lunes, 18 de enero de 2021

Redes sociales tras el asalto al Capitolio

Después del asalto al Capitolio, la red social Twitter –que ya había marcado varias publicaciones de Donald Trump como engañosas, por sus referencias al supuesto fraude electoral– primero borró mensajes “debido al riesgo de una mayor incitación a la violencia”, y finalmente suspendió de manera permanente la cuenta del presidente norteamericano, tal como lo hicieron Facebook e Instagram.

Los medios sociales, o redes sociales, como se las conoce habitualmente, son plataformas de intermediación que en reiteradas ocasiones no se han hecho cargo de los contenidos publicados en ellas, argumentando que cada mensaje es de exclusiva responsabilidad de su emisor. Pero los administradores de estas plataformas juegan un rol importante, tanto por los bloqueos y suspensiones explícitos como cuando seleccionan qué es lo que ven sus usuarios.

Las redes no han sido nada transparentes en relación a la visibilidad que se le da a cada mensaje publicado, que puede ser más o menos visto por públicos diferentes.

Lo primero que se debe comprender es que las redes sociales funcionan con sesgo de confirmación, ya que los seres humanos preferimos reunirnos y mantener comunicación con aquellos que nos resulten parecidos (o con quienes piensan completamente lo opuesto, para reafirmar nuestras propias ideas), y esto influye significativamente en lo que vemos “en internet”.

Pero además, como lo que buscan los medios sociales es retener a los usuarios, lo que se muestra a cada persona no es todo el contenido. Los algoritmos se encargan de seleccionar y priorizar aquello a lo que accedemos. Por eso, aún peor que el bloqueo de una cuenta es invisibilizar sus mensajes. En general los usuarios creen que lo que publican será leído, pero no necesariamente es así. Una red social puede esconder lo que considere que no es atractivo para sus usuarios.

Un gran error, al analizar los bloqueos o suspensiones de cuentas, es que analicemos el caso en particular, ya que en función de nuestras opiniones e intereses nos puede parecer conveniente o no, cuando en realidad tenemos que abordar el problema en términos más generales y comprender cómo se adoptan estas decisiones, quién las toma, cuál es su alcance y de qué manera se procesan.

Por ejemplo, en el caso de la suspensión de la cuenta de Trump en Facebook, parece haber sido una decisión de su fundador, Mark Zukerberg, y no el resultado de un proceso claro para la ciudadanía, ante el incumplimiento de ciertas reglas concretas.

Seguramente sea muy difícil que se llegue a una regulación global de las redes sociales, por lo que se debe trabajar en pos de la autorregulación y en alcanzar acuerdos sociales acerca de cómo debería ser la forma de proceder en este tipo de situaciones.

En esa línea se destacan los trabajos del Observatorio Latinoamericano de Regulación de Medios y Convergencia (Observacom) y en especial el documento de “Estándares para proteger la libertad de expresión en Internet”, donde se proponen algunos criterios para dar mayor transparencia a estos procesos.

[El texto, publicado originalmente en la diaria, surge de la entrevista que me realizaron en CNN]

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lunes, 28 de diciembre de 2020

Más allá de la Pandemia (2020 x 5)

La pandemia Covid-19 no sólo impactó en términos de salud, sino que el aislamiento (obligatorio o recomendado) generó graves daños a la economía, que es en realidad un eufemismo para hablar de personas sin trabajo, gente pasando hambre, pequeños empresarios quebrados y artesanos sin ventas.

Pero en este cierre del 2020, me gustaría reflexionar sobre cinco cosas positivas que me llevo de este año, que será despedido con tantas ganas por tanta gente.

1. Conferencias en el exterior: Los congresos pasaron a ser online, y si bien esto me hizo perder un par de vuelos pagados por los organizadores y las respectivas visitas a los free shops, fue una oportunidad de dar muchas más conferencias. Desde el living de mi casa recorrí Latinoamérica dando charlas, clases y conferencias en Argentina, Chile, Ecuador y Colombia. Hablar con contadores sobre el futuro de la profesión, y juntarme con colegas a reflexionar sobre la experiencia del cliente, fue posible y potenciado por esta pandemia.

2. Videoconferencias efectivas: Por las características de mi práctica profesional, el teletrabajo ya era algo recurrente, pero éste fue el año de Zoom, y el 2020 quedará marcado por la frase "estás en mute". Tanto tiempo frente a la pantalla nos dejó en muchos casos la enseñanza de tener reuniones más efectivas, sin los tiempos perdidos en traslados. Aprendimos también del uso de varias herramientas para el teletrabajo, metodologías para gestionar equipos a distancia, y la importancia de implementar estrategias para la seguridad.

3. Clases online: Fue el año de las clases a distancia, donde profesores de todos los niveles se pusieron la educación al hombro (una vez más) para dar clases en vivo, pero también aprendieron a sacarle jugo a las plataformas como el EVA en la UdelaR y CREA del Ceibal. Quienes veníamos trabajando en el tema hace muchos años, vimos los frutos transformadores de nuestro trabajo, pero además se abrieron puertas para continuar la experiencia, por ejemplo con una edición del posgrado en sistemas completamente a distancia para profesionales radicados en el interior del país.

4. Importancia del cara a cara: El teletrabajo, el aprendizaje a distancia y el comercio electrónico, son parte de un proceso de transformación digital con un fuerte componente de TIC, pero donde se hace evidente el valor de la experiencia presencial. Revaloramos la importancia de la confianza, los momentos de interacción, de encuentro y de relacionamiento no estructurado. También los sistemas ERP se develaron como base fundamental para esa transformación en las organizaciones.

5. Nuevas herramientas: Tantas clases y conferencias online me llevaron a usar más software (OBS, AudacityMenti, Kahot) y a sumar algo más de tecnología, como un monitor adicional, comprar un micrófono y tomarme un poco más en serio el desafío de generar contenido para mi canal de podcast (disponible en Spotify).

Espero que a pesar de los pesares, cada uno de nosotros haya capitalizado algo para encarar el 2021 renovado, y vaya mi deseo de un feliz año para todos quienes leen este blog.

[La imagen es un fotograma de "Muerte al 2020" de - Disponible en Netflix]

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martes, 15 de diciembre de 2020

Gestión de medios de comunicación y sus comunidades

Durante el último año participé del equipo de proyecto Utopía, uno de los treinta proyectos seleccionados (el único elegido de Uruguay) en el Desafío de Innovación de Google News Initiative que convocó a más de 300 medios de América Latina a presentar ideas que, a través de la tecnología, ayuden a construir un ecosistema informativo regional más sostenible.

Utopía es, en líneas generales, una plataforma de software libre que permite gestionar la relación entre el medio de comunicación y su comunidad. Incluyendo la integración de los programas de gestión de las relaciones con clientes (CRM) con las interfaces de manejo de contenidos, la comunicación y colaboración con miembros de su comunidad.

Desde la diaria se buscó compartir con otros emprendimientos periodísticos, sus 15 años de experiencia de gestión, y las herramientas desarrolladas por su equipo de desarrollo y diseño.

En el día de hoy se liberó el código desarrollado en Python con el framework Django (disponible en GitHub). La herramienta permitirá que más medios de comunicación puedan utilizarla, sin costo alguno.

Los proyectos de código abierto son cada vez más comunes en el mundo, son un ejemplo próspero de cómo las comunidades pueden colaborar para crear productos de increíble calidad de forma abierta. Varios proyectos libres, como Django, han nacido en el seno de medios de prensa y se han convertido en herramientas fundamentales para servicios en internet. Valores que están en el corazón del movimiento de software libre, como la transparencia, la calidad, la seguridad y la colaboración con su comunidad, han sido también fundamentales en la diaria desde el primer día.

En Utopía se incluye la herramienta CRM para la gestiono del relacionamiento con los clientes (Customer Relationship Management) desarrollada específicamente para empresas que funcionan en modelos de suscripción, con fuerte foco en la participación activa de los lectores. Incluye la posibilidad de crear diferentes suscripciones ya sean digitales o papel, incorporar métodos de pago, obtener estadísticas y generar relaciones con los suscriptores.

El centro de los distintos módulos está en la comunidad, por lo cual la plataforma tiene la posibilidad de generar espacios para interacción entre personas y generar vínculos, hacer que una comunidad de personas que apoyan tu medio de comunicación se sienta parte.

También se integra un sistema de gestión de contenidos CMS (Content Management System), como una herramienta fundamental para la creación y publicación de contenidos por parte de los equipos de edición, periodismo y corrección. Además tiene un muro de pago o paywall, que es una metodología para restringir el acceso al contenido y hacerlo visible para los clientes con suscripción.

Utopía ofrece un paquete tecnológico que permite sustentar la práctica periodística en el pago de suscripciones o membresías, un modelo de gestión de contenidos sustentado en una comunidad de conocimiento, herramientas de consulta y gestión de la participación de las audiencias, con el propósito de co-crear las agendas periodísticas junto a la comunidad.

[Texto elaborado en base a contenidos publicados en el blog de la diaria]

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miércoles, 9 de diciembre de 2020

Congresos online

Comparto a continuación algunas recomendaciones al momento de organizar, gestionar y conducir congresos online:

(a) Dejar tiempos entre las distintas sesiones. Las cosas se atrasan, la gente necesita ir al baño, descansar y tomar café, aunque ya no lo ofrezca la organización.

(b) Si el congreso consiste en una sucesión de exposiciones sin interacción, no se debe pretender que la gente esté conectada en un horario establecido. En ese escenario es mejor grabar y que cada quien lo vea cuando quiera (la sincronía tiene sentido en la interacción).

(c) Los expositores van a lograr una charla única y personalizada si pueden ver las caras de quienes están escuchando y si reciben feedback durante su presentación. Hablar al vacío se llama "grabar", hagámoslo interactivo/participativo.

(d) A los congresos se va, no sólo a escuchar a los expositores, sino también a intercambiar entre pares.  Se deben generar espacios para que eso suceda, por ejemplo creando salas de grupos reducidos para la participación con referentes atractivos y moderadores criteriosos, pero también salas de chat para la sociabilización o intercambio de datos personales.

(e) Son buenas ideas poner música (si es en vivo, mejor) y proponer actividades para los descansos. No todos se van a prender a estas propuestas, pero es una iniciativa válida para aflojar cuerpo y mente, en épocas de estar sentados muchas horas frente a un monitor.

(f) Se deben potenciar las exposiciones con las herramientas que nos ofrece la virtualidad. Es posible recibir opiniones de los participantes con herramientas como Mentimeter, por ejemplo. Es conveniente también incluir un asistente que comparta links, referencias, bibliografía e imágenes de la presentación como información adicional.

(g) Es importante ampliar el ámbito del congreso. Dar un diferencial para quienes pagan por participar, pero compartir a su vez el conocimiento con una comunidad mas amplia, por ejemplo estudiantes. Fomentar que el intercambio siga en las redes, aportando contenidos específicos para esos otros medios. Tomar los comentarios que las personas hacen en las redes para hacer síntesis y volcarlas a toda la comunidad.

(h) Ayudar a quienes exponen para que tengan buena calidad de imagen y sonido. Cuidar lo que queda expuesto como entorno de la imagen, y lo que se puede ver en la computadora de quien comparte contenidos. Será de mucha utilidad crear guías para los expositores.

(i) En los paneles el rol del moderador no es sólo para presentar (lo cual se puede complementar con links) y controlar el tiempo (es necesario buscar formas de avisar a los expositores de los límites). También es relevante facilitar el intercambio previo para ordenar y dar homogeneidad al panel, desde la coordinación.

(j) No descuidar los objetivos y valores. Moderar comentarios y preguntas para mantener ámbitos de intercambio respetuosos y equilibrados en el uso del tiempo. Hacer todo lo posible para que las exposiciones sean paritarias. No hay excusas para hacer paneles sólo integrados por hombres.

(k) Contar con un equipo dedicado específicamente a la atención a los participantes, que responda dudas, que promueva el intercambio y la participación.

[Este artículo nació en un hilo de Twitter y fue enriquecido con comentarios recibidos en esa red. Gracias @Carolinacabocla]

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viernes, 20 de noviembre de 2020

Todo es efímero: Fleets (historias en Twitter)

En estos días se está desplegando una nueva funcionalidad en Twitter (Fleets) que replica algo que funciona muy bien en Instagram, se extendió a otras redes sociales y es clave en TikTok: visual + breve + efímero.

Twitter nace como una alternativa organizada para enviar mensajes cortos del tipo SMS a una comunidad, pasa por una etapa de relato diario de vivencias personales, se convierte rápidamente en microblogging y se vuelve una trinchera de discusiones y Speakers' Corner virtual.

Quizás por eso los 140 caracteres iniciales quedaron cortos, se duplicó el largo de los mensajes, y se habilitaron los hilos. Pero la imagen siempre fue algo secundario en Twitter, al punto que algún intento de hacerla protagonista fracasó en el pasado.

Esta red, nacida como herramienta de coordinación de movilizaciones de masas, es también una plataforma de publicidad, así que Twitter no se quedará como una app de nicho para quienes nos gusta "opinar". Incluso ya han sido varios los casos de conflictos con los usuarios.

Las plataformas de "redes sociales" segmentan públicos, en base a sus interacciones y su objetivo es retener audiencias para poder vender tuits patrocinados, y eso explica por qué aparecen los "fleets".

La retención de audiencias parece estar centrada en la variedad de contenidos, cortos y efímeros. Requieren menor atención a cada uno de ellos individualmente, simplifican su producción y generan comportamientos adictivos. Nada nos parece relevante, per se, y vamos al siguiente.

Snapchat fue clave para este enfoque contrario al tradicional de registro histórico. Fue el culto a lo fugaz y le enseñó a los adolescentes que podían publicar y que no fuera eterno. O al menos que no lo fuera para los usuarios que acceden a las publicaciones.

Instagram basó su éxito en estas premisas, al centrarse en las imágenes, aprovechar las mejoras tecnológicas de las cámaras, el uso de los filtros, el culto al ego y la magia adictiva de los memes.

Las historias de Instagram (que se replicaron a Facebook, y que también adoptó Linkedin), tienen una característica fundamental: nacen con vencimiento. Esto hace que se suban y se consuman más (pues desaparecen rápidamente). Cada usuario necesita agregar más contenido para estar presente (ser).

Cada usuario necesita consumir mas contenido, ya que siempre hay cosas nuevas para ver, son cortos, y con un simple movimiento, las historias aparecen una tras otra.... y cada tanto: Publicidad.

Twitter se suma a esto, que también es lo que puso a TikTok en la cima y a muchos nos resultaba inexplicable. Es el reinado del meme, del contenido producido rápidamente, del chiste fácil, de la adicción. Pequeñas píldoras sin sabor, pero que se toman una tras otra.

La lucha de las plataformas de redes sociales es por nuestra atención, y en eso la imagen es reina absoluta y despiadada.

Agrego como corolario el desafío para la educación: en un mundo virtual tan veloz y efímero, ¿cómo producir contenidos que compitan por este tipo de atención tan demandada por los nuevos grandes medios de comunicación? ¿Cómo provocar reflexión y análisis profundo?
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lunes, 9 de noviembre de 2020

Posgrado en Sistemas a distancia

Desde el año 2013 y de manera consecutiva, hemos venido desarrollando desde la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración de la UdelaR, un programa de Posgrado en Sistemas de Información y Gestión de Empresas de TI.

Este año fue muy especial por los riesgos asociados al Covid-19, y tuvimos que dictar casi todos los cursos del posgrado a través de video conferencia, pero no se trató de una propuesta académica a distancia, sino una salida alternativa para dar continuidad en el contexto de la crisis.

El próximo año, por primera vez, atenderemos una demanda que teníamos pendiente de profesionales radicados fuera de Montevideo, que no podían acceder al posgrado porque las clases se dictaban de manera presencial y con una alta carga horaria distribuida en la semana.

Estamos haciendo la apertura de dos ediciones simultáneas del Posgrado en Sistemas para el 2021: una tradicional presencial, y otra completamente a distancia exclusivamente para profesionales que residan fuera de Montevideo.

En esta nueva propuesta el dictado de clases en vivo en horario vespertino será completamente a distancia, con actividades complementarias asincrónicas, e instancias presenciales muy puntuales. Los cursos seguramente tendrán algunas variantes en relación al programa presencial, para ajustarnos a los contenidos que mejor se adaptan a esta modalidad.

Agradecemos la difusión de esta nueva iniciativa.

[Postulaciones aquí]

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miércoles, 4 de noviembre de 2020

Situación Penitenciaria Uruguaya

Comparto aquí este texto y video producidos por estudiantes de quinto año de secundaria.

Decidimos plantear este tema ya que nos parece un tópico de suma importancia, aunque del que hay muy poca visibilización acerca de su situación. Desde muy pequeños poseemos un prejuicio establecido acerca de las cárceles y los comportamientos que se  generan dentro de ellas, aunque no es muy común cuestionarnos si esta imagen es errónea y, en caso de no serla, el por qué de esta situación. Mediante este informe nos propusimos intentar deconstruir esta imagen y exponerle a nuestros compañeros lo averiguado para que también logren despegarse del  prejuicio en cuestión, con la finalidad idealmente que las nuevas generaciones posean mayor conciencia sobre la situación y erradicar el estigma que rodea a los centros penitenciarios. 

Las unidades de internación están ubicadas en distintos puntos del territorio nacional y operan en establecimientos urbanos, suburbanos y rurales. La arquitectura penitenciaria de algunos de estos centros es de larga data, por lo que en varios casos no cumple con condiciones mínimas de habitabilidad y donde el número de presos supera ampliamente la cantidad de plazas disponibles, generando hacinamiento carcelario.  Uruguay es uno de los países de Sudamérica con mayor número de reclusos por habitante, y presenta la segunda tasa más alta de encarcelamiento de este  continente. Como resultado de la cantidad masiva de prisioneros, la situación se ha vuelto insostenible: escasa habilitación laboral, poca salud en los establecimientos y niveles de violencia, son algunos de los rasgos preocupantes de las cárceles uruguayas. Si bien existen algunos avances, el sistema penitenciario no logra recuperarse de una disfunción básica: las cárceles uruguayas no habilitan ni rehabilitan. Los reclusos saben que, una vez cumplida la condena, sus posibilidades de reinserción social son difíciles y escasas.

Una de las muchas situaciones preocupantes que ocurren dentro del sistema carcelario es la excesiva violencia, siendo el punto más alarmante, la cantidad de muertes que suceden. 

Como criticamos anteriormente en las causas de muertes naturales, las unidades penitenciarias padecen serios problemas sanitarios: altos niveles de coinfección por tuberculosis y VIH, consumo masivo de drogas, pacientes psiquiátricos sin tratamiento o este inadecuado, entre otros. La conservación de la salud también se ve afectada por la mala alimentación de los reclusos. Según el informe de Álvaro Garcé, existe la obligación de que el personal médico debe inspeccionar la dieta de los internos y asesorar al director del establecimiento al respecto, pero está incumplida en todos los establecimientos carcelarios del Uruguay. Este problema se ve agravado por la falta de transparencia en los mecanismos de control interno, asignación y distribución de las partidas de gasto.

Los servicios de salud de los principales complejos penitenciarios no dependen de ASSE. Estos centros cuentan con policlínicas que corresponden al primer nivel de atención, por lo que las asistencias de segundo y tercer nivel requieren el traslado del interno a un centro hospitalario fuera del complejo. Este traslado, así como su admisión y tratamiento, genera serias dificultades de coordinación con especialistas para tratamiento de enfermedades crónicas, atrasando la debida prestación de asistencia. Por otro lado, las agresiones hacia médicos, han llevado al personal a rechazar situaciones de emergencia en repetidas oportunidades.

Las carencias jurídicas y de gestión impiden que las cárceles uruguayas puedan habilitar a los reclusos para que se reinserten en la sociedad. El sistema penitenciario uruguayo no es capaz de proveer a los internos patrones de conducta necesarios para no volver a incurrir delitos. Menos de la mitad de los reclusos trabaja (dentro o fuera de la cárcel) durante el período de privación de libertad. Uno de cada diez reclusos trabaja y estudia; y dos tercios vuelve a delinquir.

Los centros penitenciarios pueden generar en su interior actividades pagas y sin paga, pero a pesar de esta independencia en el ámbito laboral, la mayoría de los privados de libertad no accede a este derecho. En 2017, según el MI, hubo un total de alrededor de 4mil personas privadas de libertad trabajando, dentro o fuera de las cárceles. De este total un cuarto recibe dinero por la actividad realizada. 

A partir de la privación de libertad la persona inicia un proceso de tres etapas diferenciadas: internación, pre egreso y transición. La primera etapa comienza inmediatamente cuando la persona es procesada por prisión. Se encuentra a cargo del INR y es ejecutada a través de los operadores penitenciarios de cada unidad de internación. Una segunda etapa ocurre en el período previo al egreso y está a cargo del INR, en coordinación con la DINALI. En la última etapa interviene exclusivamente la DINALI, operando en todo el territorio a través de sus Oficinas. Uno de los principales desafíos de las políticas de habilitación, sobre todo en la última etapa, es el estigma que acompaña a quienes egresan del sistema penitenciario. Influye muchísimo como cada uno de nosotros reacciona ante una persona que estuvo anteriormente presa. Esta vista que se le da hacia los presos influye muchísimo en cómo afecta la reinserción en la sociedad misma.

Como bien dijimos en un principio del informe, existe una problemática que es consecuencia de las criticadas anteriormente, la cual es la casi nula rehabilitación que existe sobre los privados de libertad dentro del sistema carcelario de nuestro país. Denisse, nos explica que “...las cárceles están en un continuo reventar desde hace muchísimo tiempo, y, en realidad, es difícil pensar si está existiendo una mejora, (...) no es una cuestión que cambiaría de la noche a la mañana si se sigue administrando de la misma manera. (...)”. Al seguirse implementando las mismas medidas para cada vez más personas, la violencia y el mal diálogo entre los mismos presos o con los funcionarios, son consecuencia de la poca rehabilitación que existe dentro. La coordinadora también nos relata que “... vivimos el trayecto de muchas personas desde la adolescencia a la adultez a través del sistema penitenciario, porque los vimos en las cárceles de adolescentes, y ahora los volvemos a ver en las cárceles de adultos; y eso genera una cuestión muy fuerte porque se ve claramente el impacto del encierro”. Está situación es un claro ejemplo de lo hablado, ya que se terminan generando aún más causas a cometer delitos dentro de las propias cárceles.

Luego de haber indagado y profundizado en este tópico, llegamos a la conclusión de que se debería hacer mucho más visible lo que ocurre dentro de las cárceles y llevar el tema a  una discusión sobre seguridad y sobre política criminal. Evidenciamos las numerosas problemáticas que rodean a la situación carcelaria y concluimos que como ciudadanos en particular, existen limitadas acciones que podemos tomar en lo referente a este tema: lo que podemos aportar se encuentra en la erradicación del estigma que existe sobre las instituciones y sobre los ex-reclusos ya rehabilitados. El cambio de perspectiva sobre la mirada que se le da a estos puede ayudar a incrementar de manera muy significativa su correcta reinserción en la sociedad.


[Texto y video elaborado por Lara Budiño, Agustín Fernández y Abril Viera en el marco del curso de Educación Ciudadana a cargo de la profesora María del Verdum Irigoye del Colegio y Liceo Santa María - Maristas]
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