lunes, 11 de junio de 2012

Nada es gratis en la vida

Hace ya un tiempo que intercambié algunas reflexiones en las redes sociales, sobre el sitio web x1click - qué apareció como un lugar novedoso de subastas en Uruguay - pero claramente no era un modelo "ganar/ganar", ya que se beneficiaba la empresa (se hacen más clics pagos que lo que vale el producto), pero el cliente en general pierde, y parecía difícil que se sostenga un modelo basado en captar incautos.

Incluso quedaba la duda de si existían empleados haciendo clics para modificar el precio y rentabilizar cada subasta. Al punto que en su política y términos de uso ni siquiera declaraban no hacerlo.

Pasaron algunos meses, y si bien el sitio web sigue existiendo, hace ya tiempo que figura "en vacaciones" y por ejemplo su cuenta de Twitter tuvo el último mensaje en diciembre del año pasado.

A la hora de generar sitios como estos, debe estar claro que es necesario encontrar fórmulas dónde todos los actores ganen. Tal es el caso de los sitios de "grupos de compra" (Woow, Groupon) dónde los usuarios obtienen un precio preferencial, el proveedor un segmento de clientes nuevo o un canal adicional para sus productos y servicios, y el intermediario (sitio web) una comisión por su trabajo, su base de contactos y la gestión de la promoción.

Otra experiencia interesante es TreeMkt en España, que distribuye muestras gratis entre consumidores, a cambio de que difundan sus opiniones en la red - aplicando el tradicional boca en boca.

Acaba de aparecer ComprasGratis - un emprendimiento uruguayo que trata de tomar algunas de estas ideas. Y para empezar han sido más inteligentes en cuanto al registro de dominios (comprasgratis.com, compragratis.com.uy) que fue una de las grandes fallas de x1clic.

La propuesta de ComprasGratis se sustenta en premiar a quienes difunden en las redes sociales los productos que compran (hay una transacción segura de compra - decidida en la web, pero efectivizada en el mundo real - y un posible beneficio futuro - si se logra la meta de difusión establecida).

En realidad no se premia la difusión sino la compra por parte de otras personas, y ahí quizás está justamente el problema. Pues para las empresas es tan valioso que se compren sus productos, como que sus productos sean conocidos. Quizás sea bueno que en algún momento se premie también la sola difusión en función del tamaño de la red y el nivel de influencia.

Veremos ahora que repercusión y aceptación tiene este nuevo portal.

[Para conocer el detalle del funcionamiento de ComprasGratis empezar aquí]
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