martes, 13 de julio de 2021

Nuevos modelos basados en redes

[Este artículo puede escucharse en formato podcast en spotify]

Las redes son un concepto que permite muchas perspectivas. Una de ellas es la de comunicación: Internet como facilitador de los intercambios a través de computadoras. Pero también hay una perspectiva física vinculada a la interacción entre máquinas, en lo que se conoce como la internet de las cosas y las estructuras Machine to Machine (M2M).

Desde la perspectiva relacional, son redes sociales y modelos de relacionamiento entre pares peer to peer (P2P), y asociado a eso la influencia con escala global.  Pero de manera muy diferente al broadcasting tradicional, son individuos con capacidad de ser escuchados en base a contenidos y seguidores que amplifican y distribuyen.

Las redes generan a su vez datos, muchos datos (big data), datos diversos: texto, audio, video, geolocalización, consumo, movimientos, transacciones, likes y clicks. Y en torno a estos datos aparecen las comunidades y los nuevos modelos centrados en la experiencia de usuarios.

Se utilizan los datos para crear valor, generando experiencias únicas. En este contexto, la economía colaborativa, con la consigna de eliminar intermediarios, se aprovecha de las redes y el valor de esas comunidades. También en esa línea surge el crowdfunding como una forma de acercar la inversión a los emprendimientos, impulsando los proyectos de impacto social.

Pero rápidamente las plataformas que facilitaban ese intercambio entre pares se fortalecieron, generando nuevos modelos donde la intermediación centraliza y el ganador se queda con todo.

La economía de plataformas se generaliza y crece, pero también se potencia el modelo de suscripciones donde los consumidores comprometen flujos de dinero a cambio de experiencias personalizadas basadas en la identificación posible por la big data y hacen de la recurrencia un valor. Para esto se requiere un modelo muy diferente al tradicional, donde medimos el éxito en base a las cifras pasadas, lo cual es el enfoque típico de la contabilidad: analizamos ventas y comparamos con costos, los activos son inmovilizados y los pasivos corresponden a la financiación. La partida doble marca resultados como el incremento patrimonial.

En la economía de suscripción, los indicadores son diferentes. Deben necesariamente mirar al futuro, deben informar esa capacidad potencial de generar ingresos, el tamaño de la comunidad y la tasa de crecimiento. También es necesario identificar los fondos destinados a la expansión de los servicios para profundizar la experiencia, la personalización y los vínculos. El crecimiento es la clave en este tipo de negocios y la medición debe estar relacionada a ese delta del ingreso repetitivo.

Hay una combinación interesante entre temas de contabilidad, de gestión y relacionamiento con clientes que se pueden ver en el trabajo de Tyler Sloat y Tien Tzuo, sobre el nuevo modelo de negocios de la economía desubscripciones. Se trata de monetizar la relación con el cliente, los pagos son en base a planes flexibles y todo el tiempo modificables, a lo cual se agrega la posibilidad de probar antes de comprar y la propuesta del tipo freemium.

Esto hace que los indicadores y los modelos de gestión tengan que ser bien diferentes al modelo tradicional. Lo que estos autores proponen es un modelo denominado PADRE/PPM que corresponde a la sigla de las palabras en inglés pipeline, atracción, desarrollo, retención y expansión. “Pipeline” corresponde a indicadores que permitan medir el posicionamiento: Qué tan avanzados estamos en el embudo de ventas? Cómo captamos a nuestros nuevos suscriptores? Cómo participamos activamente de las redes sociales para crear comunidad? Es un enfoque claramente basado en el marketing.

El segundo nivel que tiene que ver con la atracción analiza los canales de venta, las terminales de autoservicio, las páginas web para darse de alta como suscriptores, el pricing. Enfoca en la venta y principalmente la facilidad que tiene nuestra plataforma de convertir los prospectos de la etapa anterior en la primera venta.

El nivel siguiente es “deploy” o desarrollar, y se refiere a indicadores que permitan establecer qué tan fácil es adoptar nuestra plataforma. Los primeros pasos de ese cliente: el acceso. Es importante que esa primera venta realizada se convierta en un uso efectivo de la plataforma y de los servicios que ofrece la empresa por suscripción.

La R en el modelo PADRE corresponde a “run”, un concepto muy asociado a la retención. Tenemos que evaluar el éxito en el cliente, no el éxito de la empresa. Verificar si satisfacemos realmente a nuestros clientes para mantenerlos haciendo un uso activo de nuestros servicios, de nuestra plataforma. Tiene un vínculo muy fuerte con la experiencia del cliente y aquí el objetivo no es la ganancia de la empresa, sino de que el cliente entienda que vale la pena seguir suscriptoo.

Finalmente, la letra E de “expand”, obviamente tiene que ver con el crecimiento, el desarrollo de nuevas funcionalidades, la fidelidad y la transmisión del mensaje de boca en boca. Expandir una comunidad tiene que ver con mayores servicios, con un uso más frecuente y con la captación de nuevos seguidores que entiendan el modelo.

A estas fases de marketing, ventas, acceso, experiencia y fidelidad reflejadas en la sigla PADRE, se le suman tres componentes del modelo: People/Cultura, Producto/I+D+i y mediciones de indicadores de ingresos de dinero (Money).

Los profesionales en contabilidad debemos entender dos elementos que son transformadores: Uno es que no solo vamos a tener que medir e informar elementos financieros tradicionales, de dinero, de resultados, sino que vamos a tener que analizar estos nuevos indicadores, estas nuevas formas de abordar el éxito de una empresa.

El segundo componente, es entender que estos modelos de negocios requieren un uso intensivo de las TIC: ERP, RPA, CRM, marketing digital y analítica de datos deben formar parte de nuestro lenguaje del día a día.

La ciberseguridad no es cumplimiento, sino generación de valor. Ambientes donde se pueda experimentar con sistemas distribuidos como blockchain, pueden ser claves porque la transparencia suma en este tipo de modelos.

En resumen, las redes nos ofrecen datos, influencia e internet de las cosas, con lo que podemos construir comunidades y desarrollar la experiencia. La economía colaborativa, la economía de plataformas y la economía de suscripción son nuevas formas de abordar esta realidad. Apoyarnos en las tecnologías de gestión nos permitirá desarrollar modelos de negocio, indicadores de gestión y nuevas fórmulas para medir el éxito.

[Imagen de Superbuy con licencia de dominio público]

.

domingo, 4 de julio de 2021

IA y el sesgo en publicidad

IBM Watson Advertising anunció en estos días una iniciativa de investigación que aplicará la tecnología de inteligencia artificial (IA) de código abierto de IBM para comprender mejor la prevalencia del sesgo no deseado en la publicidad.

La industria de la publicidad está experimentando una gran transformación, con cambios en las políticas de privacidad y una mayor demanda de confianza y transparencia, todo lo cual impulsa el surgimiento de la IA como la nueva columna vertebral tecnológica del sector. En tanto las marcas se reconstruyen en medio de esta transformación, es el momento ideal para abordar el problema persistente del sesgo n deseado en la publicidad, como lo demuestra un estudio realizado por el Instituto Geena Davis sobre Género en los Medios, que reveló que en los anuncios los personajes masculinos aparecen un 12% más que las mujeres. Mientras tanto, los videos dirigidos por mujeres y con equilibrio de género produjeron un 30% más de vistas que otros videos, lo que revela una demanda de contenido más inclusivo.

El sesgo no deseado en la publicidad tiene el potencial de impactar negativamente a los consumidores que pueden perder una oportunidad económica potencial o sentirse en la mira debido a estereotipos, mientras que también perjudica a las marcas, ya que pueden experimentar un desempeño deficiente de sus campañas.

IBM Watson Advertising trabajará con investigadores de IBM Research para llevar a cabo este estudio en asociación con Ad Council y otros líderes del sector y el mundo académico. Las áreas de exploración incluirán la incidencia del sesgo en la publicidad, el papel de las señales en la determinación de sesgos y las capacidades de la inteligencia artificial para mitigar potencialmente el sesgo.

“El sesgo colectivo ha sido persistente en nuestro sector durante bastante tiempo, y la necesidad de estudiar sus orígenes e impacto es fundamental para que podamos trabajar juntos de manera efectiva para crear progreso”, señaló Lisa Sherman, Presidenta y CEO de Ad Council. “Es por eso que Ad Council se enorgullece de ser el primer socio del sector en trabajar junto con IBM para ayudar a impulsar esta fundamental misión de investigación”.

[Artículo elaborado a partir de material proporcinado por IBM. Más información aquí

.

.

viernes, 25 de junio de 2021

Las comunidades tienen poder

[Este artículo puede escucharse en formato podcast en spotify]

Muchas veces, a nivel empresarial, tenemos la necesidad de hacer llegar una idea o un conjunto de contenidos a la mayor cantidad de personas posibles, para lo cual se suelen realizar eventos, publicaciones y también contenidos en redes sociales. 

Aunque a veces pareciera que algunos equipos de marketing confiaran en el hashtag como algo mágico, que les asegura llegar a ser trending topic, y que con eso el público objetivo de la comunicación va a acceder al mensaje que se quería transmitir, la realidad es que se parece mucho a ciertos esfuerzos publicitarios en televisión abierta, cuando las audiencias eran algo imposible de analizar en detalle y en tiempo real.

Estoy convencido que el verdadero poder está en la comunidad. Si generamos un tema y varios integrantes de esa comunidad deciden participar de ese intercambio tendremos una comunicación efectiva.

Para esto lo primero es formar parte de la comunidad y participar de la conversación, de manera que cuando se necesite comunicar algo, seamos miembros activos de esa comunidad.

Para difundir de manera más eficiente los contenidos que queremos transmitir a nuestro público objetivo, se requiere el trabajo organizado, se requiere planificación. Necesitamos definir claramente sobre qué temas vamos a hablar, cuáles son las palabras que queremos que más se reproduzcan en los mensajes, cuál es la comunidad en la que participaremos y cuál es el lenguaje que se debe utilizar para cada comunidad. 

Es necesario poner foco en escribir, comentar, responder, retuitear, y también utilizar la función de retuitear con cita, de manera de agregar contenido sobre contenidos que ya existen. Para hacer retuits, agregar comentarios, enlaces, fotos y vídeos, es clave sumar entradas cortas, utilizando un lenguaje simple, que permita llegar a la mayor cantidad de lectores posibles. 

El camino debe estar en construir acciones planificadas, donde los diversos integrantes de la comunidad, en distintos momentos, participen del intercambio de manera de generar un diálogo fluido, profundo y variado, con el objetivo de amplificar el mensaje.

Una estrategia de publicación de mensajes individuales por parte de distintos integrantes de la comunidad, permitirá ampliar los círculos a los que se llega y de esa manera salir del núcleo cerrado específico un subconjunto de usuarios, lo cual permite que otros lleven el mensaje a sus propios círculos de contacto. 

A modo de ejemplo, podríamos pensar en que si queremos promocionar el lanzamiento de una nueva papelera hecha con materiales reciclados, sería importante definir un conjunto de palabras claves, enlaces e imágenes (no necesariamente del producto) para que distintas personas intercambien sobre estos contenidos, a lo cual le sumaremos la información del producto cuando el diálogo esté activo. Debe ser la comunidad la que se apropie del mensaje, al entender que agrega valor.

Para esto, es importante elegir el conjunto de palabras correctas, de manera que sea un lenguaje entendible por todos y que invite a su difusión. Pero recordemos además que los tuits con imágenes o vídeos ocupan una mayor proporción de pantalla en la timeline de los usuarios, y eso facilita que sea más visible. Estos intercambios deben permitir a otras personas también participar de la discusión y reproducir el mensaje.

Lo más importante es que se trata de contenido orgánico, cuya reproducción es realmente a partir de ideas y de personas involucradas en los temas. No se trata de bots que difunden un contenido, sino el intercambio real de personas de una comunidad.

Si es realizado de manera organizada y planificada, pero no por ello con falta de autenticidad, y si lo hacemos en la comunidad correcta, tendremos verdaderas personas interesadas en nuestros contenidos, que a su vez los replicarán en otras redes (virtuales y del mundo real).

 [Imagen de Pixabay]

.

.


jueves, 10 de junio de 2021

Los nuevos consumidores están cambiando la forma de hacer negocios

En una reciente conferencia TEDxISMAC Andrés Silva Arancibia, respondía la pregunta de por qué los nuevos consumidores están cambiando la forma de hacer negocios, enumerando diez razones:

  1. Son seres hiperconectados (pasan muchas horas conectados a Internet)
  2. Tienen escaso tiempo de atención (destinan no más de 10 segundos a cada contenido que exploran)
  3. Son comparadores experimentados y muy exigentes (comparando características de los productos y viendo opiniones de otros)
  4. Son muy críticos y muy exigentes
  5. Aman la personalización
  6. Son innovadores y early adopters 
  7. No tienen tolerancia a la espera
  8. Aman la comodidad
  9. Lo quieren todo fácil
  10. Esperan que sus expectativas sean superadas.

"Estas diez razones obligan a las compañías a cambiar el paradigma del mejoramiento continuo al de innovación continua para hacer frente al espiral exponencial de cambio que impone este nuevo consumidor".

.

.


sábado, 5 de junio de 2021

Un mundo nuevo

 [Este artículo puede escucharse en formato podcast en spotify]


Quienes trabajamos en contabilidad básicamente trabajamos con información, pero también trabajamos con gente, porque la información que recogemos y los datos que procesamos tienen como objetivo final ayudar a la toma de decisiones.

La contabilidad tiene muchos años, pues allá por el 1400 Luca Pacioli desarrolló el concepto que finalmente llega hasta el día de hoy conocido como "partida doble".

La contabilidad es en sí misma un sistema con altos niveles de control, que facilita la lectura y que ayuda a procesar los hechos económicos en las empresas. 

Los sistemas de información van un poco más allá, permiten a las organizaciones procesar información -no sólo financiera, como era lo habitual para los profesionales de contabilidad- sino también información comercial, logística y de producción, recogiendo información de clientes, proveedores y empleados. Evolucionaron a lo que conocemos como los ERP (por sus siglas en inglés de planificación de recursos empresariales) pero también conocidos como sistemas integrados de gestión.

Se trata de soluciones modulares para resolver los procesos de distintas partes de la organización, pero a su vez integrados en el sentido que dialogan de manera natural los procesos de esos distintos módulos. Por ejemplo para impactar en la contabilidad en tiempo real y ese es el tercer aspecto que destaca de los sistemas ERP: la posibilidad de tener información en tiempo real, lo cual le permite a los usuarios tomar decisiones complejas, basadas en información con orígenes en distintas fuentes, abarcativa de todos los procesos, de manera eficiente, con un alto nivel de detalle y con datos procesados de manera organizada.

Los ERP además tienen la característica de recoger las mejores prácticas de negocios, es decir que en distintos escenarios para resolver el procesamiento de la información, se utiliza el conocimiento recogido en base a la experiencia de distintas empresas. Pero a su vez es totalmente configurable para adaptarlo a las necesidades de cada organización con las particularidades de cada negocio.

También estos sistemas ERP se han extendido, por ejemplo, al manejo de las relaciones con los clientes en lo que conocemos como sistema CRM. Aquí el centro no es lo transaccional, sino lo relacional; es decir, cómo captamos, construimos y mantenemos las relaciones con nuestros clientes. 

Aparecen soluciones para la gestión de campañas de marketing, acompañamiento del proceso de venta, soporte postventa, atención de reclamos y brindar servicio. Estos sistemas CRM se complementan muy bien con los ERP porque en general recogen los aspectos de relacionamiento están antes de concretar la primer transacción económica con la empresa y también facilitan la gestión de la comunicación con los clientes en el postventa. Además es relevante la gestión de relacionamiento con clientes para la cobranza y el seguimiento de morosos.

A medida que los sistemas de información han ido creciendo, se han requerido otros sistemas complementarios para el análisis de la información. En ese momento empezamos a hablar de los primeros Data Warehouses, como repositorios de datos en un modelo multidimensional para facilitar el procesamiento de toda esa información y brindar reportes a los tomadores de decisiones.

Estos primeros almacenes de datos, evolucionaron a un concepto, quizás un poco más avanzado, pero sustancialmente en la misma línea que es el de Business Intelligence, como sistemas concebidos especialmente para ayudar a la gestión de la información.

Pero recordemos que tanto los ERP, cómo los CRM están muy centrados en transaccionar con datos ingresados por usuarios, y con el desarrollo de internet de las cosas (IoT), la expansión de internet y la posibilidad de conectar dispositivos a la red, encontramos que aumenta la cantidad de datos recolectados de fuentes diversas (por ejemplo: temperatura, niveles de ruido, ubicaciones). Se trata de un conjunto de datos que no solo se genera en distintas fuentes, sino que tienen estructura muy diversas, lo cual hace mucho más difícil su análisis en relación a los datos tabulados y transaccionales que surgen de los sistemas tradicionales.

Ese conjunto enorme de datos de fuentes diversas y estructuras muy distintas entre sí es lo que denominamos Big Data, y no hablamos simplemente de "muchos datos". Nos referimos a un conjunto de datos que no puede ser procesado por los sistemas transaccionales tradicionales, y en un data warehouse en muy difícil de organizar y regular. Son datos que por sus características hacen que no entran en el modelo tradicional de organización de la información. Son datos de fuentes diversas con características muy distintas entre sí.

Imaginen tener que organizar datos de imágenes, videos, sonidos, localización, temperatura o flujo eléctrico, junto con los tradicionales de saldos de cuentas contables, movimientos bancarios, cantidades en stock, conversaciones, correos electrónicos y llamadas telefónicas con los clientes, campañas de marketing, información de trazabilidad del uso del mouse de un cliente en un sitio de ec-ommerce, más cantidad de likes en una publicación en una red social.

Todas estas fuentes de información, tan dispersas, con orígenes distintos (algunos sistemas propios y otros a través de plataformas de terceros) y captados a través de internet de las cosas, hacen que los aspectos de ciberseguridad adquieren una relevancia significativa para quiénes somos profesionales de la información.

Quienes trabajamos con datos, quienes ayudamos a la toma de decisiones en las organizaciones debemos afrontar esto como un nuevo desafío. La necesidad de formar equipo con especialistas en seguridad, con personas que sepan manejar los sistemas informáticos, las redes de comunicación y el diseño de bases de estas características.

Además se agrega un nuevo desafío qué tiene que ver con los sistemas de información distribuidos (principalmente en lo que se conoce como blockchain): la posibilidad de tener altos niveles de confianza en sistemas que no están centralizadas, donde se replica de la información que están en los distintos nodos de una red. Todo esto basado en criptografía y a su vez generando criptomonedas que son de alguna manera disruptivas en cuanto a la gestión de valores y la representación del valor de activos digitales.

Es un mundo complejo que abre las puertas a nuevos modelos de negocio, pero que también reformula procesos en los modelos tradicionales y eso requiere repensar los puntos de control y las herramientas que utilizamos para validar las operaciones.

Son nuevos desafíos profesionales, son nuevos desafíos para la forma en que nos organizamos, gestionamos las organizaciones y nos relacionamos, creando culturas.

A nivel histórico la humanidad ha creado tecnología y esa tecnología ha cambiado la forma en que hacemos las cosas, la forma en que nos relacionamos y la forma que nos organizamos. A su vez nuestra construcción social nos permite alcanzar nuevos niveles de tecnología, que no volverán a transformar.

Este ciclo ha sostenido el desarrollo de la humanidad, no sólo el punto de vista tecnológico-económico, sino del punto de vista de nuestras relaciones humanas. 

Las empresas, tal como la conocemos hoy en día, son el resultado de una organización del trabajo, pensado para usar de manera más eficiente aquellas tareas que resuelven problemas de la humanidad. Pero con el desarrollo de las tecnologías, con nuevos sistemas de información, con la inteligencia artificial, la robotización de procesos, el internet de las cosas y los sistemas analíticos, tenemos un conjunto de nuevas herramientas que nos están transformando.

Quienes trabajamos con información, debemos asumir con responsabilidad de este nuevo desafío y ayudar a construir un nuevo modelo de relacionamiento, nuevas formas de producción, nuevas formas de entender el mundo. Y abordar las nuevas tecnologías con esta perspectiva, nos permitirá asumir nuestro compromiso social y encontrar oportunidades para el crecimiento personal.

.

.

viernes, 21 de mayo de 2021

¿Cómo arruinar la relación con el cliente en pocos pasos?

Para arruinar la relación con un cliente, primero tome un cliente satisfecho que esté operando con su producto y que jamás le haya pedido nada adicional

Ahora haga una campaña publicitaria ofreciendo un producto complementario.

Cuando su cliente le diga que está interesado, responda que no hay problema alguno, y que pronto se lo enviará a la dirección que él elija.

Para ser exitosos en el objetivo planteado, es fundamental dejar pasar el tiempo sin dar novedades (y por supuesto no entregar jamás lo prometido).

Luego, cuando el cliente intente comunicarse, hacerle notar que la página web es lo suficientemente confusa como para que sea imposible detectar una forma de comunicación sencilla, asincrónica y rápida.

Si el cliente insiste en comunicarse ofrézcale un número del teléfono que usted jamás atenderá, que tendrá largas esperas o qué funcionará en un horario muy reducido.

Como seguramente su buen cliente sea perseverante, cuando llegue el momento de atenderlo, dígale que por supuesto resolverá la situación rápidamente y que en cuanto esté todo listo se le comunicará (es decir: mienta).

Reitere la respuesta del punto anterior cada vez que el cliente vuelva a llamar porque no se ha atendido su solicitud.

Por supuesto que cuando el cliente se queje en redes sociales responda públicamente que lo atenderá por privado, luego demore en dar respuesta a esos mensajes y reitere la promesa anterior.

Si usted cree que el cliente no está lo suficientemente enojado puede enviarle un mensaje diciendo que el producto está listo para retirar, pero en una sucursal distinta a la acordada.

Si el cliente concurre se le informará en este momento que es un error del sistema y que el producto no se puede retirar.

Para lograr niveles de enojo suficientes dígale que se trata de un problema de crédito o de cualquier otra cosa (aunque jamás haya existido algo así) y que se está estudiando su solicitud.

Mantenga el loop de este procedimiento por tiempo indeterminado.

Seguramente, siguiendo estos simples pasos, podrá lograr tener un cliente tan enojado como para perderlo.

[Publicado originalmente como hilo de Twitter en base a una experiencia real]

.

.

martes, 18 de mayo de 2021

Blockchain y Contabilidad

[Este artículo puede escucharse en formato podcast en spotify]

Hoy me gustaría compartir con ustedes algunas reflexiones sobre el impacto que pueden tener blockchain y las criptomonedas en la práctica profesional de contadoras y contadores públicos.

En primer lugar, hay un efecto inmediato que puede estar asociado a las criptomonedas: ¿Cómo valuarlas? ¿Cómo reconocer sus variaciones en valor? Si cumplen o no con la definición de activo del marco conceptual o el impacto tributario de su mantenimiento.

Por otro lado, tenemos también el impacto en la blockchain desde el punto de vista de la gestión: ¿Cómo se transforman los procesos empresariales? ¿Cómo se modifica la estructura de la organización, cuando estamos frente a sistemas de información distribuidos? ¿Cómo son los nuevos procesos que se apoyan en cadenas de bloques para registrar transacciones, hacer validaciones o ejecutar obligaciones a través de Smart Contracts?

Desde esta última perspectiva, también hay que reconocer un fuerte impacto en la auditoría y el control interno, ya que vamos a tener procesos diferentes de revisión, de validación, de auditoría y de trazabilidad de las operaciones.

Por ejemplo, el concepto de no repudio de una operación, es decir, tener la certeza de que quien hace o participa de una transacción no va a negar su existencia, tiene que ver con la esencia misma de una blockchain.

Pero además, podemos ir un poco más allá de Blockchain en sí misma y sus impactos directos, como decía, en el ejercicio profesional.

Podemos pensar en el impacto que tienen los sistemas descenetralizados como parte del proceso de transformación digital de las organizaciones.

Blockchain facilita muchos de los procesos y también nos permite documentar o registrar la propiedad de activos intangibles.

Blockchain es un sistema distribuido y eso cambia la esencia de los sistemas de información tradicionales, que están basados en centralizar la información en un único punto y controlar el acceso a esos contenidos por parte de quienes son terceros interesados (stakeholders).

Pero trabajar en un sistema descentralizado es bien diferente a trabajar en un sistema tradicional. Por ejemplo, parte del ejercicio profesional de contadoras y contadores públicos tiene que ver con agregar confianza sobre la información que se brinda a partir de datos obtenidos en sistemas centralizados.

Hacemos procedimientos que aseguren la integridad de la información. Tenemos un modelo contable para dar certezas a los lectores de esa información, acerca de cómo fue el registro, el control y la generación de esos informes.

En un sistema descentralizado, la confianza está basada en que las partes tienen acceso directo a la información allí contenida. El esquema de réplicas distribuidas, y algoritmos que aseguran la integridad de la información, cambia sustancialmente la participación que va a tener los profesionales de la contabilidad, en este tipo de sistemas.

En un futuro podríamos pensar en un sistema contable completamente distribuido donde un conjunto, por ejemplo, de empresas de un mismo sector de la economía, comparten sus registros contables de manera de dar seguridad a toda la red participante respecto a que los registros allí contenidos no van a ser adulterados.

En nuevos modelos de negocios, caracterizados por el mayor vínculo entre socios de negocios, proveedores, cadenas de suministro y clientes, el compartir información pasa a ser un valor en sí mismo. Las redes blockchain pueden ayudar a transformar la gestión de las organizaciones.

Estos cambios necesariamente van a transformar el rol de la contabilidad y el ejercicio profesional de las contadoras y contadores en relación a la administración de la información.

Desde esta perspectiva deberíamos repensar nuestra participación y dónde ponemos el foco. Seguramente con los primeros sistemas integrados de gestión, la contabilidad dejó de tener su prioridad en el registro y se centró en aspectos más vinculados al control.

Resueltos los problemas de control a través de este tipo de sistemas descentralizados  y con la adopción generalizada de la automatización de procesos, vamos a tener que darle más importancia al diseño de sistemas de información y a los aspectos analíticos, que al procesamiento y el control que se habrán simplificado notoriamente.

Si bien no es algo nuevo, pues las y los profesionales en contabilidad siempre tuvimos un especial interés por ayudar a los lectores de la información contable a interpretarla, hoy los desafíos se han incrementado.

Definir cómo interpretar el conjunto de datos que tenemos a nuestra disposición para ayudar a los usuarios a tomar decisiones, actualmente requiere competencias adicionales y una mayor capacidad para manejar información financiera y no financiera.

La inteligencia artificial, las blockchains, la ciber seguridad y la gestión de datos en variedad y volúmenes inmanejables por un humano (en lo que se ha conocido como Big Data), es en este momento el ABCD del futuro de la profesión contable, como señalaba un informe de los colegas del Instituto de Contadores Públicos de Inglaterra y Gales

En consecuencia tenemos que ir un poco más allá de la mera comprensión de la tecnología blockchain. Es necesario abordarlo desde una perspectiva de mediano y largo plazo acerca del rol de la profesión.

[En esto estamos en el curso Blockchain y Contabilidad de la FCEA, UdelaR]

.

.