viernes, 28 de julio de 2017

Cervezas Bundor - Chile

Continuando con la serie de artículos relacionados a mi tour cervecero por Chile, y en particular con los comentarios de las cervezas artesanales de la ciudad de Valdivia, es el turno de Bundor, una cervecería que nace en el año 2007 con la idea de producir una cerveza premium artesanal valdiviana.

La cervecería está en el margen norte del río Cayumapu, en la salida a la T-305 desde la ruta 202 que une Valdivia con San José de Mariquina, pero también tiene un bar propio en la Isla Teja - cruzando por el puente Pedro de Valdivia.

Primero estuvimos por el bar, que está muy bien puesto, ofrece la degustación de los diferentes estilos de Bundor, y tiene las paredes decoradas con los personajes míticos que nombran sus cervezas.

Una pequeña hoja, que sirve de mantelito individual, con la información básica de cada cerveza junto a los nombres y estilos.

Son cervezas fuertes, con carácter y personalidad, que combinan muy bien con el ambiente de rock del bar.


En la planta de producción, Richard Toro (maestro cervecero) nos contaba que apuestan a ampliar las preferencias de los chilenos, apoyándose en el impulso que tiene la zona de Valdivia como capital cervecera de Chile.

En su catálogo tienen tres cervezas rubias con estilos bien diferentes: Elfa Cerveza Blonde Ale 4,5° (IBU 16), Ninfa Cerveza Irish Red Ale 6° (IBU 20) y Kali Cerveza American IPA 6,1° (IBU 65).

Pero además tienen dos excelentes cervezas oscuras (stout) que vale la pena destacar:

Troll, una Oatmeal Stout de 7,5°, con aromas a frutos secos, chocolate y quizás algo de pan tostado, equilibrada, ligera y suave (IBU 33). Quizás algo corta para lo que uno espera al verla y olerla, pues promete muchísimo.

Belzeboo, es una cerveza estilo Imperial Stout, con espuma persistente, notas de café y especias en nariz y agradablemente amarga (IBU 40), que se sostiene en la garganta en base a sus  11º de alcohol.


También tuvimos la oportunidad de conocer a Nessie una Wee Heavy - Scottish Ale recién lanzada (8° de alcohol y 17 en la escala IBU), que combina maltas Pale Ale, Munich, Whisky, Caraaroma, Special B y algo de Malta Chocolate.

A diferencia de otros cerveceros locales, Bundor trabaja con maltas importadas. Apuesta a seguir creciendo, pero manteniendo la tradición de homebrewer que les ha permitido obtener premios en la chilebeer cup.

Sus cervezas embotelladas se distribuyen en la región, pero como es común en Chile, la cerveza de barril (tirada/shop) es la que mayor salida tiene.



[Fotos GB (cc). Más en: Cata de Cervezas Facebook]
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domingo, 23 de julio de 2017

Cervezas Cuello Negro - Chile

En el sur chileno, en la región de los ríos - mirando al Pacífico, se encuentra la ciudad de Valdivia - fundada en 1552 por el conquistador español Pedro de Valdivia. Esta ciudad recibió una importante migración alemana desde 1850, gracias a la ley de inmigración selectiva.

Entre ellos, Carlos Anwandter fundó una cervecería que llegó a ocupar más de 50 obreros y producir miles de litros de cerveza al año. Pero esta tradición cervecera se interrumpió en 1960, cuando el mayor terremoto registrado (9,5 en la escala de Richter) destruyó el 40% de los hogares, desbordó ríos y arrasó con las fábricas, dejando centenares de muertos y desaparecidos.

A fines de los años 1990, Armin Kunstmann - tras una visita a Estados Unidos - retoma la tradición cervecera, e impulsa a Valdivia como la capital nacional de la cerveza artesanal. Actualmente la Compañía Cervecera Kunstmann S.A. (en un 50% propiedad de la gigantesca CCU) es la líder absoluta del segmento de cervezas Craft - algo así como producción masiva de cervezas con estilo artesanal y gran cuidado de la receta original (malta, agua, levadura y lúpulo).


La que le sigue en participación del mercado cervecero de Valdiva, es una pequeña planta al norte de la ciudad, en la zona de Las Fanegas - demarcada por los rios Calle Calle y Cruces. Con el nombre de Cuello Negro, por los cisnes que (al menos hasta que se dieron los problemas ambientales generados por Arauco) eran emblemáticos en la zona, nace en 2004 cuando Cristian Olivares se separa de su sociedad con Rodrigo Gonzalez de Selva Fría.

En nuestra visita, estuvimos charlando con Esteban - que nos contó que están enfocados en la producción de dos variedades (Ámbar y Stout). La primera utiliza malta pilsen y caramelo junto a lúpulos ingleses, para lograr una cerveza liviana con aromas frutales y un agradable amargor de la malta tostada (IBU 23 y 5.8 grados de alcohol).

La Stout, es una cerveza negra de 8 grados, suavemente amarga (IBU 56), con persistente espuma, notas de chocolate, café y frutas pasas en nariz; cremosa y con retrogusto duradero.


Utilizan en la producción el excelente agua de la zona, con cebadas malteadas chilenas. Una planta pequeña, pero con un ciclo muy profesional y bien logrado: almacenan el grano en la parte superior, para alimentar las tolvas de maceración desde arriba directamente desde la moledora, y utilizan una bomba para transportar durante el resto del proceso.

Los tanques utilizados son de fabricación chilena, en base a modelos de origen europeo. Recientemente han cubierto el piso de la planta con pintura de resina epoxi.

Concentrados en sus dos variedades, el flujo de producción es homogéneo y lo tienen sistematizado de manera de que todo el equipo de trabajo pueda concentrarse en distintos momentos, en cada etapa del proceso.

Si bien principalmente envasan en tanques para cerveza tirada (más del 80% es schop), también embotellan, por lo que tienen cámaras de frío, que ayudan a cuidar el producto en el verano, ya que la temperatura ha llegado a superar los 30 grados.

Las canillas en los bares de la zona son proporcionadas por las propias cervecerías, por lo que el logo de Cuello Negro y los tanques con las bandas negra y roja, se encuentra en casi todos lados.

Realmente una muy buena cerveza, y un gran equipo humano que fue generoso para recibirnos en nuestra visita, intercambiar ideas y contar sus planes de crecimiento futuro.



[Fotos y videos GB (cc). Más en: Cata de Cervezas Facebook]
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viernes, 21 de julio de 2017

Cervezas Chilenas

Hace unos días regresé de un viaje a Chile, en el que recorrí 2.000 kilómetros desde Santiago hasta Puerto Montt con los objetivos de probar diferentes cervezas chilenas (principalmente artesanales), conocer bares especializados y visitar cervecerías locales.

Más allá de las grandes marcas de cervezas industriales, a continuación hago un relato de las artesanales que fui conociendo durante este viaje.

En la Chopería José Ramón 277 (Santiago) probamos varias cervezas tiradas: Tübinator una gran Dark Ale Strong de Tubinger (Pirque), una Jester Saison Belgian Style (Santiago), y la Ramona, una session IPA del lugar.

Más tarde en Amadeus y otros bares conocimos Torres del Paine y Calafate Ale de Cervecería Austral (Punta Arenas), Scottish Amber Ale y Dunkel Weizen de Cervecera Del Puerto (Valparaiso), IRA! de Granizo, y las The Clinic Red Ale y Golden Ale de Mestra (Maipú).


Entre las más llamativas, estaban las de Kross (Lupulus, Strong Ale 5, Maibok, 110 minutos) que es de las que tiene mayor participación de mercado en el segmento de artesanales en Chile, y logra una calidad destacada.

Al llegar al bar Latitud Sur de Concepción nos quedamos con las ganas de conocer las cervezas elaboradas por ellos, pero tuvimos la oportunidad de recorrer el área de producción y charlar un rato con su responsable que nos dio una primera visión del mercado chileno y las características de los consumidores locales.

En la comuna de Quillón conocimos la Cerveza Artesanal Toropaire (Antü Ale: Cerceza Rubia 5.8º, Kelü Ale: Cerveza Roja 6.0º, Kolü Ale: Cerveza Café 5.9º, Kurrü Ale: Cerveza Negra 6.1º, Kelü Extra: Cerveza Roja 9.5º, y otras frutales y de estación). Una amplia variedad de cervezas, con aciertos y también algunos errores. Sus cervezas de base y la variedad de chocolate son buenas, pero las frutales no están bien logradas, y algunas se exceden en alcohol.


En la Cervecería Luthier - Brewery & Restaurant en la ciudad de Los Ángeles, disfrutamos de la Strong Ale de elaboración propia: realmente excelente, con gran cremosidad que le da permanencia en boca.

Siguiendo la ruta al sur paramos en el Bar Frontera de la ciudad de Temuco, donde conocimos una Lager elaborada por ellos (Steembeer) que resultó muy buena. Y dos de la zona de Purén: las cervezas de Berg Land, una de Frutilla Blanca y otra de Avellana Araucana, que estaban muy originales; y la The Dogs Pale Ale suave y cremosa de Braco.


En Chile, la visita obligada es a la cervecería Kuntsmann, que tras su acuerdo comercial con CCU tiene distribución en todo Chile y presencia en los bares. Entre otras disfrutamos de las Chocolate, Doppel-Bock, Heidelbeere y por supuesto la Gran Torobayo - una cerveza que se destaca por su calidad.

La ciudad de Valdivia se ha convertido en la capital de la cerveza chilena, y tras Kunstmann, Cuello Negro y Bundor son las mas grandes, por lo que le dedicaré un artículo separado a cada una [Aquí y aquí].

En el café La Última Frontera, probamos las también valdivianas: APA de Totem, La Colorina de Valtare, Selva Fría Golden de Punucapa, Ambar de Cervezas del Duende.

Para terminar este artículo menciono las tres cervezas del pequeño restaurante Malta Chocolate en Puerto Varas: La Blonde, Pale Ale y Strong Ale, elaboradas en su pequeña planta junto a la cocina, abierta a los visitantes. Un lindo lugar construido en madera con una carta sencilla, y sus cervezas tanto en chop directo como en botella.

Sin dudas Chile tiene un importante sector de cervecerías artesanales, que está en desarrollo y tiene las condiciones para crecer, ya que están elaborando buenas y variadas cervezas.

Al igual que lo que ocurre en Uruguay, aún es un porcentaje muy menor del mercado y se compite con grandes jugadores de la industria y una muy poco desarrollada cultura de consumo de cervezas de calidad.

Notamos muy poca presencia de cervezas IPA, muchas cervezas negras, y una tendencia hacia una mayor graduación alcohólica, que por lo que pudimos averiguar responde a los intereses de los consumidores chilenos.

[Fotos: Cata de Cervezas (cc)]
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lunes, 17 de julio de 2017

Rumores 2.0 en Universidad del Pacífico

Hace unos días participé en la Maestría en Comunicaciones Integradas de Marketing de la Universidad del Pacífico (Chile), donde hice una presentación sobre Rumores 2.0Gestión de Comunidades Virtuales.

En ese seminario presenté algunos ejemplos de mensajes falsos que han circulado en Whatsapp, Facebook y Twitter, donde hay algunos elementos característicos que se repiten.

Una mezcla de verdad con mentiras agregadas, contextos que no corresponden, y malos entendidos:
un emisor confiable (el vínculo familiar, el nombre de un colegio, el lugar de trabajo); alguien o algo que agrega confianza (médico, centro de salud, la aduana, la televisión); y un daño contingente cercano (drogas de diseño, gratis, hijos).


Cada persona lo recibe de un amigo, alguien de su confianza que hace propias las palabras que recibió y las transmite tal como le llegan. Por ejemplo: al recibir un mensaje que dice que circulan pastillas de éxtasis en los colegios ("Estás regalando drogas a los niños en la puerta del colegio"), se reenvía sin cambiarle ni una letra. Alguien más lo recibe y cree que es algo que yo experimenté en carne propia, y como sabe a qué colegio van mis hijas, lo reenvía agregando el nombre de la institución. Ahora el mensaje es mas cercano y más potente ("Me cuenta un amigo que están regalando drogas a los niños en la puerta del colegio XXXX").

Además cuando uno recibe un mensaje en servicios de mensajería como Whatsapp, la sensación es que se recibe un mensaje personal, y no algo genérico.

En cuánto al origen, podríamos pensar en: Bromas (páginas de noticias falsas); Malos entendidos (deformación del mensaje); Dinero (generar tráfico a una página de publicidad); Dañar (perjudicar la reputación de una persona o marca); Ideología (crear estados de opinión, para favorecer ciertas ideas), además de otras comunicaciones que pueden estar asociadas a virus informáticos, maleware, phishing, etc.

Una de las claves quizás está asociada a algo que fue identificado en una investigación de la Universidad ORT de 2016: "La mayoría afirma no compartir contenidos sin antes verificar la fuente, y les molesta que los demás compartan noticias en las redes sin verificar si son reales", por lo que es probable que no seamos realmente críticos con los mensajes recibidos, compartiendo cosas que no necesariamente son ciertas.

Para detectarlo mis recomendaciones pasan por desconfiar de los mensajes recibidos (principalmente cuando presentan las características señaladas), verificar si el emisor inicial es confiable, ver hace cuánto que está publicado, qué medios se han hecho eco, qué fuentes cita el artículo, si hay enlaces a las instituciones que se mencionan, si se ha modificado o agregado información respecto a otras publicaciones, y si hay información en sitios especializados como Snopes.

Después de esto, la charla fue para el lado del impacto que pueden tener este tipo de rumores en las empresas y marcas, y cómo la gestión de comunidades virtuales, puede ayudar a detectarlos a tiempo, y combatir las noticias falsas a través de una red de influyentes previamente detectados.

[Fotos: Universidad del Pacífico, GB (cc)]
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lunes, 12 de junio de 2017

Sobre el futuro de la profesión contable

Tengo el honor de participar como conferencista en el X Congreso Nacional de Graduados en Ciencias Económicas y Administración, que se realizará en el Hotel Radisson de Montevideo los días 4 y 5 de agosto.

Mi charla procurará analizar el impacto de las tecnologías en la provisión de servicios profesionales, compartiendo una línea temática que será también abordada en el congreso por Alfredo Halm (Big Data e Inteligencia de negocios) y Roberto De Luca (El contador público como asesor confiable de negocios).

Seguramente tocaré aspectos vinculados los riesgos del desconocimiento de las tecnologías para la profesión contable, la importancia de los sistemas integrados de gestión (SIG/ERP) en la generación de información financiera, la contabilidad para la toma de decisiones en empresas con sistemas de información complejos, la necesidad de formación en tecnologías de acuerdo a normas de educación del IFAC y el aporte de valor del profesional contable a los sistemas de información.

Pero las principales preguntas que estarán sobre la mesa son:

  • La incorporación de tecnologías crece exponencialmente, pero ¿los contadores seguimos haciendo lo mismo?
  • Luca Pacioli definió en 1494 las bases de la contabilidad: ¿no será tiempo de incorporar algunos cambios?
  • ¿Tiene sentido un profesional de la contabilidad en un mundo informatizado? ¿Seguiremos contando?
  • ¿Existe alguna parte del ejercicio profesional que en los próximos 20 años no sea automatizable?
  • Muchos trabajos ya han sido sustituidos por computadoras y robots, pero la contabilidad no ha cambiado. ¿O sí?

[Aquí mi presentación en el X Congreso]
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jueves, 1 de junio de 2017

Firma Electrónica Uruguay

Hace dos años contaba aquí algunos detalles de la nueva cédula de identidad uruguaya (tarjeta inteligente híbrida JavaCard), que incluye dos chips: uno con contacto (con la aplicación de firma electrónica y autenticación mediante huella dactilar) y otro sin contacto (no visible, que cumple con la norma ICAO para identificación de viajeros con tecnología MRZ).

Esta nueva versión de la Cédula de Identidad  nos permitirá, además de su uso tradicional, acceder a los nuevos servicios del Gobierno Electrónico, que ampliarán nuestras capacidades de actuar a distancia con las Administraciones Públicas, con las empresas y con otros ciudadanos: realizar compras firmadas a través de Internet, hacer trámites completos, realizar transacciones seguras con entidades bancarias, verificar la identidad de un interlocutor en el contacto a través de Internet, etc.

Pero ahora acaba de habilitarse la nueva Plataforma de e-firma de AGESIC, que permite firmar archivos PDF online de forma digital utilizando la cédula de identidad electrónica y un lector de tarjetas inteligentes.

Si bien la página está en inglés y no se visualiza correctamente en Chrome (en Internet Explorer funciona correctamente), es muy sencilla la operativa para el usuario (requiere instalar el software SConnect de la empresa holandesa GEMALTO).

Lo interesante es que los documentos firmados con este procedimiento tienen la misma validez legal que la firma manuscrita. Por ejemplo podría utilizarse para las pruebas de examen que los estudiantes entregan a través de un entorno virtual de aprendizaje.

A medida que la nueva cédula se generalice, las empresas podrán comenzar a desarrollar software para distintas finalidades, aprovechando las tecnologías que están disponibles. Como por ejemplo controlar la edad en el ingreso a una discoteca, validar con un dispositivo de lectura de huella digital la identidad de una persona con su cédula de identidad, o vender entradas a espectáculos con cédula y controlar el acceso sin necesidad de imprimir entradas.

También está documentado en la web de AGEISC el procedimiento para la firma digital directamente en Acrobat Reader.

[Documentación sobre la cédula digital]
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martes, 2 de mayo de 2017

Análisis y revisión del Plan 2012

La Facultad de Ciencias Económicas y de Administración mantuvo vigente durante más de 20 años el plan de estudios 1990 para la carrera de Contador Público, con una grilla de cursos obligatorios que implicaban 5 años de duración, un único curso opcional y una monografía final.

El Plan 1990 no estaba estructurado en créditos, pero su equivalencia con la ordenanza actual de la Universidad de la República puede establecerse en aproximadamente 470 créditos totales (sin contar el trabajo de monografía).

En el año 2012 se puso en marcha un nuevo plan de estudios con un total de 360 créditos, que se dictan en ocho semestres, sin un trabajo de investigación monográfico obligatorio, con créditos mínimos por áreas de conocimientos, muchos cursos opcionales y algunos créditos libres que pueden tomarse en cualquiera de las áreas definidas.

Si asignamos los cursos del plan 1990 a las áreas de conocimiento definidas en el nuevo plan y comparamos con los créditos mínimos por áreas de conocimiento del plan 2012, las diferencias son las siguientes: Administración y TIC tiene 60 créditos menos, Contabilidad e Impuestos 30 créditos menos, al igual que Economía y Métodos Cuantitativos. Por otro lado hay 30 créditos libres en el nuevo plan y 10 créditos adicionales en el área de Otras Ciencias Sociales y Humanística.



Bajo el supuesto de una asignación racional de un estudiante de Contador que toma todos los créditos libres en el área de Contabilidad e Impuestos, como forma de redondear su formación específica, la reducción del Plan 2012 respecto al Plan 1990 (470 - 360 = 110 créditos) son más de la mitad en administración y el resto se reparte en partes iguales entre economía y métodos cuantitativos.



Las carencias del nuevo plan (en términos de carga horaria para el estudiante) no están en el área de Contabilidad e Impuestos ni en el área Jurídica, que bajo el supuesto mencionado, tienen los mismos créditos del plan anterior, que tenía una duración total de 5 años y medio.

En consecuencia creo que lo interesante (y desafío que la institución tiene por delante) es el análisis de las competencias que se están desarrollando en el plan actual, y la comparación de los contenidos con lo que propone el International Accounting Education Standards Board (IAESB) de la Federación Internacional de Contadores (IFAC), y se exige en la normativa local. Pero partir de la base que se ha reducido la carga horaria de contabilidad y derecho sería completamente erróneo.

[Cuadro y gráfico de elaboración propia]
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