domingo, 18 de julio de 2010

El día que Internet enmudeció

Viernes 2 de julio, jugaban Uruguay y Ghana por entrar a las semifinales del Mundial de Fútbol, y un país quedó petrificado con aquellos minutos finales después del alargue, la falta que no fue, el despeje en la línea de Luis Suarez, un último cabezazo al arco, las manos de Suarez otra vez al borde del gol, el penal fallido de Ghana, la tanda interminable de penales, los que terminaron adentro, los errados y el "loco" Abreu picando el penal de la victoria final.

Todos en Uruguay estamos de acuerdo con que las calles estaban tan vacías que parecía que hasta los pájaros se quedaban quietitos a ver que pasaba. Al borde del sillón todos esperábamos ese resultado histórico: Uruguay de nuevo entre los cuatro mejores del mundo.

Pero este es un blog de tecnologías y no de fútbol. O de tecnologías y sociedad, y ahí entra el fútbol. Y del impacto en la sociedad de las tecnologías... y al revés: Durante esos 180 minutos no solo las calles quedaron desiertas, Internet también.


Un viernes normal a la hora en que se dio el partido el tráfico en la web es sostenido (línea azul), la gente termina de trabajar, intercambia los últimos correos y busca qué hacer el fin de semana. Pero ese día fue muy especial (línea roja). En la última media hora antes del partido (zona gris) los uruguayos dejamos nuestros trabajos y nos concentramos en la TV. Solo unos pocos ajenos al fútbol y otros que no tenían más remedio que seguir trabajando seguían surfeando la web.

Al terminar el primer tiempo muchos fueron los que volvieron a Google, a twittear o a publicar en Facebook un "vamo' arriba la celeste", pero al pitar el comienzo del segundo tiempo ya todos estábamos de nuevo congelados frente a la pantalla chica.

A medida que se iban los 90 reglamentarios, la gente seguía cada vez más colgada... y el vértigo del alargue fue alejando a los que intentaban seguir las estadísticas de la FIFA en la web o querían contarle al mundo sobre la garra charrúa en las redes sociales.

La gráfica es contundente, los penales dejaron mudo también a la web, y el último penal pateado por el minuano Abreu, no solo desató la euforia en 18 de Julio (la de Montevideo, y las de todo el país) sino también hizo explotar la red de redes. Miles y miles volvían a Internet para decirle al Mundo quienes eran estos leones celestes nacidos de 3 millones, entre dos gigantes del sur de américa.

Tuvieron que pasar más de 3 horas de aquel último grito de gol, para que los uruguayos volvieran a la normalidad de la web.

Este sin dudas es uno de los post de este blog que más placer me dio escribir.


[Fuente de gráfico: Google Blog, 15/07/2010 (vía Buzz de Andrés)]
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