martes, 23 de junio de 2020

Conferencia de Sistemas de Información

Es para mi un placer difundir la IV Conferencia de Sistemas de Información en América Latina - ISLA 2020.

Se trata de un evento conjunto con la conferencia internacional AMCIS 2020 organizado por el Latin American Chapter (LACAIS) de la Asociación de Sistemas de Información (AIS) - principal organización profesional y académica en estos temas.

La conferencia tiene como objetivo discutir el papel de los Sistemas de Información en la sociedad y, particularmente, la forma en que la disciplina ha evolucionado a través del tiempo, con atención especial a las idiosincrasias de investigación en SI y su aplicación práctica en América Latina. Se invita a autores a enviar artículos y videos que contribuyan al desarrollo de SI como un campo de estudio y práctica. Las particularidades de la región deben ser tomadas en consideración, siempre que requiriesen perspectivas distintas o tuviesen resultados diferentes a los obtenidos en otras partes.

La conferencia ISLA 2020 aceptará artículos rigorosos y de alta calidad en SI/TI/SIG realizados en América Latina o sobre América Latina, escritos en español, portugués o inglés.

La inscripción para para participar en AMCIS, EICIS, PACIS y/o ISLA en 2020 requiere ser miembro de la AIS. El costo de la membresía anual varia para cada individuo dependiendo de su país de residencia y categoría (consulte aquí).

Los alumnos de pregrado y maestría estarán exentos del requisito de se miembros de la AIS para poder participar de manera completamente gratuita en ISLA, para lo cual se deberá solicitar un código promocional.

[Como embajador para Uruguay estoy a las órdenes por cualquier consulta]
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viernes, 19 de junio de 2020

Un encuentro recreativo online


Por la pandemia Covid-19 hay muchos equipos que están hace semanas trabajando a distancia, lo cual tiene aspectos positivos y negativos, pero sin dudas se hace mas difícil sostener el lado más social, de intercambio informal, que generalmente ocurre en las empresas en los momentos de almuerzo, cuando se comparte un café, se sale a tomar una cerveza o se organiza un asado.

Así que les dejo aquí algunas ideas para organizar un encuentro recreativo online con sus equipos de trabajo, a partir de la plataforma de video-conferencias que utilicen (Zoom, GoogleMeet, Teams, etc). Vayan entonces algunas propuestas que se pueden hacer a distancia para pasar un buen rato:

Tuti Frutti:
Se puede jugar de la manera tradicional en papel, pero también creando un formulario de Google para que cada participante registre sus respuestas, compartiendo luego la planilla de resultados.
Para elegir la letra al azar se puede utilizar el sitio échalo a suerte.
Se pueden hacer varias rondas con letras diferentes, fijando un límite de tiempo o una cierta cantidad máxima de respuestas, y dar puntajes al primero y/o de acuerdo a las palabras originales elegidas.
Recomendación especial: sean creativos con los temas, por ejemplo poniendo la categoría "países donde hay casos de Covid-19" o "animales que por comerlos pueden generar un nuevo virus". También se pueden utilizar categorías con los temas habituales del sector al que pertenece la empresa.

Show del chiste:
Invitar a voluntarios que cuenten chistes (activando su cámara), premiar con un puntaje mínimo por participar y luego poner a votación a los mejores, con puntos adicionales.
Zoom por ejemplo tiene una herramienta de votación que puede facilitar ese proceso.

Pictionary:
Se puede elegir a personas para que dibujen (usando el pizarra virtual que tienen los sistemas de videoconferencias o utilizando la cámara para mostrar los dibujos en papel) y premiarlos con puntos de acuerdo al tiempo que le lleve a los participantes adivinar.
También se pueden asignar puntos a quien responda en primer lugar, para lo cual recomiendo utilizar el chat para recibir las respuestas.
Cada dibujante tiene un tema y una palabra indicadas por chat privado por el conductor del juego. El tema se anuncia previamente a todos los participantes.
Recomendación especial: elegir temas y palabras relacionadas con el rubro de la empresa, situaciones que se daban en los equipos de trabajo o términos que se han utilizado durante la pandemia.

Dígalo con mímica:
Utilizando la cámara y dividiendo el grupo en equipos, se puede jugar de manera muy similar a la tradicional. Las consignas se indican por chat privado a quien debe hacer la interpretación, premiando con puntos de acuerdo a la rapidez para adivinar o sólo dar puntaje en los casos de acierto.

Desafío de Preguntas:
Se pueden diseñar cuestionarios en Kahoot, donde cada pregunta da a los participantes algunos segundos para responder, y se pueden utilizar formatos de verdadero/falso, múltiple opción u ordenar opciones, por ejemplo.
Se asignan puntos a los preguntas, para acumularlos con los demás juegos.
Kahoot tiene la particularidad que cada participante responde en un enlace individual, pero el juego se inicia de manera sincrónica.
Recomendación especial: otra vez ser creativos en las preguntas, incluyendo aspectos propios de la organización, como la edad de un directivo, el año en que se fundó la empresa, el segundo nombre de alguna persona, temas específicos de trabajo, etc.

Karaoke online:
También es posible hacer un Karaoke con canciones disponibles en YouTube, pero además si buscan en internet pueden encontrar aplicaciones que facilitan cantar juntos online (algo mas complicado de que funcione de acuerdo a lo esperado).
Si es individual simplemente quien canta debe compartir su pantalla reproduciendo el link que le hayan indicado por chat, por ejemplo.
También un jurado puede dar puntos, o establecer niveles de calidad asociados a puntajes, y utilizar la herramienta de votación entre todos los participantes.

Combinando varias de estas actividades se puede premiar al que acumula mas puntos. También se puede jugar en subgrupos y luego enfrentar a los ganadores.

En caso de empate, por ejemplo los que están en primer lugar deberán dibujar todos la misma palabra en grupos separados de Zoom, y el ganador es quien logre que los demás adivinen en el menor tiempo. En cada grupo de Zoom alguien deberá saber la palabra, informarla al participante por chat privado y cronometrar el tiempo.

La empresa puede ser quien proporcione un premio, por ejemplo una cena o un viaje para cuando terminen las restricciones, algún producto enviado por delivery, u objetos para facilitar el teletrabajo como auriculares.

También previamente se pueden enviar cervezas o dar cupones de delivery para compartir durante el encuentro.

Simplemente se trata de pensar algunas ideas para "juntarse" más allá de la distancia.
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sábado, 13 de junio de 2020

Lo que sigue a continuación es una de las respuestas de Emiliano Cotelo - periodista, director de En Perspectiva, durante la entrevista que le realizara Federico Medina para la diaria.

Habla de Twitter y la formación de opinión, por lo que me pareció interesante reproducirla aquí:

"No sé quién dijo hace poco que Twitter es el lugar del odio. No es sólo eso, pero una parte importante de lo transcurre allí es odio. Twitter puede existir y albergar lo que ocurra, pero francamente me preocupan las consecuencias de que una parte de su tráfico sea el odio. Primero, porque hay gente que se pelea allí, queda envenenada y después esparce su herida en sus entornos. Segundo, porque una parte de esa guerra de odios transcurre con actores ficticios. Es cierto que hay mucha gente con nombre y apellido, y muchos dirigentes políticos con nombre y apellido, que participan en esas batallas, pero una parte de esos soldados son anónimos: cuentas falsas, trolls, bots. Me parece inquietante. Por tanto, una parte de la temperatura que adquieren esas polémicas es artificial, manija, no corresponde con seres humanos reales, pero las batallas en el micromundo que es Twitter terminan esparciéndose por ahí. Sin perjuicio de ello, mi sensación es que la grieta que aparece en Twitter como muy pronunciada se expande algo más a partir de la gente que se mete y mira, pero no es una representación de la grieta real, de lo que pasa en la sociedad. Sin embargo, muchas veces los periodistas estamos demasiado pendientes de Twitter y tendemos a identificar lo que pasa ahí como la realidad. Me parece que esa transmisión de un lado para el otro es algo nocivo. Hay líderes políticos y periodistas muy pendientes de ese núcleo donde el odio sube y sube, y ahí tenemos un problema. Twitter tiene mil ventajas, pero tiene un lado negro que se está sobredimensionando. Y me preocupa especialmente cómo algunos personajes que tienen incidencia en la sociedad, sobre todo dirigentes políticos, son tan afectos a opinar y sacar conclusiones a la ligera, a generar enfrentamientos sobre la marcha, a propósito de un dato o de un titular de un diario, nada más".

[La entrevista completa está disponible en la diaria del 13/06/2020]
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martes, 2 de junio de 2020

Sistemas de Información para Suscripciones

En un artículo anterior presentaba el modelo de medición de resultados que Tyler Sloat y Tien Tzuo habían desarrollado para empresas de la economía de la suscripción.

Ahora me gustaría compartir cómo es que Tzuo concibe los sistemas de información para las empresas que se basan en suscripciones (ya sea de software as a service, periódicos, entretenimiento online, frutas para trabajadores o cualquier otra cosa).

Lo que sigue es el modelo PADRE/PPM que el fundador de Zuora describe en su libro Subscribed (pueden ver mi subrayado del libro aquí).



[Los modelos tradicionales] "están fabricados al revés: primero es el producto, segundo, el cliente. Y ese orden tiene que invertirse. [Es como una] versión de la economía hollywoodense: despilfarrar montones de dinero en la creación de un producto y luego rezar para que tenga éxito. Y si esto no da resultado, se te acabó la suerte".

"La aparición de los sistemas de Planificación de los Recursos Empresariales [ERP en sus siglas en inglés] en la segunda mitad del siglo solo acentuó el problema. A estos sistemas se les daba muy bien medir la eficiencia operativa: materias primas, inventario, órdenes de compra, expediciones, nóminas… Pero eran deleznables evaluando la verdadera experiencia del cliente".

"El cliente era un completo desconocido, un receptáculo situado al final de la cadena de distribución cuyo único fin era el de «consumir» los productos fabricados por las empresas".

"Las empresas que saben qué es lo que quieren sus clientes, y cómo lo quieren, triunfarán. [Las empresas de suscripción tienen ese potencial] debido a la manera en que se producen esas suscripciones —digitalmente— y a la descomunal cantidad de datos que esas suscripciones digitales están generando".

"¿Qué es PADRE [acrónimo de Pipeline, Acquire, Deploy, Run, Expand]? Bueno, es nuestra manera de visualizar nuestra empresa como una organización integral compuesta de ocho subsistemas, todos vinculados al cliente".


"Conducto [Pipeline]: El objetivo fundamental del subsistema del conducto es fomentar la comprensión del mercado y traducirla en demanda (…) [Es necesario] que el mercado entienda tu historia: No te estás dirigiendo solo a los clientes potenciales, sino también a la gente que los influye".

"Captación [Acquire]: [Es comprenderl el] trayecto del comprador. [Atraerlo y llevarlo a los canales adecuados para venderle]".

"Utilización [Deploy]: Lo fundamental es conseguir que tus suscriptores se pongan en marcha, de manera que puedan verse involucrados en tu servicio rápidamente".

"Mantenimiento [Run]: Tus suscriptores se benefician de tu servicio. ¿Inician sesión todos los días de todas las semanas?".

"Expansión [Expand]: Retención, crecimiento y divulgación [de boca en boca]".

"PADRE está respaldado por tres subsistemas fundamentales que administran la «parte trasera de la casa»: Personal [People], Producto [Product] y Dinero [Money]".

[Diagrama: elaboración propia en base al contenido del capítulo 15 del libro Subscribed: Why the Subscription Model Will be Your Company's Future-and what to Do about it (2018) de Tien Tzuo]
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martes, 26 de mayo de 2020

Modelo para Economía de Suscripción

Hace ya mucho tiempo que vengo combinando mi formación de grado en contabilidad con temas vinculados a la tecnología y en particular al uso de sistemas de información transaccionales y para el apoyo a la toma de decisiones.

En ese contexto le he prestado especial atención a la gestión del relacionamiento con clientes y he tenido la oportunidad de trabajar con algunas empresas y organizaciones que funcionan bajo un esquema de suscripciones.

La economía de la suscripción pone foco en las relaciones en lugar de centrarse en la venta de productos, por lo cual el manejo de las interacciones con clientes apoyada en sistemas CRM, se vuelve esencial.

Una combinación interesante entre la investigación en temas de contabilidad de gestión y el relacionamiento con clientes, se puede ver en el trabajo de Tyler Sloat sobre el nuevo modelo de negocios de la economía de suscripciones.

En la economía de productos los principales elementos son la venta de unidades, el precio de venta unitario, los pedidos de venta, el respectivo pedido de producción o reabastecimiento y el costeo. Por lo cual el modelo tradicional de contabilidad financiera funciona de manera correcta para este tipo de empresas, pero ¿esto es válido para la economía de suscripciones?

En la economía de suscripción se trata de monetizar la relación con el cliente, los pagos son en base a planes flexibles y todo el tiempo modificables, a lo cual se agrega la posibilidad de probar antes de comprar y las propuestas del tipo freemium.

En lugar de tener órdenes de ventas individuales hay contratos de suministro o de servicio. Los procesos de facturación son más complejos y la determinación del resultado del negocio no es la simple diferencia entre el ingreso y los costos directamente asociados.

¿Será la muerte de los sistemas integrados de gestión como dice Tien Tzuo - fundador de Zuora?

Según su planteo en el libro Subscribed (pueden ver mi subrayado del libro aquí), en un modelo de suscripciones hay nueve elementos clave: precio, adquisición, facturación, cobranza, nutrición, contabilidad, medición, iteración y capacidad de escalar.

El crecimiento es la clave en este tipo de negocios y la medición debe ser relacionada al incremento del ingreso repetitivo.

La contabilidad financiera tradicional está focalizada en representar el pasado y dar información para planificar el futuro como una proyección de ese pasado. El estado de resultados siempre muestra información de lo devengado al final de un periodo que ya pasó, por lo que no resulta adecuado para analizar el potencial de una empresa que ofrece sus servicios a través de suscripciones.

El modelo propuesto por Tyler Sloat para la medición de los resultados de una empresa de suscripción se basa en resultados recurrentes al inicio del período (ARR), la tasa de bajas (Churn) y el valor generado por la adquisición de nuevos clientes (ACV), que dan como resultado los resultados recurrentes para el período siguiente:

ARRn - Churn + ACV = ARRn+1

Los tres principales componentes que se deben analizar son: crecimiento, ingresos recurrentes y eventos de única vez.

El crecimiento es la prioridad por lo que se necesita medir cuán rápido se crece, cuánto debemos gastar y cómo debemos medir ese crecimiento.

Los ingresos recurrentes son la clave en las suscripciones por lo que hay que definir qué incluir en esa categoría, cómo se determina el margen y cuánto se puede destinar a innovación.

Los eventos de una única vez son el principal riesgo de este modelo de negocios, por lo que se debe trabajar en predecirlos, evaluar su impacto y ver cuáles serán valiosos para retenerlos.

En base a lo anterior Sloat, desarrolló tres métricas para Zuora alineadas al modelo planteado:
  • Tasa de retención (cuánto se conserva del ARR al final del período).
  • Margen sobre ingresos recurrentes (considerando todos los costos, salvo los destinados a captar nuevos clientes).
  • Indice de eficiencia del crecimiento (cuánto cuesta adquirir el valor de nuevos clientes ACV).

La empresa de suscripciones deberá trabajar simultáneamente en evitar las bajas, aumentar el margen y crecer, buscando un equilibrio entre un enfoque de optimización de ganancias y de crecimiento.


[Imagen y principales conceptos de 3 metrics whitepapper de Zuora]
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martes, 19 de mayo de 2020

El rol del auditor de sistemas para Ética en el Data Science

A continuación transcribo el artículo "Por qué es importante el rol de ISACA para Ética en el Data Science?" publicado por el prof. Diego Vallarino para la revista Percepciones de ISACA Capítulo Montevideo en Octubre de 2019.

Omnipresentes e invisibles, los algoritmos determinan cada vez más nuestro día: qué películas nos propone Netflix o cuánto nos cuesta una reserva de hotel. Gracias a ellos se pueden gestionar cantidades enormes de información de manera más eficiente. Pero también pueden terminar discriminando por cómo han sido desarrollados.

Un ejemplo que da Marta Peirano en El enemigo conoce el sistema es el de David Dao, un pasajero al que sacaron a rastras de un avión en abril de 2017. Había pasado todos los controles de seguridad en el aeropuerto de Chicago y estaba esperando el despegue cuando las azafatas llegaron a echarle. Se negó y los agentes de seguridad terminaron sacándolo por la fuerza. United Airlines había vendido demasiados billetes y sobraba alguien. Un algoritmo había determinado que fuera Dao y no otro el expulsado. Él no era tan valioso para la aerolínea como un titular de la tarjeta de viajero frecuente. ¿Usaron también datos socioeconómicos, religiosos o raciales? Se desconoce, porque el algoritmo es secreto.

Hoy las empresas, e incluso los gobiernos, se han dado cuenta que tienen un activo muy importante dentro de sus bases de datos, la Data. Esta data permite a las empresas mejorar su competitividad. Por su parte, los gobiernos están entendiendo que el potencial de disponer de datos de los ciudadanos facilita la posibilidad de mejorar la calidad de vida de las personas, al igual de lo que está pasando en las empresas. Ya sea para brindar un conjunto de servicios, como para mejorar el diseño de las ciudades, la seguridad, entre otras tantas cosas que hacen al derecho humano de las personas.

Para lograr esto, tanto el sector privado como el sector público debe comenzar a profundizar más cómo gestiona este activo tan determinante. En tal sentido, en la última década la palabra algoritmo, un concepto que existe desde la época de los babilonios, ha comenzado a tomar grandes dimensiones en nuestro diario vivir. ¿Son los algoritmos realmente una cadena numérica solamente o inciden en el desarrollo ético del comportamiento humano? ¿Exclusivamente hacen su trabajo (en el periodismo sería ‘informar’) o inciden en la conformación de la opinión pública?

A nadie se le escapa la cantidad de algoritmos que pueblan nuestras vidas. Son ingentes. Los encontramos en multitud de situaciones cotidianas. Cantidad de desarrollos algorítmicos los vemos presentes a diario no solo en los ordenadores, en nuestros vehículos, en electrodomésticos, en los call centers, en la megafonía, en los sistemas de vigilancia…

Además, la inteligencia artificial (IA) se está introduciendo en un creciente número de tareas realizadas hasta la fecha por humanos. En ese nuevo escenario aparece, por ende, el machine learning donde las máquinas (el software que incorporan) van aprendiendo de sus errores, capacitándose mejor para próximas intervenciones. Es lo que Sherry Turkle ha definido como el ‘horizonte robótico’.

Quizás el concepto máquina no sea el adecuado para definir a todo ese complejo mundo de los robots y los cobots (cuando tienen entidad física), pero tenemos los denominados asistentes personales inteligentes. ¿Quién no conoce a Alexa, Siri o Cortana, por ejemplo?) o también a los bots sociales y los chatbots (cuando se trata exclusivamente de concretar paquetes informáticos). Todos ellos albergan algoritmos que permiten múltiples funciones. Incluso la interacción humana a través del lenguaje. 

Muchos algoritmos se han diseñado bajo unas determinadas concepciones éticas… o en ausencia de ellas. Y ello es potencialmente peligroso. Estamos frente a un nuevo contexto de organización donde la sociedad necesita establecer un conjunto de reglas para gestionar la dinámica de esas creaciones y su afectación al comportamiento humano y al desarrollo social.

Ya se han alzado algunas voces que tratan de concretar jurídicamente la existencia de las personas electrónicas (por contraposición a las físicas y a las jurídicas), de tal manera que puedan ser dotadas de derechos y deberes. Ello posibilitaría, por ejemplo, la creación de impuestos y obligaciones tributarias, pero también la obligación de sus creadores de desarrollar algoritmos ‘con alma’, que respeten ciertas normas éticas, presentes en cada sociedad.

¿Dónde está la línea que separa un buen de un mal uso o abuso del poder de los datos y los algoritmos?, se pregunta Rachel Botsman, madre filosófica de la economía colaborativa, en su último libro Who can you trust?  How technology brought us together and why it might drive us apart.  Y todo esto antes de que saltara el escándalo Facebook por el uso de los datos de sus usuarios para, supuestamente, influir en campañas políticas.

La ética debe estar implícita en todo el ciclo de vida del Big Data.

Empezando por su recolección: por ejemplo, ¿son válidos los datos oficiales de una población si deliberadamente se ha excluido cierta etnia?  Siguiendo por lo más complejo, el algoritmo utilizado: ¿Puede una simple traducción automatizada pecar de machista? ¿Qué validez tendría un juicio apoyado en la alta probabilidad de volver a delinquir que apunta el rating criminal de ese individuo  [sistema muy utilizado en Estados Unidos] según unos datos sesgados? Estos ejemplos ilustran que es un error pensar que, frente a la subjetividad humana, los datos, el Big Data, son siempre acertados y objetivos. Y no necesariamente. Los datos pueden estar sesgados, mal combinados, manipulados o, simplemente, mal interpretados porque se basaron en algoritmos que resultan erróneos.

Pero vayamos al último eslabón de la cadena, el más sutil y poco evidente, el propósito de los datos. ¿Cómo califican el uso de datos personales en redes sociales para influir en campañas políticas? ¿Y cambiar los algoritmos para influir en las emociones de las personas, como reveló este experimento que difundió Facebook en 2014?

“Las organizaciones que actúen con ética y transparencia en el uso de los datos tendrán una valoración positiva de la sociedad. Y al contrario, quienes no se rijan por esos parámetros sufrirán una enorme pérdida en su reputación”, señala Eva García San Luis, socia responsable de Data & Analytics de KPMG. Y subraya que, “en la era digital, la confianza en una organización no se mide solo por su marca, líderes, valores o empleados. También, y cada vez más, por su forma de gobernar y gestionar los datos, los algoritmos, las máquinas…”.

Un ejemplo de lo que está pasando en el mundo lo puede ejemplificar Francia. En el Senado francés se está debatiendo estos días si se debe exigir por ley que la Administración explique los algoritmos que utiliza en sus aplicaciones. Miles de estudiantes se quejan de que la plataforma que gestiona su admisión en la enseñanza superior, Parcoursup, ha sido programada con criterios sesgados. Supuestamente, favorece a los estudiantes con más información y, en definitiva, con más recursos. Y, aunque hace dos años que la Ley Digital exige la transparencia algorítmica en Francia, esta no se da ni por parte del Gobierno ni de las empresas.

A modo de cierre, en este marco de desarrollo de sistemas inteligentes como lo son los algoritmos de aprendizaje dinámico, los profesionales que son integrantes del capítulo uruguayo de ISACA (Systems Audit and Control Association), deben ser conscientes que tienen mucho para aportar en esto de entender cómo se desarrollaron esos algoritmos, qué data usan, cuáles son los objetivos que buscan, y que sesgos tienen implícitamente dentro de los outputs. Esto redundará en un mayor valor para la ciudadanía y para las empresas en su conjunto. Igualmente, seamos claros, queda mucho por hacer…

[Artículo publicado originalmente en Número 27 de la Revista Percepciones de ISACA Capítulo Montevideo - Octubre 2019]
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lunes, 4 de mayo de 2020

Webinar: Las TIC y el futuro de la profesión

Hace unos días tuve el placer de dictar un webinar para mas de 130 estudiantes y profesores de la Universidad Cooperativa de Colombia, sobre el impacto de las TIC en el futuro de la profesión contable.

Gracias a la invitación del decano de dicha universidad, prof. José Curbelo, y la gentileza de la prof. Deisy Sánchez que coordinó la actividad y me facilitó la grabación, comparto con ustedes el video completo:




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