizar la tecnología en beneficio de las empresas, el gobierno y la sociedad, y posicionarse como un asesor de confianza.

La profesión debería cambiar, incorporando habilidades digitales, para hacer su aporte significativo a la transformación de la sociedad. Encontrar rápidamente cuáles son esos contenidos y competencias a desarrollar específicamente, debería convertirse en una oportunidad para quienes trabajan en gestión.

El Instituto Internacional de Costos y la Universidad Central de Ecuador me invitaron a exponer sobre estos temas en sus Jornadas Internacionales de Gestión y  Costos ante los desafíos del siglo XXI.

Mi pregunta inicial fue: ¿Nos quedaremos sin trabajo, relegados por robots? Y a partir de ese disparador invité a reflexionar sobre si seguiremos haciendo lo mismo frente a los cambios de esta nueva revolución tecnológica, y cuál es su impacto en la profesión.

Los riesgos asociados al desconocimiento de las tecnologías, el rápido acceso a la información y la consecuente pérdida de poder, los efectos de la automatización y la robotización, y la presencia de otras profesionales en el mundo de las empresas, pueden también verse como oportunidades.

¿Por qué debemos involucrarnos en estos procesos de transformación digital?

Los profesionales en gestión tenemos conocimiento de los procesos, visión integradora (sistémica), capacidad para definir puntos de control, experiencia en la segregación de funciones y la definición de roles de usuarios. Somos expertos en sistemas de información, que ahora debemos abordar datos financieros y no financieros.

En el cierre invité a los participantes a pensar cuáles de sus tareas podrían automatizarse en el corto plazo, y a partir de eso implementar cambios en nuestras prácticas profesionales.


Un resumen de la charla fue publicado en mi podcast de Spotify.

[Video de las Jornadas Académicas Internacionales de Ecuador disponible aquí]
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viernes, 21 de agosto de 2020

Virtualidad, Tecnología y Gestión

Desde el Instituto Argentino de Profesores Universitarios de Costos (IAPUCO) me invitaron a su 4to Conversatorio online del 2020, donde estuve charlando un poco sobre los ya difusos límites entre la realidad y la virtualidad, hablé del impacto de las nuevas tecnologías y analicé la necesidad de medir otras cosas que no son financieras como parte de nuestra profesión.


Durante mucho tiempo nos dijeron que las tecnologías no eran para nosotros, que eran cosas futuristas y ajenas a nuestra profesión. 

Las veíamos distantes, como cosas de películas de ciencia ficción.

Preferíamos cosas más terrenales como una planilla electrónica, que se parecían más a lo que aprendimos, conocíamos y dominábamos.

Pero la realidad resulta ser otra cosa muy diferente.

Todo este tiempo, por ejemplo, pensamos que las personas mayores no se iban a adaptar, y con el paso de los años, los abuelos sí que se animaron a utilizarlas (en relación directa con necesidades concretas, como hablar con familiares en el exterior).

Pero también nosotros fuimos creciendo, y los que en los 80 pasábamos las horas en las primeras “maquinitas” de video juegos y experimentábamos con las Comodore 64, Spectrum y TK90, hoy ya estamos “crecidos”.

Con la pandemia Covid-19 (¿cómo hacer para no nombrarla?), vivimos una etapa muy novedosa, llena de desafíos, y de acelerados aprendizajes de competencias digitales.

Tuvimos que tele-trabajar, tele-enseñar o tele-aprender. Pero también tele-supervisar, tele-controlar, tele-colaborar, tele-gerenciar, tele-examinar, tele-discutir y tele-convencer.

Pasamos a estar muchas horas frente a una pantalla, repensando nuestro trabajo, nuestras formas de hacer, desarrollando competencias nuevas, descubriendo eficiencias (¡maravilloso evitar los traslados!) y sufriendo perder los viajes y los encuentros de café.

Pero la Pandamia nos mostró también que no estamos sólo frente a la computadora.

Hacemos multi-tareas: conectados en video-llamadas, respondiendo correos, intercambiando en grupos de whatsapp, asistiendo a conferencias virtuales, actualizando datos en planillas, aprobando compras en el ERP y comprando en línea.

Al mismo tiempo que preparamos el almuerzo, ayudamos a la familia a conectarse, reclamamos por el ancho de banda, colgamos la ropa y saludamos a los abuelos que nos miran desde el balcón.

Quedamos agotados y desbordados.

También desborDATOS, pues cada vez tenemos más datos al alcance de nuestro mouse o de nuestro Zoom.

Nos preguntamos cada día ¿En qué se fueron las horas que ahorramos en viajes de auto, micro, subte o tren?

En la pandemia redescubrimos el concepto de hiperconexión del que tanto se hablaba.

Y nuestra profesión, tan asociada a los números y los papeles de trabajo, resultó que se podía hacer a distancia, mediada por las TIC, con comunicaciones “en línea” y trabajo colaborativo.

Pero por supuesto no es nada sencillo.

Todos los días aparecen nuevas tecnologías, y no nos resulta fácil priorizar y aprender.

Las empresas para las que trabajamos también esperan de nosotros – profesionales de la gestión – que los ayudemos a desenredar esta maraña, y encontrar dónde poner el foco y reformular el control.

Porque esto afecta a las empresas, no es sólo tema de las personas.

Y en un mundo de redes sociales, de pronto vimos que eran fundamentales para el comercio electrónico, y para que muchas pymes pudieran sobrevivir a la crisis.

Whatsapp no es sólo para los individuos, implica un  nuevo flujo de información, de acceso, etc. 

Nuestros teléfonos inteligentes, son parte de ese límite borroso entre el mundo real y lo virtual. 

Ya no tiene sentido preguntar cuánto tiempo estamos conectados a internet, si la conexión es permanente. 

Hasta tenemos aplicaciones que analizan cuánto y cómo dormimos, a través de pulseras similares a las que miden las reacciones de nuestro cuerpo cuando corremos.

Y no es ciencia ficción, somos generadores permanentes de datos.

Cada vez hay un mayor número de dispositivos conectados a internet, recolectando datos. No son sólo computadoras y teléfonos. 

Hay tractores y cosechadoras que informan de manera detallada dónde y cómo se usó una máquina. Vehículos que están en condiciones de informar a una empresa de seguros cómo es que manejamos. 

Lavarropas que disparan órdenes de compra de jabón en polvo a través de Amazon. Sensores que monitorean consumos de energía de una planta industrial, temperatura en un contenedor, o movimiento de una mercadería.

Todavía muchas de estas tecnologías son emergentes, y como se refleja en el Hype Cicle de Gartner, algunas recién comienzan a difundirse, otras pasan por un pico de exageración de expectativas, luego caen en el abismo de la desilusión, para luego pasar por la rampa de la consolidación y llegar a la meseta de la productividad.

Internet de las cosas y la robotización de los procesos, está en la fase posterior a su pico de expectativas, y pronto llegará el momento de encontrar usos eficientes.

Estamos a tiempo de darle el seguimiento que se necesita y tomar acciones.

Nos podemos sentir agobiados también por este exceso de tecnologías que aparecen en las empresas y que deben ser analizadas, comprendidas, ponderadas, seleccionadas y adecuadas a procesos de negocios específicos.

Pero en todo esto hay buenas noticias para quienes tenemos por profesión los costos, la información y la gestión. Está frente a nosotros un “nuevo” rol. Con comillas, porque sigue siendo algo de lo que hemos hecho siempre: analizar, seleccionar, modelar y controlar procesos. 

Debemos buscar nuevas herramientas, formar equipos multidisciplinarios, asociándonos a otros profesionales que nos ayuden en este proceso de descubrimiento.

Recordemos que el problema no está en el registro de datos, sino en convertir esos datos en información útil para la toma de decisiones. Pero también ir un poco más allá para enfocarnos en el conocimiento. Articular la información que desarrollamos, formar a las personas, aportar una visión estratégica y sistémica, repensar la organización y repensarnos a nosotros mismos.


[Este texto también está disponible en mi Podcast de Spotify]
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lunes, 17 de agosto de 2020

Mesa redonda: App Covid-19 Uy

Como parte de la Estrategia Digital frente a la pandemia COVID-19, el gobierno uruguayo puso a disposición de la población la aplicación Coronavirus UY. Esta aplicación, entre otras funcionalidades, recolecta información e incluye alertas de exposición que facilitarían el monitoreo y respuesta ante la aparición de focos de contagio específicos.

Fabrizio Scrollini, director ejecutivo de la Iniciativa Latinoamericana de Datos Abiertos (ILDA), consultado por la diaria sobre el acercamiento de Uruguay al uso de este tipo de aplicaciones, dijo que “es interesante ver que hubo una capacidad de respuesta a nivel de gobierno, sector privado y sociedad, cada uno desde sus roles. Sin embargo, persisten muchas preguntas acerca de la gobernanza, transparencia, y evaluación de estas aplicaciones [ya que] sabemos todavía relativamente poco de su implementación”.

Así que, desde la diaria, organizamos una mesa redonda, autoridades y académicos, donde intercambiaremos sobre las características, el alcance, las oportunidades y los posibles riesgos asociados a la implementación de este tipo de aplicaciones. Abordaremos el tema desde distintas perspectivas como la gobernanza de los datos, el acceso a la información pública, la protección de datos personales y la vinculación del Estado con las grandes compañías de tecnología a nivel global. 


Seré moderador de la mesa, en la que participarán: Ing. Pablo Orefice (director del programa Salud.uy en AGESIC), Dra. Patricia Diaz (investigadora en el Laboratorio de Datos y Sociedad - DatySoc, profesora UdelaR y UTEC) y Dr. Ing. Gustavo Betarte (profesor del Instituto de Computación - Inco, de la Facultad de Ingeniería, UdelaR), junto a Ing. Danilo Espino (columnista de tecnología en la diaria) que será el comentarista en el cierre de loso intercambios.


Pueden acceder al video completo en el sitio de eventos de la diaria: 

[Aquí una reseña de lo que fue la mesa redonda]
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viernes, 31 de julio de 2020

Confianza del consumidor en comercio social

Hace un tiempo contaba aquí en el blog del trabajo de investigación de Claudia Maia (estudiante de doctorado en administración por la UFRGS) con quien tuve la oportunidad de colaborar.

En estos días presentamos el paper "A Confiança dos Consumidores de Turismo Online no Comércio Social: Um Estudo realizado no Brasil e no Uruguai" que analiza la influencia de la reputación de la marca, la calidad de la información en el sitio web y la presencia de comentarios, evaluaciones y recomendaciones típicas del comercio social, sobre la confianza y la intención de compra de los consumidores brasileños y uruguayos de las agencias de viajes en línea.

El método utilizado fue un experimento aplicado en dos países de América Latina (Brasil y Uruguay). Los resultados apuntan a la reputación de la compañía como el principal predictor de confianza en ambos países, y está influyendo fuertemente en la intención de compra de los consumidores de las agencias de viajes en línea. Los resultados también sugieren que tanto las recomendaciones en línea como la calidad de la información en el sitio web (especialmente en Uruguay) son antecedentes importantes de confianza. La investigación aporta contribuciones tanto teóricas como gerenciales, que pueden ayudar a investigadores y profesionales en las áreas de Turismo, Marketing y TI de empresas ubicadas en Brasil, Uruguay y otros países latinoamericanos.

En el entorno en línea y más específicamente en el comercio social, la confianza emerge como el principal predictor de la intención de compra, y la reputación de la compañía, la calidad de la información en el sitio y las recomendaciones en línea también se identifican como antecedentes importantes de confianza, capaces de influir en el consumidor de diferentes culturas para elegir visitar uno u otro sitio y, en consecuencia, su intención de compra. En el turismo, el uso de las redes sociales por parte de las empresas ayuda a los gerentes a identificar lo que los consumidores en línea consideran relevantes, ya que utilizan cada vez más el entorno en línea para planificar sus vacaciones. En este contexto, la cultura es uno de los factores más importantes que probablemente influyen en la forma en que un viajero toma decisiones y qué fuentes de información utiliza para tomar la decisión.

La reputación de la compañía se identificó como el factor principal que afecta la confianza y la intención de compra de los consumidores brasileños y uruguayos de las agencias de viajes en línea, y esta variable es esencial para que el cliente confíe y compre en los sitios web de las agencias de viajes en línea. Por lo tanto, cuanto mejor se perciba o reconozca la reputación de la empresa de turismo en línea, mayor será su influencia en la confianza del consumidor y, en consecuencia, en su intención de comprar en el sitio web. El resultado también encontró que tanto la calidad de la información puesta a disposición por los sitios de comercio social (especialmente en Uruguay), como los comentarios y recomendaciones, son vectores importantes para generar confianza en estas empresas. La confianza, por otro lado, se presentó como un factor de gran importancia como antecedente de la intención de compra de los consumidores en las agencias de viajes en línea, tanto en Brasil como en Uruguay.

Con respecto a la práctica de gestión, los resultados obtenidos aquí pueden ayudar a los profesionales en las áreas de Turismo, Marketing y TI de las empresas, en términos de fortalecer la imagen y la reputación de la marca, mejorar los entornos en línea y crear canales para retroalimentación, entre otras posibilidades. Es un trabajo útil para las compañías que operan en el mercado de comercio electrónico en general, tanto en sitios web de agencias de viajes como en otros formatos minoristas en línea, especialmente para compañías en la fase de formación que intentan competir con marcas más grandes y consolidadas. en el mercado. El hallazgo de que la reputación de la compañía tiene un impacto decisivo en la confianza del consumidor y, en consecuencia, en las decisiones de compra en ambos países analizados, así como en la calidad de la información en el sitio web, es una advertencia para los futuros empresarios, especialmente para las personas más jóvenes que pretenden expandir sus negocios; Además, por supuesto, para servir como ayuda a los gerentes de diferentes servicios relacionados con el sector de turismo y viajes interesados ​​en estrategias que puedan mantener o aumentar su número de clientes dentro y fuera del país.

[Sobre estos temas conversamos en la radio con Claudia en 2018 durante su estadía en Uruguay]
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lunes, 27 de julio de 2020

Implementando Sistemas de Información a distancia

Con la pandemia Covid-19 muchas personas debimos pasar el mayor tiempo posible en nuestras casas,  teletrabajando, lo que genera algunas dificultades asociadas al trabajo remoto, requiere desarrollar nuevas habilidades para las reuniones virtuales, dispara algunos riesgos, pero también abre la posibilidad de aprovechar las oportunidades generadas en torno a la crisis y nos obliga a pensar en formas nuevas de mantener motivados a los equipos de trabajo.

De algunas de esas cosas ya hemos hecho comentarios en este blog, pero hoy quería comentar cono ustedes algunas reflexiones específicas sobre los desafíos para la implementación de sistemas de información, en el contexto de la pandemia, trabajando a distancia.

El gran desafío está en mantener los niveles de calidad de los proyectos, a pesar de que tanto el equipo de implementación como los referentes del cliente, están trabajando de manera remota desde sus hogares.

Las áreas claves donde se debe poner foco son: gobernanza del proyecto (seguimiento, documentación y aprobación), equipo (productividad, motivación, relacionamiento, trabajo en red) y comunicación (gestión del cambio). A lo cual se suma la utilización de las herramientas adecuadas de trabajo colaborativo, el seguimiento de la metodología y asegurar la disponibilidad de la infraestructura necesaria (acceso, seguridad y privacidad).

Como principales elementos para el éxito de un proyecto llevado adelante a distancia se destaca: la realización diaria de reuniones de seguimiento, seguimiento del cumplimiento de los entregables, disponibilizar de manera clara templates y aceleradores a través de talleres que promuevan su uso, compartir calendarios on line y aprovechar herramientas de trabajo remoto como Jira, Slack o Trello.

Una agenda claramente definida es fundamental para organizar el trabajo a distancia, poniendo límites claros entre la vida de hogar y la laboral. Puede ser conveniente tener cada mañana una reunión inicial de los equipos para planificar la jornada, una evaluación individual de avance al finalizar la mañana, una sesión semanal de verificación del cumplimiento del cronograma, y la revisión de los logros de cada jornada al finalizar el día.

[Contenidos elaborados en base a material compartido por SAP a sus socios]
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miércoles, 15 de julio de 2020

El camino a SAP S/4 HANA

Para quienes conocen de sistemas integrados de gestión, no creo que tengan duda alguna de las capacidades e importancia de SAP ERP en todo el mundo. Se trata del número 1 con mas de 25 años en latinoamérica, generando soluciones modulares, parametrizables e integradas en tiempo real para las operaciones de las empresas.

SAP ERP está consolidado, pero en 2015 hizo un movimiento muy fuerte: repensar completamente su solución para avanzar en experiencia del usuario, capacidades analíticas e interconexión con otras herramientas, dando pasos firmes para apoyar a las empresas en su transformación digital.

En palabras de Uwe Grigoleit, Director Global de desarrollo empresarial de SAP Business Suite en HANA, se trata de "una nueva generación de SAP Business Suite que se caracteriza por la simplificación, el aumento masivo en la eficacia y características atractivas como opciones de planificación y simulación en varias transacciones convencionales".

"SAP S/4HANA señala un paso más allá del sistema de transacciones que solo registra datos, hacia proporcionarle a los usuarios finales soporte activo en las decisiones a tiempo real que se basa en los datos de fuentes internas y externas".


Esto implica que muchos clientes SAP están en proceso de moverse a S4, lo cual es todo un desafío, por lo que les dejo los primeros capítulos de este podcast de OpenSAP en español que habla sobre cómo es este camino a SAP S/4  HANA utilizando la metodología SAP Activate para la conversión:

Episodio 1 - Introducción
Episodio 2 - Discover
Episodio 3 - Prepare
Episodio 4 - Explore Técnico
Episodio 5 - Explore Funcional
Episodio 6 - Realize
Episodio 7 - Deploy & Run


[Imagen tomada de S/4 HANA System Conversion Process Overview]
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martes, 23 de junio de 2020

Conferencia de Sistemas de Información

Es para mi un placer difundir la IV Conferencia de Sistemas de Información en América Latina - ISLA 2020.

Se trata de un evento conjunto con la conferencia internacional AMCIS 2020 organizado por el Latin American Chapter (LACAIS) de la Asociación de Sistemas de Información (AIS) - principal organización profesional y académica en estos temas.

La conferencia tiene como objetivo discutir el papel de los Sistemas de Información en la sociedad y, particularmente, la forma en que la disciplina ha evolucionado a través del tiempo, con atención especial a las idiosincrasias de investigación en SI y su aplicación práctica en América Latina. Se invita a autores a enviar artículos y videos que contribuyan al desarrollo de SI como un campo de estudio y práctica. Las particularidades de la región deben ser tomadas en consideración, siempre que requiriesen perspectivas distintas o tuviesen resultados diferentes a los obtenidos en otras partes.

La conferencia ISLA 2020 aceptará artículos rigorosos y de alta calidad en SI/TI/SIG realizados en América Latina o sobre América Latina, escritos en español, portugués o inglés.

La inscripción para para participar en AMCIS, EICIS, PACIS y/o ISLA en 2020 requiere ser miembro de la AIS. El costo de la membresía anual varia para cada individuo dependiendo de su país de residencia y categoría (consulte aquí).

Los alumnos de pregrado y maestría estarán exentos del requisito de se miembros de la AIS para poder participar de manera completamente gratuita en ISLA, para lo cual se deberá solicitar un código promocional.

Aquí videos de las conferencias.

[Como embajador para Uruguay estoy a las órdenes por cualquier consulta]
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viernes, 19 de junio de 2020

Un encuentro recreativo online


Por la pandemia Covid-19 hay muchos equipos que están hace semanas trabajando a distancia, lo cual tiene aspectos positivos y negativos, pero sin dudas se hace mas difícil sostener el lado más social, de intercambio informal, que generalmente ocurre en las empresas en los momentos de almuerzo, cuando se comparte un café, se sale a tomar una cerveza o se organiza un asado.

Así que les dejo aquí algunas ideas para organizar un encuentro recreativo online con sus equipos de trabajo, a partir de la plataforma de video-conferencias que utilicen (Zoom, GoogleMeet, Teams, etc). Vayan entonces algunas propuestas que se pueden hacer a distancia para pasar un buen rato:

Tuti Frutti:
Se puede jugar de la manera tradicional en papel, pero también creando un formulario de Google para que cada participante registre sus respuestas, compartiendo luego la planilla de resultados.
Para elegir la letra al azar se puede utilizar el sitio échalo a suerte.
Se pueden hacer varias rondas con letras diferentes, fijando un límite de tiempo o una cierta cantidad máxima de respuestas, y dar puntajes al primero y/o de acuerdo a las palabras originales elegidas.
Recomendación especial: sean creativos con los temas, por ejemplo poniendo la categoría "países donde hay casos de Covid-19" o "animales que por comerlos pueden generar un nuevo virus". También se pueden utilizar categorías con los temas habituales del sector al que pertenece la empresa.

Show del chiste:
Invitar a voluntarios que cuenten chistes (activando su cámara), premiar con un puntaje mínimo por participar y luego poner a votación a los mejores, con puntos adicionales.
Zoom por ejemplo tiene una herramienta de votación que puede facilitar ese proceso.

Pictionary:
Se puede elegir a personas para que dibujen (usando el pizarra virtual que tienen los sistemas de videoconferencias o utilizando la cámara para mostrar los dibujos en papel) y premiarlos con puntos de acuerdo al tiempo que le lleve a los participantes adivinar.
También se pueden asignar puntos a quien responda en primer lugar, para lo cual recomiendo utilizar el chat para recibir las respuestas.
Cada dibujante tiene un tema y una palabra indicadas por chat privado por el conductor del juego. El tema se anuncia previamente a todos los participantes.
Recomendación especial: elegir temas y palabras relacionadas con el rubro de la empresa, situaciones que se daban en los equipos de trabajo o términos que se han utilizado durante la pandemia.

Dígalo con mímica:
Utilizando la cámara y dividiendo el grupo en equipos, se puede jugar de manera muy similar a la tradicional. Las consignas se indican por chat privado a quien debe hacer la interpretación, premiando con puntos de acuerdo a la rapidez para adivinar o sólo dar puntaje en los casos de acierto.

Desafío de Preguntas:
Se pueden diseñar cuestionarios en Kahoot, donde cada pregunta da a los participantes algunos segundos para responder, y se pueden utilizar formatos de verdadero/falso, múltiple opción u ordenar opciones, por ejemplo.
Se asignan puntos a los preguntas, para acumularlos con los demás juegos.
Kahoot tiene la particularidad que cada participante responde en un enlace individual, pero el juego se inicia de manera sincrónica.
Recomendación especial: otra vez ser creativos en las preguntas, incluyendo aspectos propios de la organización, como la edad de un directivo, el año en que se fundó la empresa, el segundo nombre de alguna persona, temas específicos de trabajo, etc.

Karaoke online:
También es posible hacer un Karaoke con canciones disponibles en YouTube, pero además si buscan en internet pueden encontrar aplicaciones que facilitan cantar juntos online (algo mas complicado de que funcione de acuerdo a lo esperado).
Si es individual simplemente quien canta debe compartir su pantalla reproduciendo el link que le hayan indicado por chat, por ejemplo.
También un jurado puede dar puntos, o establecer niveles de calidad asociados a puntajes, y utilizar la herramienta de votación entre todos los participantes.

Combinando varias de estas actividades se puede premiar al que acumula mas puntos. También se puede jugar en subgrupos y luego enfrentar a los ganadores.

En caso de empate, por ejemplo los que están en primer lugar deberán dibujar todos la misma palabra en grupos separados de Zoom, y el ganador es quien logre que los demás adivinen en el menor tiempo. En cada grupo de Zoom alguien deberá saber la palabra, informarla al participante por chat privado y cronometrar el tiempo.

La empresa puede ser quien proporcione un premio, por ejemplo una cena o un viaje para cuando terminen las restricciones, algún producto enviado por delivery, u objetos para facilitar el teletrabajo como auriculares.

También previamente se pueden enviar cervezas o dar cupones de delivery para compartir durante el encuentro.

Simplemente se trata de pensar algunas ideas para "juntarse" más allá de la distancia.
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sábado, 13 de junio de 2020

Redes Sociales desde otra perspectiva

Lo que sigue a continuación es una de las respuestas de Emiliano Cotelo - periodista, director de En Perspectiva, durante la entrevista que le realizara Federico Medina para la diaria.

Habla de Twitter y la formación de opinión, por lo que me pareció interesante reproducirla aquí:

"No sé quién dijo hace poco que Twitter es el lugar del odio. No es sólo eso, pero una parte importante de lo transcurre allí es odio. Twitter puede existir y albergar lo que ocurra, pero francamente me preocupan las consecuencias de que una parte de su tráfico sea el odio. Primero, porque hay gente que se pelea allí, queda envenenada y después esparce su herida en sus entornos. Segundo, porque una parte de esa guerra de odios transcurre con actores ficticios. Es cierto que hay mucha gente con nombre y apellido, y muchos dirigentes políticos con nombre y apellido, que participan en esas batallas, pero una parte de esos soldados son anónimos: cuentas falsas, trolls, bots. Me parece inquietante. Por tanto, una parte de la temperatura que adquieren esas polémicas es artificial, manija, no corresponde con seres humanos reales, pero las batallas en el micromundo que es Twitter terminan esparciéndose por ahí. Sin perjuicio de ello, mi sensación es que la grieta que aparece en Twitter como muy pronunciada se expande algo más a partir de la gente que se mete y mira, pero no es una representación de la grieta real, de lo que pasa en la sociedad. Sin embargo, muchas veces los periodistas estamos demasiado pendientes de Twitter y tendemos a identificar lo que pasa ahí como la realidad. Me parece que esa transmisión de un lado para el otro es algo nocivo. Hay líderes políticos y periodistas muy pendientes de ese núcleo donde el odio sube y sube, y ahí tenemos un problema. Twitter tiene mil ventajas, pero tiene un lado negro que se está sobredimensionando. Y me preocupa especialmente cómo algunos personajes que tienen incidencia en la sociedad, sobre todo dirigentes políticos, son tan afectos a opinar y sacar conclusiones a la ligera, a generar enfrentamientos sobre la marcha, a propósito de un dato o de un titular de un diario, nada más".

[La entrevista completa está disponible en la diaria del 13/06/2020]
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martes, 2 de junio de 2020

Sistemas de Información para Suscripciones

En un artículo anterior presentaba el modelo de medición de resultados que Tyler Sloat y Tien Tzuo habían desarrollado para empresas de la economía de la suscripción.

Ahora me gustaría compartir cómo es que Tzuo concibe los sistemas de información para las empresas que se basan en suscripciones (ya sea de software as a service, periódicos, entretenimiento online, frutas para trabajadores o cualquier otra cosa).

Lo que sigue es el modelo PADRE/PPM que el fundador de Zuora describe en su libro Subscribed (pueden ver mi subrayado del libro aquí).



[Los modelos tradicionales] "están fabricados al revés: primero es el producto, segundo, el cliente. Y ese orden tiene que invertirse. [Es como una] versión de la economía hollywoodense: despilfarrar montones de dinero en la creación de un producto y luego rezar para que tenga éxito. Y si esto no da resultado, se te acabó la suerte".

"La aparición de los sistemas de Planificación de los Recursos Empresariales [ERP en sus siglas en inglés] en la segunda mitad del siglo solo acentuó el problema. A estos sistemas se les daba muy bien medir la eficiencia operativa: materias primas, inventario, órdenes de compra, expediciones, nóminas… Pero eran deleznables evaluando la verdadera experiencia del cliente".

"El cliente era un completo desconocido, un receptáculo situado al final de la cadena de distribución cuyo único fin era el de «consumir» los productos fabricados por las empresas".

"Las empresas que saben qué es lo que quieren sus clientes, y cómo lo quieren, triunfarán. [Las empresas de suscripción tienen ese potencial] debido a la manera en que se producen esas suscripciones —digitalmente— y a la descomunal cantidad de datos que esas suscripciones digitales están generando".

"¿Qué es PADRE [acrónimo de Pipeline, Acquire, Deploy, Run, Expand]? Bueno, es nuestra manera de visualizar nuestra empresa como una organización integral compuesta de ocho subsistemas, todos vinculados al cliente".


"Conducto [Pipeline]: El objetivo fundamental del subsistema del conducto es fomentar la comprensión del mercado y traducirla en demanda (…) [Es necesario] que el mercado entienda tu historia: No te estás dirigiendo solo a los clientes potenciales, sino también a la gente que los influye".

"Captación [Acquire]: [Es comprenderl el] trayecto del comprador. [Atraerlo y llevarlo a los canales adecuados para venderle]".

"Utilización [Deploy]: Lo fundamental es conseguir que tus suscriptores se pongan en marcha, de manera que puedan verse involucrados en tu servicio rápidamente".

"Mantenimiento [Run]: Tus suscriptores se benefician de tu servicio. ¿Inician sesión todos los días de todas las semanas?".

"Expansión [Expand]: Retención, crecimiento y divulgación [de boca en boca]".

"PADRE está respaldado por tres subsistemas fundamentales que administran la «parte trasera de la casa»: Personal [People], Producto [Product] y Dinero [Money]".

[Diagrama: elaboración propia en base al contenido del capítulo 15 del libro Subscribed: Why the Subscription Model Will be Your Company's Future-and what to Do about it (2018) de Tien Tzuo]
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martes, 26 de mayo de 2020

Modelo para Economía de Suscripción

Hace ya mucho tiempo que vengo combinando mi formación de grado en contabilidad con temas vinculados a la tecnología y en particular al uso de sistemas de información transaccionales y para el apoyo a la toma de decisiones.

En ese contexto le he prestado especial atención a la gestión del relacionamiento con clientes y he tenido la oportunidad de trabajar con algunas empresas y organizaciones que funcionan bajo un esquema de suscripciones.

La economía de la suscripción pone foco en las relaciones en lugar de centrarse en la venta de productos, por lo cual el manejo de las interacciones con clientes apoyada en sistemas CRM, se vuelve esencial.

Una combinación interesante entre la investigación en temas de contabilidad de gestión y el relacionamiento con clientes, se puede ver en el trabajo de Tyler Sloat sobre el nuevo modelo de negocios de la economía de suscripciones.

En la economía de productos los principales elementos son la venta de unidades, el precio de venta unitario, los pedidos de venta, el respectivo pedido de producción o reabastecimiento y el costeo. Por lo cual el modelo tradicional de contabilidad financiera funciona de manera correcta para este tipo de empresas, pero ¿esto es válido para la economía de suscripciones?

En la economía de suscripción se trata de monetizar la relación con el cliente, los pagos son en base a planes flexibles y todo el tiempo modificables, a lo cual se agrega la posibilidad de probar antes de comprar y las propuestas del tipo freemium.

En lugar de tener órdenes de ventas individuales hay contratos de suministro o de servicio. Los procesos de facturación son más complejos y la determinación del resultado del negocio no es la simple diferencia entre el ingreso y los costos directamente asociados.

¿Será la muerte de los sistemas integrados de gestión como dice Tien Tzuo - fundador de Zuora?

Según su planteo en el libro Subscribed (pueden ver mi subrayado del libro aquí), en un modelo de suscripciones hay nueve elementos clave: precio, adquisición, facturación, cobranza, nutrición, contabilidad, medición, iteración y capacidad de escalar.

El crecimiento es la clave en este tipo de negocios y la medición debe ser relacionada al incremento del ingreso repetitivo.

La contabilidad financiera tradicional está focalizada en representar el pasado y dar información para planificar el futuro como una proyección de ese pasado. El estado de resultados siempre muestra información de lo devengado al final de un periodo que ya pasó, por lo que no resulta adecuado para analizar el potencial de una empresa que ofrece sus servicios a través de suscripciones.

El modelo propuesto por Tyler Sloat para la medición de los resultados de una empresa de suscripción se basa en resultados recurrentes al inicio del período (ARR), la tasa de bajas (Churn) y el valor generado por la adquisición de nuevos clientes (ACV), que dan como resultado los resultados recurrentes para el período siguiente:

ARRn - Churn + ACV = ARRn+1

Los tres principales componentes que se deben analizar son: crecimiento, ingresos recurrentes y eventos de única vez.

El crecimiento es la prioridad por lo que se necesita medir cuán rápido se crece, cuánto debemos gastar y cómo debemos medir ese crecimiento.

Los ingresos recurrentes son la clave en las suscripciones por lo que hay que definir qué incluir en esa categoría, cómo se determina el margen y cuánto se puede destinar a innovación.

Los eventos de una única vez son el principal riesgo de este modelo de negocios, por lo que se debe trabajar en predecirlos, evaluar su impacto y ver cuáles serán valiosos para retenerlos.

En base a lo anterior Sloat, desarrolló tres métricas para Zuora alineadas al modelo planteado:
  • Tasa de retención (cuánto se conserva del ARR al final del período).
  • Margen sobre ingresos recurrentes (considerando todos los costos, salvo los destinados a captar nuevos clientes).
  • Indice de eficiencia del crecimiento (cuánto cuesta adquirir el valor de nuevos clientes ACV).

La empresa de suscripciones deberá trabajar simultáneamente en evitar las bajas, aumentar el margen y crecer, buscando un equilibrio entre un enfoque de optimización de ganancias y de crecimiento.


[Imagen y principales conceptos de 3 metrics whitepapper de Zuora]
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martes, 19 de mayo de 2020

El rol del auditor de sistemas para Ética en el Data Science

A continuación transcribo el artículo "Por qué es importante el rol de ISACA para Ética en el Data Science?" publicado por el prof. Diego Vallarino para la revista Percepciones de ISACA Capítulo Montevideo en Octubre de 2019.

Omnipresentes e invisibles, los algoritmos determinan cada vez más nuestro día: qué películas nos propone Netflix o cuánto nos cuesta una reserva de hotel. Gracias a ellos se pueden gestionar cantidades enormes de información de manera más eficiente. Pero también pueden terminar discriminando por cómo han sido desarrollados.

Un ejemplo que da Marta Peirano en El enemigo conoce el sistema es el de David Dao, un pasajero al que sacaron a rastras de un avión en abril de 2017. Había pasado todos los controles de seguridad en el aeropuerto de Chicago y estaba esperando el despegue cuando las azafatas llegaron a echarle. Se negó y los agentes de seguridad terminaron sacándolo por la fuerza. United Airlines había vendido demasiados billetes y sobraba alguien. Un algoritmo había determinado que fuera Dao y no otro el expulsado. Él no era tan valioso para la aerolínea como un titular de la tarjeta de viajero frecuente. ¿Usaron también datos socioeconómicos, religiosos o raciales? Se desconoce, porque el algoritmo es secreto.

Hoy las empresas, e incluso los gobiernos, se han dado cuenta que tienen un activo muy importante dentro de sus bases de datos, la Data. Esta data permite a las empresas mejorar su competitividad. Por su parte, los gobiernos están entendiendo que el potencial de disponer de datos de los ciudadanos facilita la posibilidad de mejorar la calidad de vida de las personas, al igual de lo que está pasando en las empresas. Ya sea para brindar un conjunto de servicios, como para mejorar el diseño de las ciudades, la seguridad, entre otras tantas cosas que hacen al derecho humano de las personas.

Para lograr esto, tanto el sector privado como el sector público debe comenzar a profundizar más cómo gestiona este activo tan determinante. En tal sentido, en la última década la palabra algoritmo, un concepto que existe desde la época de los babilonios, ha comenzado a tomar grandes dimensiones en nuestro diario vivir. ¿Son los algoritmos realmente una cadena numérica solamente o inciden en el desarrollo ético del comportamiento humano? ¿Exclusivamente hacen su trabajo (en el periodismo sería ‘informar’) o inciden en la conformación de la opinión pública?

A nadie se le escapa la cantidad de algoritmos que pueblan nuestras vidas. Son ingentes. Los encontramos en multitud de situaciones cotidianas. Cantidad de desarrollos algorítmicos los vemos presentes a diario no solo en los ordenadores, en nuestros vehículos, en electrodomésticos, en los call centers, en la megafonía, en los sistemas de vigilancia…

Además, la inteligencia artificial (IA) se está introduciendo en un creciente número de tareas realizadas hasta la fecha por humanos. En ese nuevo escenario aparece, por ende, el machine learning donde las máquinas (el software que incorporan) van aprendiendo de sus errores, capacitándose mejor para próximas intervenciones. Es lo que Sherry Turkle ha definido como el ‘horizonte robótico’.

Quizás el concepto máquina no sea el adecuado para definir a todo ese complejo mundo de los robots y los cobots (cuando tienen entidad física), pero tenemos los denominados asistentes personales inteligentes. ¿Quién no conoce a Alexa, Siri o Cortana, por ejemplo?) o también a los bots sociales y los chatbots (cuando se trata exclusivamente de concretar paquetes informáticos). Todos ellos albergan algoritmos que permiten múltiples funciones. Incluso la interacción humana a través del lenguaje. 

Muchos algoritmos se han diseñado bajo unas determinadas concepciones éticas… o en ausencia de ellas. Y ello es potencialmente peligroso. Estamos frente a un nuevo contexto de organización donde la sociedad necesita establecer un conjunto de reglas para gestionar la dinámica de esas creaciones y su afectación al comportamiento humano y al desarrollo social.

Ya se han alzado algunas voces que tratan de concretar jurídicamente la existencia de las personas electrónicas (por contraposición a las físicas y a las jurídicas), de tal manera que puedan ser dotadas de derechos y deberes. Ello posibilitaría, por ejemplo, la creación de impuestos y obligaciones tributarias, pero también la obligación de sus creadores de desarrollar algoritmos ‘con alma’, que respeten ciertas normas éticas, presentes en cada sociedad.

¿Dónde está la línea que separa un buen de un mal uso o abuso del poder de los datos y los algoritmos?, se pregunta Rachel Botsman, madre filosófica de la economía colaborativa, en su último libro Who can you trust?  How technology brought us together and why it might drive us apart.  Y todo esto antes de que saltara el escándalo Facebook por el uso de los datos de sus usuarios para, supuestamente, influir en campañas políticas.

La ética debe estar implícita en todo el ciclo de vida del Big Data.

Empezando por su recolección: por ejemplo, ¿son válidos los datos oficiales de una población si deliberadamente se ha excluido cierta etnia?  Siguiendo por lo más complejo, el algoritmo utilizado: ¿Puede una simple traducción automatizada pecar de machista? ¿Qué validez tendría un juicio apoyado en la alta probabilidad de volver a delinquir que apunta el rating criminal de ese individuo  [sistema muy utilizado en Estados Unidos] según unos datos sesgados? Estos ejemplos ilustran que es un error pensar que, frente a la subjetividad humana, los datos, el Big Data, son siempre acertados y objetivos. Y no necesariamente. Los datos pueden estar sesgados, mal combinados, manipulados o, simplemente, mal interpretados porque se basaron en algoritmos que resultan erróneos.

Pero vayamos al último eslabón de la cadena, el más sutil y poco evidente, el propósito de los datos. ¿Cómo califican el uso de datos personales en redes sociales para influir en campañas políticas? ¿Y cambiar los algoritmos para influir en las emociones de las personas, como reveló este experimento que difundió Facebook en 2014?

“Las organizaciones que actúen con ética y transparencia en el uso de los datos tendrán una valoración positiva de la sociedad. Y al contrario, quienes no se rijan por esos parámetros sufrirán una enorme pérdida en su reputación”, señala Eva García San Luis, socia responsable de Data & Analytics de KPMG. Y subraya que, “en la era digital, la confianza en una organización no se mide solo por su marca, líderes, valores o empleados. También, y cada vez más, por su forma de gobernar y gestionar los datos, los algoritmos, las máquinas…”.

Un ejemplo de lo que está pasando en el mundo lo puede ejemplificar Francia. En el Senado francés se está debatiendo estos días si se debe exigir por ley que la Administración explique los algoritmos que utiliza en sus aplicaciones. Miles de estudiantes se quejan de que la plataforma que gestiona su admisión en la enseñanza superior, Parcoursup, ha sido programada con criterios sesgados. Supuestamente, favorece a los estudiantes con más información y, en definitiva, con más recursos. Y, aunque hace dos años que la Ley Digital exige la transparencia algorítmica en Francia, esta no se da ni por parte del Gobierno ni de las empresas.

A modo de cierre, en este marco de desarrollo de sistemas inteligentes como lo son los algoritmos de aprendizaje dinámico, los profesionales que son integrantes del capítulo uruguayo de ISACA (Systems Audit and Control Association), deben ser conscientes que tienen mucho para aportar en esto de entender cómo se desarrollaron esos algoritmos, qué data usan, cuáles son los objetivos que buscan, y que sesgos tienen implícitamente dentro de los outputs. Esto redundará en un mayor valor para la ciudadanía y para las empresas en su conjunto. Igualmente, seamos claros, queda mucho por hacer…

[Artículo publicado originalmente en Número 27 de la Revista Percepciones de ISACA Capítulo Montevideo - Octubre 2019]
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lunes, 4 de mayo de 2020

Webinar: Las TIC y el futuro de la profesión

Hace unos días tuve el placer de dictar un webinar para mas de 130 estudiantes y profesores de la Universidad Cooperativa de Colombia, sobre el impacto de las TIC en el futuro de la profesión contable.

Gracias a la invitación del decano de dicha universidad, prof. José Curbelo, y la gentileza de la prof. Deisy Sánchez que coordinó la actividad y me facilitó la grabación, comparto con ustedes el video completo:




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lunes, 27 de abril de 2020

Comunidades en tiempos de crisis


Creo que este tipo de situaciones de crisis son también oportunidades de aprender, de descubrir de ver qué podemos hacer distinto y en que podemos mejorar.

Desde hace ya un tiempo estoy trabajando en temas relacionados a la gestión de comunidades y en particular de las comunidades virtuales, donde la participación de las organizaciones en los medios sociales es un aspecto, pero no es el único.

Es decir que cuando pienso en comunidades, me refiero a la generación de espacios donde nuestros clientes, nuestros consumidores, nuestros usuarios se encuentran, y que la empresa, sea quien desarrolla el espacio para ese encuentro.  

Una comunidad requiere la autoidentificación de sus miembros, la repetición del contacto, que haya cierta familiaridad recíproca e implica, no sólo compartir la compra un producto, sino compartir conocimientos, compartir emociones, un espíritu de solidaridad entre pares.

¿Y porque estos elementos de comunidad se pueden llegar a dar entorno a la empresa? Obviamente no es algo que surja al crear una página de Facebook donde publicamos novedades y nuestros clientes ponen me gusta o donde nos siguen en busca de promociones.  

Me refiero a que muchas organizaciones tienen el potencial para crear verdaderas comunidades en relación del conjunto de sus soluciones, productos o servicios.   

Por lo tanto para desarrollar esta idea de una comunidad de usuarios, una comunidad de clientes, deberíamos pensar en primer lugar que la empresa debe ser un actor más de esta comunidad y no el protagonista.   

En general estamos muy acostumbrados, porque así lo hicimos durante muchos años, a un mundo de broadcasting o streaming, donde alguien tiene el poder de los contenidos y es quien comunica. El resto sólo escucha, como un simple receptor. Pero lo que ha dado vuelta esta historia viene a través de los medios sociales (con las generaciones nacidas en un mundo conectado a internet) que justamente empoderan a los individuos y permiten desarrollar comunidades.

Entonces, ¿cuál es la propuesta cuando hablamos de comunidades?  La clave tiene que ver con aprender a escuchar un poco más a nuestros clientes. Y no sólo escuchar cuando nos dicen en forma directa las cosas (reclamos), sino cuando hablan entre ellos, cuando crean sus propios canales de comunicación y tienen sus espacios de discusión en relación a nuestros productos o servicios. 

En redes sociales la clave es la interacción. No va a alcanzar con ser leídos, con llenarnos de likes y tratar de estar a la vista de nuestros posibles clientes. Se necesita también generar una capacidad de diálogo, una capacidad de escucha.  

Lo que queremos hacer en esas comunidades, creadas en el entorno de nuestros productos y servicios o en relación a temas relacionados con la empresa o los competidores, es escuchar para entender, para luego comenzar a interactuar y finalmente para desarrollar y ofrecer nuestro aporte de valor.

Entonces, creernos que tenemos todas las respuestas, que somos nosotros y nuestra marca la que dice la verdad, cuando no aceptamos que nos cuestionen, cuando no aprovechamos el conocimiento colectivo y cuando no establecemos lazos con los integrantes de esta comunidad obviamente, estamos en un verdadero problema pues no logramos adaptarnos a las nuevas reglas de juego.

¿Pero qué tienen que ver estas comunidades con el contexto de crisis como la que estamos viviendo por la pandemia global de Covid-19? Mucho, ya que podemos pensar en otros abordajes de nuestros productos y servicios, por ejemplo enfocarnos en encontrar en la comunidad cómo podemos hacer para agregar valor.

Si veníamos ofreciendo un servicio una determinada manera o vendiendo un conjunto de productos, podemos escuchar a la comunidad para entender que en una situación de crisis sus necesidades pasan por otro lado y ver cómo podemos colaborar con esa comunidad.  Centrarnos en cómo podemos agregar valor, de la manera que la comunidad lo necesita.

La otra cosa que podemos hacer, y es un tema mucho más importante todavía, es ver cómo podemos sobrevivir a la crisis, y una forma posible es encontrar cómo podemos darle soporte a esa comunidad para que sea la propia comunidad la que desarrolle las soluciones que necesita.

Si somos articuladores de una buena comunidad de clientes, de prospectos, de seguidores de un segmento, de un tipo de servicios o un tipo de productos, podemos ser verdaderos dinamizadores de estas actividades en forma comunitaria para afrontar problemas nuevos (porque obviamente en situaciones de crisis lo que tenemos son nuevos problemas, y las soluciones difícilmente surjan desde la interna de una organización).

La clave está en apoyar a esa comunidad para que desarrollen sus propios vínculos, sus propias herramientas, y ser parte de las soluciones que encuentren.

Por lo tanto vamos a trabajar en reforzar los vínculos, en desarrollar empatía y cercanía, conocer realmente quiénes son y qué hacen los integrantes de esta comunidad de clientes, para después hacer llegar la propuesta de valor única para cada persona.  

El otro elemento que es importante, es que cuando uno logra desarrollar una comunidad de clientes, cuando uno logra participar de ese conocimiento en profundidad, seguramente tenga una herramienta muy poderosa para utilizar ante una crisis.  

Porque obviamente esta crisis no era previsible, pero si llegamos a ella con comunidades fuertes estaríamos preparados mejor para manejar cualquier tipo de crisis.  Principalmente las vinculadas a comunicación.  

Pero también estas mismas comunidades son fundamentales para cuando vayamos a salir de las crisis. Porque lo que es un hecho es que de esta crisis vamos a salir.  Y quienes vivimos en el Río de la Plata, bien lo vivimos en el año 2002 de manera muy fuerte.

¿Qué hicieron las empresas al salir de la crisis de 2002? Muchas iniciaron campañas para captar clientes nuevos, con las herramientas del marketing tradicional: no los conozco, les ofrezco algo para que me conozcan y espero tener algo para encantarlos, enamorarlos, cautivarlos y hacerlos clientes.

En cambio cuando uno tiene buena información de los clientes, y estos clientes nos abandonan en la crisis por problemas económicos (como los que van a estar surgiendo estos días en muchos nuestros países), una vez pasada la crisis vamos a poder abordar a esos mismos clientes que durante un tiempo no nos compraron, que durante un tiempo no usaron nuestros servicios o nuestros productos, pero que nos conocen, que saben del valor que podemos aportar y si lo vamos a buscar con la comunicación correcta, basados en ese conocimiento de comunidades de clientes, vamos a poder no solo salir nosotros más rápido como empresa de la crisis, sino también ayudar a nuestros clientes a volver a los niveles de servicio y atención que tenían previo la crisis.

Conclusión, preparemos a nuestras empresas y pensemos en desarrollar comunidades que nos ayuden a afrontar este tipo de situaciones, también en el futuro, porque si hay algo de lo que estamos seguros, es que estas situaciones de entorno cambiantes, van a seguir ocurriendo.

Prepararnos para eso, desarrollando buenas comunidades de usuarios, de clientes, de consumidores, con participación activa, con involucramiento real, con empatía.  Aprovechar esas comunidades durante las crisis para hacer propuestas de valor acordes a la necesidad de nuestros clientes en ese momento, pero también para soportar o darle viabilidad a proyectos que surjan de las propias comunidades.  Porque eso ayudará a desarrollar un vínculo fuerte con nuestros clientes.  

Finalmente tomemos toda esa información para salir a recuperar los clientes una vez que pasemos la crisis.

[Publicado originalmente en el blog de Mario Vazquez: Big Finanzas]

[Este artículo puede escucharse en mi podcast de spotify]
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