lunes, 1 de junio de 2009

Publicistas y cucarachas

"Cucarachas" es un artículo publicado hace unos días por La peleadora (rol ácido de la argentina Carolina Aguirre, también autora de Bestiaria - uno de esos blogs que terminó en libro).

En esta ocación la pelea es con la publicidad, los concursos sin sentido y los intentos de seducir al cliente con un descuento. "La publicidad es una cucharacha que sobrevive al desprecio de los
consumidores".

El zapping - dice - es un invento de la publicidad, ya que la gente recorre los canales "contra reloj para esquivar a Fabián Gianola promocionando jabón o Luisina Brando hablando de su dentadura postiza. Y por eso, justamente, tiene lógica que sea tan mala. Para qué van a hacer algo bueno que nadie va a mirar?".

Ciertamente es increible "que nadie se haya caído al piso de risa cuando la sugerencia más interesante de la mesa haya sido que Fabián Gianola les pidiese medias sucias a las amas de casa para ver si eran blancas".

"Cuando un directivo de marketing de cierto supermercado sugirió que era una buena idea premiar a los clientes que gastaran doscientos pesos con cupones de descuento del 5% para jabón de tocador ?Qué hicieron? ?Lo palmearon en la espalda y aplaudieron?".

"A qué deforme se le ocurrió que Nancy Duplá podía vender tintura rubia? De todas las personas que se pueden teñir de rubio, Nancy es la anteúltima después de Woopi Goldberg ?Nadie le dijo nada cuando vio esa foto en donde parece que tiene un pelucón sintético de carnaval carioca de casamiento?".

"Para qué mierda gastan plata en anteojos de sol amarillos, vinchas con carteles o jueguitos de ese plástico berreta con el que hacen el cotillón? ?No se dan cuenta que no sirve para nada, que es basura que se apila en los cajones de los muebles, que nadie lo valora, que no le aporta nada el producto?".

"Dense cuenta que hace rato que estamos hartos. Que cruzamos de vereda cuando nos quieren dar un volante. Que le cortamos el teléfono a los telemarketers que nos quieren ofrecer un descuento. Que nos comemos los quesitos de las promotoras del supermercado y nunca les compramos el producto. Que comentamos en el trabajo cuánto odiamos las publicidades de yogur. Que estamos huyendo de la televisión de aire para sacarnos de encima su publicidad. Que no sacamos sus tarjetas de puntos, ni guardamos los cupones, ni llenamos los formularios para
ganar premios en sus concursos. Dense cuenta, y por primera vez sean innovadores haciendo algo que nunca antes hicieron: ponerse a trabajar".

Yo me pregunto: ¿hasta cuando seguiremos juntando millas, puntos, y metros para una nueva licuadora? ¿qué haremos al llegar al millón de Abis inútiles? ¿Seguiremos llenando papelitos para autos que nunca ganaremos?
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