miércoles, 9 de diciembre de 2015

UBER, ilegal pero necesario?

Con algunos colegas hemos estado intercambiando ideas sobre la llegada del sistema Uber a Uruguay, que intentan ir un poco más allá de su legalidad y los intereses corporativos que se ven afectados.

Uber es "una empresa internacional que proporciona a sus clientes una red de transporte, a través de su software de aplicación móvil que conecta los pasajeros con los conductores de vehículos registrados en su servicio, los cuales ofrecen un servicio de transporte". Se puede ver aquí un video de cómo funciona el servicio.

Hace unos días, Leonardo Veiga (Profesor del IEEM en la Universidad de Montevideo y Director de Defensa Comercial del MIEM) reseñaba en su cuenta de Twitter 10 ventajas del servicio (que luego ampliaría a 20 en un artículo más extenso en El Observador):
  1. Los choferes de UBER tienen horario flexible. Trabajan cuando quieren y cobran el 80% de cada viaje.
  2. El sistema genera reputación de chofer y pasajero por calificación mutua. Excluye malos choferes y pasajeros.
  3. Cuando demanda excede oferta en un área, la tarifa aumenta y eso lleva a aumento de oferta.
  4. El pasajero puede especificar el tipo de vehículo que desea utilizar.
  5. El sistema no maneja efectivo, se basa en tarjetas de crédito.
  6. Todo el trayecto es registrado y se va viendo en el mapa, por lo que no hay riesgo que el chofer te “pasee”.
  7. No hay propinas en Uber. Los choferes son instruidos de rechazarlas, en caso que sean ofrecidas espontáneamente.
  8. Una vez pasajero y chofer aceptan un viaje, cada uno conoce identidad del otro. Pasajero recibe foto chofer.
  9. Una vez que se acepta un viaje, el futuro pasajero comienza a ver acercarse el vehículo en el mapa.
  10. Los choferes, para tener buenas calificaciones, hacen cosas tales como ser puntuales, abrirle la puerta al pasajero, vehículos limpios y en perfecto estado de mantenimiento instalar cargadores para celulares, vestirse correctamente (traje y corbata) y cuidar su higiene.

Obviamente el principal problema es que es ilegal, ya que el transporte de pasajeros está regulado. Omnibus, Taxis y Remises deben obtener un permiso de la Intendencia y/o el Ministerio de Transporte para poder funcionar.

Estrictamente Uber es un mediador, por lo tanto no transporta pasajeros, así que su actividad no es ilegal. Quién puede ser imputado de realizar una actividad ilícita es el chofer que consigue clientes a través de Uber siempre que no esté registrado como remisero.

Pero la pregunta que debemos hacernos es que dado que tiene tantas ventajas, ¿por qué no legalizarlo?

Sin dudas altera las reglas de juego, pero de eso se trata la innovación y la generación de nuevos modelos de negocios a partir del cambio tecnológico. Incluso los remises y taxis que ya vienen trabajando dentro de la normativa actual, podrían utilizar un sistema similar a Uber para asignar viajes, eliminar el efectivo y calificar el servicio.

¿Cómo impacta realmente en los precios?

La gran diferencia está en la forma de fijar los precios: taxis con tarifas fijas, remises con tarifas libres y Uber con tarifas variables en función de oferta y demanda (cosa que aún no está aplicando en Uruguay).

El transporte de pasajeros ya está exonerado de IVA de acuerdo a Dto.248/003 del 18.06.2003 (art.3º) por lo que si los choferes se registran como unipersonales es suficiente. Incluso al legalizarse el sistema, podrían solicitarse datos de tarjetas de crédito, ya que en Uber no se acepta el pago en efectivo.

Al legalizarse, se pueden lograr estructuras de costos similares.

Entonces, ¿cuál es la verdadera pregunta?
Quizás tengamos que pensar si queremos promover o no el transporte de pasajeros en autos particulares. El transporte en ómnibus, trenes, metro, etc. tiene un diferencial importante de beneficios al medioambiente, y la calidad de vida en las ciudades. ¿Podemos realmente en Montevideo mejorar ese servicio para que los vehículos individuales sean de uso marginal?

También desde la normativa se podrían incentivar otros mecanismos de economía colaborativa, donde el intercambio es realmente entre pares. Tripda puede ser quizás un buen ejemplo, compartiendo gastos de viajes.

Pase lo que pase con Uber, hay cosas que están cambiando, y ver cómo adaptar nuestra normativa y nuestras conductas a estas nuevas herramientas, es algo necesario desde siempre en la historia de la humanidad.

[Imagen: Mark Warner (cc) en Flickr]
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