jueves, 31 de agosto de 2006

Música con Pata de Palo

No solo escucho música, sino que también soy algo así como un manager/amigo/productor de una banda de rock, blues y candombe (bla), y un gran defensor de los músicos, como artistas y como profesionales.

Cómo el tema de "bajar música por Internet" ha ocupado varias horas de charla y entretenido buenas copas de vino, decidí escribir aquí algunas cositas sobre el tema, con un enfoque específico regional.

En varios sitios de la web se puede bajar música, y en particular hay algunos con música uruguaya. En el diario Últimas Noticias el pasado 21/07/2006 publicaron una nota hablando sobre la industria discográfica en Uruguay, y al igual que en otra nota similar en El País el 06/06/2006, varias personalidades del ambiente dieron su opinión respecto a la piratería.

Yo en lo personal respecto al tema de la música en Internet comparto lo expresado por Mauricio Ubal: "El disco se está volviendo cada vez más, desde el punto de vista comercial, un agente de difusión del artista y no un negocio en sí mismo".

Para mi gusto la prioridad como músicos es difundir la creación artística más allá de que "hacer música" sea también una profesión. Generalmente los ingresos por la venta de discos, para el artista resulta poco y nada, tal como lo demuestra una nota publicada por Leonardo Scampini en delUruguay.net, se la llevan los intermediarios.

Desde aquí entonces me expreso a favor de la bajada de música para uso personal. Estoy en contra de la piratería comercial (incluso la venta de discos "truchos" en la feria), pero me parece excelente que sean los propios artistas los que difundan su música en la Web.

¿Y de qué vivirán los músicos?

Ante todo no se puede luchar contra el desarrollo tecnológico, así que si se quieren seguir vendiendo discos hay que pensar en lograr conciencia social al respecto. Pero, para esto último, hay que demostrar una relación directa entre lo que uno paga y lo que recibe el artista, pues los intermediarios (sellos, productores, disqueras, etc.) no son necesarios en la realidad tecnológica actual.

En Uruguay la venta de mil discos es para festejar, pues no es algo que suceda muy seguido. Así que un porcentaje muy bajo, de un monto total muy pequeño da un resultado cercano a cero. La respuesta a la pregunta inicial debe estar asociada a dos elementos: El primero es el acto único, mágico e irrepetible de ver al músico tocando en vivo - lo cual debe pagarse como corresponde (cosa que no siempre sucede y los dueños de boliches ignoran). Lo segundo es el uso comercial de la música (radios, discotecas, televisión, portales web), que es un grupo de gente que utiliza la creación del artista para obtener un beneficio propio, y deben pagar lo que corresponde.