miércoles, 19 de marzo de 2008

100% Online

Y si, debo reconocerlo... soy infomaníaco.

Celular, SMS, e-mails, messenger, gtalk, internet. Si bien no soy de los peores, me cuesta estar "incomunicado" por más de quince minutos.

Al llegar a casa dejo mi QTek sobre el escritorio, pero al menos un par de veces en la noche, reviso si tengo nuevos emails. No es tan invasiva como la Blackberry, que avisa cada email nuevo, pero es una tentación a consultar la web ante una duda, poder bajar correo, y mantenerse on-line.

Se suponía que las nuevas tecnologías iban a darnos tiempo libre, pero ahora resulta que en nuestro tiempo libre usamos la tecnología para estar "trabajando". ¿Qué tanto logramos desenchufarnos en vacaciones teniendo el celular prendido y revisando el correo electrónico?

El artículo de La Razón cuenta que, según investigaciones del Instituto de Psiquiatría de la Universidad de Londres, tanta distracción puede afectar la productividad de los trabajadores. Y los datos de Hewlett-Packard concluyen que el 62% de los adultos no logra desenchufarse ni de noche ni de vacaciones. Parece que el Hotel Sheraton de Chicago incluso ofrece un servicio de desintoxicación para adictos a la Blackberry, guardando los equipos de los visitantes en una caja fuerte.

La tecnología debe estar al servicio de las personas, y no al revés. Al decir de Enrique Dans estamos en una fase de transición donde debemos adaptarnos al correcto uso de la tecnología (configurar nuestros PDA para que no nos interrumpan permanentemente, no desesperarnos por responder llamadas perdidas, consultar el correo electrónico solo unas pocas veces al día, y en vacaciones desenchufarse realmente).

La ventaja la tienen los jóvenes y niños de la generación M (móvil, multitarea, multimedia) que nacen adaptados a estas nuevas tecnologías, por lo que les resulta natural y pueden escuchar música, chatear y publicar en el blog al mismo tiempo que pasean por la rambla.

[Imagen: QTek 1010]
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